domingo, 24 de marzo de 2019

Monseñor Oscar Arnulfo Romero


24 de Marzo de 1980

San Romero de América

La voz de un pueblo reprimido, la voz de los pobres. La voz de San Romero de América años después ni las balas han podido callar.

Oscar Arnulfo Romero, Arzobispo Salvadoreño, denunció la pobreza, la injusticia y la sangre que corrió por la tierra de su pueblo en manos de un gobierno violento y represivo. Comprendió que su Iglesia se construía de su gente, a los que estaban persiguiendo, desapareciendo y asesinando.

Un hombre convencido de que esa iglesia debía asumir entonces, también una postura política en defensa del desfavorecido, del que no tenía voz, un hombre que hizo ver la posibilidad de aspirar y construir nuevos pueblos libres.

Su lucha, era la lucha de su gente salvadoreña, su lucha, fue la razón por la que bajo las manos del gobierno y la orden del Mayor del Ejército Roberto D’Aubuisson, encontró la muerte. Mientras consagraba el vino y el pan, un hombre le disparó en el corazón, el 24 de Marzo de 1980, en la capilla del Hospital de La Divina Providencia.

Salvador lo lloraba y siguió sumido en la guerra hasta 1992, una guerra que dejó en impunidad el cobarde asesinato de Monseñor Romero, pero que nunca pudo oscurecer la verdad. En 1993, la comisión de la Verdad halló culpable al Escuadrón de la muerte, un grupo de militares y paramilitares de extrema derecha encargado de eliminar las amenazas de la oposición, dirigidos por el Mayor D’Aubuisson, también fundador del partido de la Alianza Republicana Nacionalista ARENA. Más adelante, en abril del 2000, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, hace responsable al Estado Salvadoreño por impedir la investigación, la justicia y la reparación. En el 2004 se indemniza a la familia de Monseñor y en 2009, casi treinta años después el Estado reconoce su responsabilidad en el homicidio.

Monseñor Romero sabía que su muerte se anunciaba, las amenazas eran incesantes, querían callar la verdad, él lo sabía y le dijo al Salvador “No creo en la muerte sin resurrección, si me matan resucitaré en el pueblo salvadoreño”. Desafió el poder pusilánime de un gobierno ambicioso y opresivo, porque la verdad es subversiva; desafió el poder de la Iglesia, porque hizo de su gente la Iglesia. Cada 24 de marzo aunque se conmemora su muerte, también se celebra la vida, la resurrección, porque no resucitó en el pueblo salvadoreño, resucitó en todo el pueblo latinoamericano que se siguen inspirando en su última homilía, en su vida, en su templanza para continuar las luchas en defensa de los derechos humanos.

Monseñor Romero, en la memoria. 
Monseñor Romero Sin Olvido

sábado, 23 de marzo de 2019

Manuel y Samir Ruiz

23 de marzo 2012

El 23 de Marzo de 2012 cuando Manuel Ruiz, denunciante y reclamante de los territorios colectivos del Curvaradó y Jiguamiandó fue desaparecido y posteriormente asesinado junto a su hijo Samir, un joven de tan solo 15 años.

Los hechos sucedieron luego de una llamada donde le anunciaban a Manuel que era ganador de un premio en efectivo el cual tendría que salir a reclamar al municipio de Mutatá. Luego de esta llamada Manuel salió junto a su hijo Samir a reclamar este supuesto premio que nunca recibirían y por el cual le cambiaría la vida a la familia Ruiz.

Tras salir de su casa en la comunidad del Cerrao, cuenca del Curvaradó, Manuel y su hijo Samir se dirigieron a Mutatá a realizar un recarga a su celular, en este recorrido fueron detenidos por la Policia por casi 30 minutos y tiempo después los dejaron seguir su camino. Posteriormente, Manuel y Samir decidieron regresar a casa para lo que tomaron un bus de servicio público, sin embargo, en el lugar conocido como El Basurero, en la carretera que conduce hacia Mutatá, el vehículo en el que se movilizaban fue detenido y allí los obligaron a bajar.

La última señal de vida que se tuvo de Manuel y Samir Ruiz fue a las 4:30 p.m a través de una llamada telefónica a su familia donde ellos manifestaron que fueron obligados a bajar del vehículo en El Basurero y les pedían 2 millones de pesos para dejarlos libres,  dinero que supuestamente debería ser llevado al lugar de envíos de dinero "GANA" en el municipio de Mutatá, estas serian las últimas señales con vida que conocería la familia Ruiz de sus seres queridos.

Posteriormente paramilitares le manifestaron a los familiares que Manuel y Samir Ruiz habían sido asesinados y lanzados al Río Sucio, desde ese momento familiares, comunidad y acompañantes nacionales e internacionales se dieron a la tarea de buscar a los dos integrantes de la familia Ruiz por el cauce del Río Sucio. El 27 de marzo luego de una intensa búsqueda fue encontrado sin vida el cuerpo de Manuel Ruíz y un día después los restos del cuerpo de Samir.

Manuel fue parte del grupo de denunciantes y reclamantes de sus territorios los cuales fueron despojados por paramilitares y empresarios en los territorios colectivos del Curvaradó y Jiguamiandó luego de su desplazamiento en el año 1996, así mismo hizo parte de la Junta directiva del consejo menor de la comunidad del Cerrao.

Manuel Ruiz sería el encargado de guiar el 24 de marzo a delegados del gobierno a una inspección ocular en los territorios  ocupados ilegalmente por parte de ganaderos de la región dentro del proceso de restitución del título colectivo del Curvaradó en cumplimiento del Auto de la corte constitucional a-045 del 7 de marzo de 2012, día que nunca llegó para este defensor de tierras en Curvaradó.

Manuel de 56 años, esposo y padre de 7 hijos tuvo problemas con los empresarios ganaderos ocupantes de mala fe Carlos Ríos, Fabian Ríos y Victor Ríos desde la llegada al territorio.

En materia judicial en este caso están siendo juzgados como autores materiales los paramilitares Alexander de Jesús Ceballos, Ademir Domicó Bailarín, James Duban Manco, Adriana Osorio, Ernesto Goez, Jorge Wilson Goez, Herles Manco, Alfanely Peña y Willinton Valencia. Hasta el momento no hay ningún tipo de investigación o sindicados por la autoría intelectual pese a que Manuel denunció amenazas en su contra por parte de empresarios y paramilitares ante miembros del gobierno.

La familia Ruiz, con 18 integrantes se vio obligada a desplazarse temporalmente del territorio luego de denunciar el asesinato de sus familiares y fue tan solo en el mes de junio de 2013 que pudieron regresar al territorio para luchar y defender la tierra como lo había hecho Manuel.

Tras el asesinato de Manuel y Samir su familia los recuerda con amor, con ese amor que nunca desaparece, con ese amor que prevalece frente al olvido del gobierno, frente a la falta de justicia en este caso que como muchos van quedando en los archivadores de un juzgado.


El 23 de marzo de 2016 en la Zona Humanitaria Costa azul, territorio colectivo de Curvaradó, la familia Ruiz Gallo se reunió para reivindicar la vida, allí una luna llena vestida de naranja decoró el cielo y armonizó el ambiente en donde se mezclaron lágrimas y risas; en medio de una fogata y a través de símbolos revivieron la memoria de sus seres queridos, revivieron ese amor y lucha desmedida que Manuel tenía por su tierra y la jovialidad e inocencia de Samir. Aquella luz en el centro del patio significó la esperanza, esa esperanza que crece y que anhela justicia.

Manuel y Samir Ruiz en la memoria
Manuel y Samir Ruiz Sin Olvido 

viernes, 22 de marzo de 2019

Bernardo Jaramillo Ossa


Marzo 22 de 1990

Bernardo Jaramillo Ossa, segundo candidato de la Unión Patriótica a la Presidencia de la República de Colombia, después del asesinato a Jaime Pardo Leal en 1987. 

Bernardo, nació en Manizales, a sus 35 años como abogado había trabajado en el Urabá antioqueño, donde asesoró al Sindicato de los Trabajadores del Banano, hasta que por las amenazas de muerte tuvo que trasladarse a Bogotá. “Garfield”, como era llamado por sus familiares y amigos más cercanos en alusión a su bigote poblado, se mantiene en la memoria del pueblo colombiano, quien lo lloró y junto a él cantó el estribillo “Yo te daré, te daré una rosa, una rosa hermosa, y esa rosa se llama UP". 

Con su popular slogan “Venga esa mano país”, Bernardo fue llenando plazas, parques, auditorios, mostrando la propuesta política de la Unión Patriótica como una alternativa ante una sociedad amalgamada e injusta. Desde la palabra, el pensamiento, la creatividad a flor de piel fue planteando nuevas posibilidades, nuevos caminos, denunciando permanentemente el paramilitarismo como una estrategia del Estado y nombrando a sus beneficiarios. 

Bernardo, el “Perestroiko”, como era conocido cariñosamente al interior del partido por su insistente búsqueda de vincularlo a la Internacional Socialista, fue asesinado como miles de miembros de la Unión Patriótica y junto a ellas y ellos se mató una esperanza, él continúa en la memoria. En el Puente Aéreo de Bogotá, sicarios de la estrategia militar encubierta dispararon en múltiples ocasiones sobre su humanidad. Las balas de la estrategia militar encubierta de tipo paramilitar segaron su vida el 22 de marzo de 1990 en el aeropuerto El Dorado de Bogotá poco después de las 8:00 de la mañana. Se encontraba acompañado de Mariel Barragán su compañera quien se encaminaba con el a la ciudad de Santa Marta y 16 escoltas del DAS. 

Cuatro disparos bastaron para que el país se estremeciera con la noticia de un nuevo magnicidio. Andrés Arturo Gutiérrez Maya, de 16 años, trabajador de una fábrica que hacía tizas para tacos de billar en Medellín, fue su asesino. Por ser menor de edad, el asesino no fue encarcelado, de forma indignante, desmintió ser el autor del crimen y se declaró adolorido por la muerte del candidato presidencial. 

Al día siguiente del homicidio, el entonces director del DAS, Miguel Maza Márquez, le atribuyó el crimen a Pablo Escobar y exhibió dos grabaciones en las que el jefe del Cartel de Medellín y su lugarteniente El Zarco hablan sobre el pago de $300.000 a un sicario para ejecutar un atentado. La conversación fue interceptada el 21 de marzo de 1990. 

Casi de inmediato, Escobar, desde la clandestinidad negó la autoría del asesinato, se declaró admirador de Jaramillo y dijo que, por el contrario, él había mediado varias veces para que socios suyos no lo mataran. 

Lo paradójico es que el mismo día, desconocidos se comunicaron a varias estaciones radiales para decir que el promotor del asesinato había sido Fidel Castaño y que ahora este coloso de la guerra era el reemplazo de Rodríguez Gacha, abatido por la Policía en diciembre de 1989. No obstante, esta hipótesis fue poco investigada. Además, el joven sicario fue asesinado junto a su padre semanas después del crimen, cuando hacía uso de un permiso para salir de su sitio reclusión. 

El asesinato de Bernardo Jaramillo Ossa sigue en la absoluta impunidad, muy pocos avances se han hecho para esclarecer el caso. Como otro de los tantos asesinatos cometidos con el fin de exterminar la unión patriótica, éste representó una gran pérdida, desesperanza ante un sueño de democracia, justicia y equidad. El sistemático asesinato de los militantes de la UP marco una gran ola de violencia desatada por el narcoparamilitarismo y su alianza con el aparato militar del estado. 

En octubre de 2014 la Fiscalía General determinó el asesinato como crimen de lesa humanidad y la investigación paso a manos de la Unidad de Análisis y Contexto de la Fiscalía.

Sin embargo hasta el momento, nada se avanzado en el proceso judicial, este crimen esta en absoluta impunidad, pero la muerte sólo llega realmente cuando se olvida, hoy recordamos a Bernardo Jaramillo Ossa y su labor política como una esperanza aún vigente en un país de injusticia, violencia y desigual, lo recordamos, y recordamos su voz fuerte, esperanzadora, en las cadencias sublimes de un tango de Gardel, que tanto le gustaba cantar. 


BERNARDO JARAMILLO OSSA en la Memoria
BERNARDO JARAMILLO OSSA Sin Olvido

jueves, 21 de marzo de 2019

Hermes Enrique Vidal Osorio


21 de marzo de 2013

Hermes Enrique Vidal Osorio, tenía 60 años, había sido víctima de desplazamiento forzado de su finca en la vereda Mieles, en el corregimiento de Batata, Córdoba, también sobreviviente de la violencia armada en este departamento. Hermes, era el tercer miembro de su familia asechado y asesinado por defender los derechos de las víctimas y como víctima, hacia 20 años asesinaron a su padre Evaristo Vidal Arrieta, en 2010, atentaron contra la vida de su hermano Teófilo Vidal, siempre sus vidas amenazadas por el control paramilitar que les obligo a desplazarse de sus tierras.

Hermes Enrique Vidal, aunque había retornado hacia poco, no había iniciado un proceso de restitución de las tierras que le habían sido arrebatas, pero era un reconocido líder social de restitución por los desplazados en el departamento y por los paramilitares de la Casa Castaño.

El líder era miembro de la Mesa Municipal de Victimas de Valencia, Córdoba, representante legal de la Asociación de Población Desplazada de San Rafael Pirú (ASOVER) y líder de restitución en Valencia y Tierralta, también había pertenecido a la Junta de Acción Comunal de su corregimiento.  

Según testigos el señor Vidal fue abordado por dos sujetos que se movilizaban en motocicletas, quienes lo retuvieron y desaparecieron forzadamente el 21 de marzo de 2013, fue asesinado en inmediaciones del municipio de Valencia, donde lideraba procesos de restitución de tierras, su cuerpo fue encontrado el 23 de marzo de 2013 en la vereda Manzanares, zona rural de Valencia vía a Tierralta, cerca al río Sinú, Córdoba.


Hermes, es entre muchos la representación de los líderes sociales asesinados en Colombia, que no han tenido garantías como víctimas, ni por su labor como dirigentes de diversos sectores, especialmente, quienes adelantan procesos de restitución de tierras, son continuamente amenazados e intimidados y pese a que son asesinados, su memoria y su labor se ha perdurado frente a las trasgresiones de la realidad. 

Hermes Vidal Osorio en la Memoria
Hermes Vidal Osorio  Sin Olvido 


Jaime Enrique Gómez Velásquez


Marzo 21 de 2006 

Jaime Enrique Gómez, historiador, maestro y dirigente sindical fue desaparecido el 21 de Marzo de 2006, su cuerpo fue encontrado un mes después, el domingo 23 de Abril de 2006, luego de sufrir la desaparición forzada mientras trotaba en el parque Nacional de la Ciudad de Bogotá.

Jaime Enrique además de ser querido por su familia, amigos y alumnos por su calidad de persona, dirigente sindical desde la década del 60 fue sindicalista de la Empresa de Teléfonos de Bogotá, en donde, se desempeñó como presidente del sindicato, fue promotor de la creación de la CUT, Centro Unitario de Trabajadores, fue concejal de Bogotá en los 90’s, docente de varias universidades en la capital, y se desempeñó como asesor de la ex senadora Piedad Córdoba.

El martes 21 de marzo de 2006, Jaime Enrique salió en horas de la mañana a trotar como acostumbraba en el parque nacional de la ciudad de Bogotá, a partir de este momento fue desaparecido forzadamente, y jamás se le volvió a ver con vida.

34 días después, el 23 de abril los restos, los huesos de Jaime Enrique Gómez fueron encontrados en las laderas del mismo parque en él fue desaparecido, cuando un caminante junto a su perro encontraron los restos desmembrados, allí, según su hija existieron irregularidades a la hora del levantamiento del cadáver, y en el traslado Medicina Legal.

“Días después de enterrarlo, el entonces presidente Uribe en defensa del TLC en Estados Unidos, dijo a Senadores Demócratas que lo sucedido con mi padre había sido un accidente y que tenía como demostrarlo. Desde entonces las irregularidades en Medicina Legal aumentaron, al punto que la entrega de exámenes cruciales para la investigación que corroboraban el homicidio, la tortura, el traslado del cuerpo de un lugar a otro, y el tiempo de muerte, se demoraron demasiado tiempo sin ninguna justificación. En octubre de 2007, la Fiscalía reconoció públicamente que mi padre fue asesinado.” 

Un año después, ante la impunidad, la afirmación de la memoria. Un año después, las palabras de Diana en el sepelio de su padre el 29 de abril de 2006:

“Sábado, 29 de Abril de 2006
A Jaime, mi Padre
De Diana, su niña
Hubiese querido verte de pie, caminando, darte un abrazo, verte reír y escucharnos. Tener paciencia para saber de tu propia boca y desde tu dolor lo que pasó. Contarte todo lo que hicimos por lograr que te liberaran, que recibimos muchos correos, cartas, solidaridad, que mucha gente caminó y gritó a nuestro lado por tu libertad, por el respeto de tu vida y el de disentir.


Muy rápido cuando supe que te habían llevado pensé que no aguantabas mucho, que primero ponías tu dignidad y acelerabas lo que tuviera que venir. Sin embargo me dejé, nos dejamos atrapar por la esperanza. Creí, creímos, que era posible que estuvieras vivo. Y sí, estabas y seguirás vivo, es tu fuerza, eres tú, son tus convicciones, tus ideas, las que nos movieron a caminar, a exigir, a hablar, a quitarnos la parca de encima aunque fatalmente en este momento histórico muchos se empeñen en que sea nuestro presente y nuestro futuro. 


No te pude ver de pie, tampoco tuve un cuerpo yerto que abrazar, entonces me tuve, nos tuvimos que enfrentar a la realidad, sólo trozos de ti, sólo huesos pude ver. Huesos, tristes huesos, desarticulados como está el país. Me detengo y pienso, sí, sólo huesos, pero tus huesos. Hicimos y deshicimos hasta que logramos que tu historia no fuera la misma de muchos desaparecidos. Tuvimos tus restos. Al menos eso. Y rápido. Este acto, como muchos actos, es un rito de paso, una puesta en escena que como todo lo tuyo lo reinventamos. Al estar en construcción puede tener muchos desenlaces, como nos gusta lo colectivo, lo que pase de hoy en adelante puede ser resultado de un libreto construido entre todas y todos….


Jaime, mi padre, nuestro padre, el esposo, el hijo, el hermano, el tío, el primo, el amigo, el ciudadano era/es el comprometido con la democracia. Jaime, el que creció con algunas privaciones y ganas que brotaban desde sus entrañas por ayudar a la gente fue el hombre coherente que se dio la vida que quiso darse. Es el bacán. Es el padre que es amigo, es el amigo que es solidario, es el hombre solidario que es comprometido. El sindicalista, el concejal, el activista social, el político. El que ensayó opciones y quizás por eso nunca dogmático ni sectario. El que amó a más no poder…. Jaime fue asesinado, pero no se llevan con su cuerpo su legado, un humanista más sigue vivo en las ideas que aunque no se quiera siempre están vivas. Te quiero Papi. Gracias por todo lo que me has dado…”


Cinco años después de que la Fiscalía reconoció que Jaime Enrique fue asesinado el caso se asignó al sexto Fiscal, el cual inicia desde la investigación, donde se ignoran las causas políticas del asesinato y el hecho de que Jaime Enrique estaba en la listas de Departamento de Seguridad del Estado, DAS.

Siete años más tarde se conoce que los restos encontrados de Jaime indican evidente signos de muerte violenta, sin embargo, el hecho no obtuvo la investigación pertinente, manteniendolo en impunidad total. 

Luego del asesinato de Jaime Enrique Gómez su familia, sus amigos, las organizaciones con las que trabajaba, aún piden justicia y exigen que la verdad desmorone la impunidad, su hija Diana Gómez y su hermano Juan Sebastian, sigue siendo objeto de intimidaciones, seguimientos y amenazas por paramilitares de las Aguilas Negras, teniendo que abandonar su País.

Una memoria viva demanda justicia.

Jaime Enrique Gómez en la Memoria.
Jaime Enrique Gómez Sin Olvido.

lunes, 11 de marzo de 2019

José Orlando Giraldo Barrera

11 marzo 2006 

MEMORIAS DE VIDA Y ESPERANZA 

No vayas a mi tumba y llores
Pues no estoy ahí.
Yo no duermo
Soy un millón de vientos que soplan 
El brillo de un diamante en la nieve 
La luz del sol sobre el grano maduro
O la suave lluvia del verano
En el silencio delicado del amanecer
Soy un ave rápida en vuelo
No vayas a mi tumba y llores
No estoy ahí
Yo no morí

Indio Americano. Anónimo

Un motivo más para la esperanza, porque somos parte de esa historia de las víctimas en Colombia que el Estado ha querido invisibilizar e injuriar. La verdad y la Justicia, no han pasado por nuestras casas, por el contrario las ordenes emanadas de las cortes judiciales para recuperar el buen nombre de nuestro padre, abuelo, tío, esposo fue incumplida. Pues la dimensión de la falsa noticia de las autoridades y de los medios de comunicación que no fue rectificada en su debida dimensión, se miró a lo lejos, paso pretendiendo que no sea vista, no ser escuchada. 

Al lado de la barbarie de este Crimen de Estado, se consolida la impunidad y como si fuera poco, se pretende imponernos olvidar, hacernos creer que no hay otra posibilidad si no dejar atrás el pasado. Pero la dignidad batalla fuerte y vigorosamente abriendo caminos de esperanza, de movilización, de lucha, caminos de memoria, de reivindicación para nuestros derechos y los de todos los familiares a quienes el camino de la violencia política y la impunidad contra nuestros seres queridos nos hizo unirnos. 

El 11 de marzo de 2006 el Ejército Nacional asesino y torturo a un campesino, a un labrador de la tierra, a un hombre que sembró verdad y justicia. Un campesino que no pudo defenderse porque solo tenía amor para su familia, un azadón, una pala y un machete  cambio sus victimarios con mucho odio contra el pueblo y  con fusiles de última tecnología. Dicen las investigaciones que lo superaban más de diez veces en número y que le dispararon a quema ropa, no le permitieron decir que era campesino.

No hubo testigos que pudieran contar lo sucedido, porque sus victimarios actuaron al amparo de la oscuridad, la ilegalidad y el despotismo que los caracteriza para imponer el terror. Los árboles, la tierra, las flores, los gatos, los perros, las vacas, los caballos, las gallinas, fueron los únicos testigos de esa sombría noche que cambio para siempre la vida de todos los que amaban sus enseñanzas, sus palabras y sobre todo ese amor a la tierra que lo vio nacer.

LA VERDAD JUDICIAL UNA VERDAD QUE NO SE APLICA Y NO REPARA LOS DAÑOS CAUSADOS EN LOS FAMILIARES DE LAS VICTIMAS. 

En sentencia del 6 de marzo de 2012, fue condenado a 37 años de prisión LUIS EDUARDO MAHECHA HERNÁNDEZ Ex sargento de inteligencia del Batallón de Alta Montaña número 3 “Rodrigo Lloreda Caicedo”. El juez 19 penal del circuito de Cali asevero textualmente “Con fundamento en lo demostrado por la Fiscalía General de la Nación, concluimos sin lugar a equívocos que el señor José Orlando Giraldo Barrera, era un campesino dedicado a labores concernientes al cuidado de fincas y a labores de sembrados y cultivos, sin ningún ligamen intelectual o material con grupos al margen de la Ley..” y menos aún como líder de la agrupación conocida como Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), conclusión a la que se arriba con los testimonios que al respecto se convocaron a la etapa del juicio oral y la ausencia demostrativa por parte del Ejército Nacional de que el victimado perteneciere a dicha agrupación”.


En agosto de 2009 se dictó medida de aseguramiento contra El mayor MANUEL ARTURO PABON JAIMES, LUIS FRANCISCO GÁLVIS SEPÚLVEDA, WILLIAM FABIAN MOSQUERA DELGADO, CRISTIAN DANIEL DELGADO CUASQUER, EDUARDO FIDEL ANGARITA SANTIAGO, JHON JAIRO QUIJANO SÁNCHEZ, CARLOS ENRIQUE MARTINEZ DIAZ, después de cuatro años de tácticas dilatorias, cambiaron tres veces el juez, tres veces de Fiscal y la administración de justicia fue incapaz de dar continuidad de manera eficaz al juicio oral, estos militares fueron dejados en libertad entre junio y octubre de 2013, estas libertades se otorgaron de espaldas a las víctimas que no fueron convocadas a las audiencias para controvertir la decisión.

Por ello invocamos el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, no renunciamos a la idea de que se aplique justicia y seguiremos trabajando porque estos crímenes atroces contra la humanidad no se vuelvan a cometer nunca mas en Colombia. 

Cómo no recordarte querido padre si crecimos al lado de tu ejemplo que nos ha hecho mujeres comprometidas, como no hacerlo si todo lo que somos fue fruto de tu cosecha, como no hacerlo si la imagen de tu cuerpo torturado habita cada una de las esquinas de la memoria

JOSE ORLANDO GIRALDO NO HA MUERTO, SUS ENSEÑANZAS Y MEMORIA VA CON NOSOTROS A CADA PASO QUE DAMOS NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS

¡NO HAY PAZ POSIBLE CON CRÍMENES DE ESTADO!

MOVICE VALLE DEL CAUCA 

José Orlando Giraldo en la memoria

José Orlando Giraldo Sin Olvido

miércoles, 27 de febrero de 2019

Jesús María Valle.

Febrero 27 1998 


Jesús María Valle, nació en el municipio de Ituango, Antioquia, en una familia humilde; en el seno de su padre Jesús, su madre Blanca, y junto con  10  hermanos sobrevivían gracias a una parcela de tierra  que poseían.

Años más tarde su familia se trasladó a la ciudad de Medellín, en donde estudio y se  graduó como bachiller en el Liceo Antioqueño, allí fue líder del movimiento estudiantil; Después con ayuda de sus familiares obtuvo el titulo en Derecho de la Universidad de Antioquia.

Jesús María fue elegido al concejo de Ituango, y fue profesor de la Universidad de Antioquia, y de la Universidad Autónoma de Medellin, además fue fundador del Comité Permanente de Derechos Humanos de Antioquia en 1979; desde allí fue de los primeros en denunciar la presencia de grupos paramilitares en Antioquia, específicamente en Ituango.

En 1996 Jesús María Valle pide al ex presidente Álvaro Uribe Vélez, quien en ese entonces era Gobernador de Antioquia, y al comandante de la IV Brigada que proteja la población civil, ya que aproximadamente  durante un año se habían presentado más de 150 asesinatos en ese territorio, estas palabras fueron suficientes para que Álvaro Uribe Vélez calificara al defensor de  Derechos Humanos como “enemigo de las Fuerzas Armadas”, y adelantará una denuncia por calumnia.

Denuncias y palabras que no frenaron el trabajo de Jesús María, el cual siguió aferrado a sus principios y  sus ideales, posteriormente denuncio la complicidad del Ejército Nacional en las masacres de La Granja en 1996 y El Aro en 1997, en el municipio de Ituango, Antioquia, comandadas por paramilitares.

El 26 de Febrero de 1998 Jesús María Valle se presento ante la Fiscalía para rendir indagatoria por la denuncia de calumnia, en ésta expuso que no había cometido ningún delito, ya que sus denuncias estaban argumentadas y demostraban que el Ejercito Nacional  y  la Policía tenia nexos con el paramilitarismo.

Un día después de esto, el 27 de Febrero de 1998 Jesús María Valle, abogado defensor de Derechos Humanos, fue asesinado por dos hombres y una mujer que entraron en su oficina ubicada en el centro de Medellín, y luego de intimidar a su hermana, quien trabajaba con él fue obligado a acostarse boca abajo, en donde le propinaron dos impactos de bala.

En estos hechos, testigos aseguraron que aproximadamente 16 personas obstaculizaron  la entrada y encubrieron la huida  de los sicarios que acabaron con la vida de Jesús Maria.

En materia de justicia el Juzgado Tercero Penal Especializado de Medellín condenó a 40 años a Álvaro Gómez Mesa y a Jorge Eliécer Rodríguez Guzmán, cooautores del asesinato, éstos no han sido capturados.

Así mismo condenó a Carlos Castaño, como autor intelectual del asesinato de Jesús María Valle.

En el año 2007 el Consejo de Estado estimó que no se adoptaron medidas para proteger la vida de Jesús María Valle y condenó al Estado al pago de una indemnización para la familia del defensor.

En 2008 el caso fue llevado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos CIDH contra el Estado Colombiano. La CIDH obligó al Estado a reabrir la investigación, y a realizar un acto público donde se reconozca la responsabilidad en este crimen, por otra parte se ordena la colocación de una placa en memoria de Jesús María Valle en el Palacio de Justicia de Antioquia.

El Estado colombiano reconoció ante la Corte Interamericana su responsabilidad por “Omisión”, en las recientes sesiones realizadas en San José de Costa Rica. “Omisión” que pretende ocultar la Actuación estatal. “Omisión” de la responsabilidad de quienes fueron denunciados públicamente por Jesús María como garantes del desarrollo de la estrategia paramilitar en el departamento de Antioquia.

El año siguiente, en 2009 la Fiscalía reabrió el caso y vinculo a Salvatore Mancuso y a Isaías Montes Hernández, alias “Junior”.

En año 2014,  se instalo la placa en el Palacio de Justicia José Félix Restrepo en memoria del defensor de derechos humanos Jesús María Valle, allí el Estado hará orden de perdón. 
Hoy recordamos las palabras de uno de sus amigos, pronunciada el día del sepelio y que hoy siguen vigentes en nuestra Colombia: “En este país las posiciones diferentes, claras y con argumentos sólidos que hablan de las angustias de un pueblo sometido a un conflicto que le ha quitado toda dignidad son acalladas porque, al decir de algunos, hacen parte de uno de los bandos de la guerra. Seguimos en ese punto donde no hay contradictores sino enemigos que se deben eliminar inmediatamente”.

Hoy, sus opiniones, pensamientos, palabras y sentimientos, retumban en la memoria de hombres y mujeres que construyen día a día justicia y que caminan en busca de la verdad y de un país distinto.

Jesús María Valle en la Memoria
Jesús María Valle Sin Olvido


martes, 26 de febrero de 2019

Silvia Margarita Duzán

Febrero 26 de 1990 
Silvia Margarita Duzán, nacida en Bogotá en 1958, estudió Economía en La Universidad de Los Andes, donde además de su pasión por el rock, le iba creciendo la propia por la verdad, lo que la fue encaminando por el Periodismo Investigativo. Su arduo trabajo y constante empeño, le permitió participar del grupo fundador de Semana e iniciar una carrera como periodista prometedora.

En 1990, Duzán se encontraba haciendo un documental sobre el narcotráfico y el sufragio en Colombia para el canal 4 de la BBC, para el cual realizaba sus investigaciones en Cimitarra, Santander, un municipio del Magdalena Medio azotado por la violencia y que ha estado por muchos años, en medio de las disputas de tres actores del conflicto, la guerrilla, los paramilitares y el ejército nacional.

Esa noche, cerca de las 9:30, SILVIA DUZÁN, SAÚL CASTAÑEDA ZUÑIGA, JOSÚE VARGAS MATEUS y MIGUEL ÁNGEL BARAJAS COLLAZOS, fueron asesinados bajo la orden de alias “Ariel Otero”, comandante paramilitar de la zona. Sus vidas fueron sentenciadas en complicidad con el ejército, y ejecutados a manos de Ramón Isaza de Sonson, Alejandro Ardila "El Ñato"; Hermógenes Mosquera "El Mojao", Armando Suescún. Incluso, se sabe que un trabajador de la ATCC que había tenido contacto con los paramilitares en esos días, fue quien citó a la periodista y a los dirigentes al restaurante en el que ocurrió la masacre.

Sumida en el conflicto armado, la población de la región decidió concretar una iniciativa de paz desde 1987, donde los actores armados no pudieran tener control sobre la salud, la educación, el trabajo y el territorio. Generando entonces, espacios de diálogo y denuncia, en el que se propusieron una construcción de comunidad capaz de autoorganizarse y autodeterminarse, como resultado de esta iniciativa esperanzadora nació la ATCC [Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare], que a pesar de las constantes amenazas que recibían por parte de las tres partes del conflicto, no se detuvo y permaneció enfrente del trabajo por la paz. 

La verdad es imprescindible para que esta comunidad se decidiera por una opción de Paz, en esto trabajaba Silvia incesantemente, para lo que acudió a tres de los líderes de la ATCC, con quienes se entrevistaría la noche del 26 de febrero de 1990, en un restaurante del municipio, donde habría de encontrarlos la muerte.

La investigación, por su parte, nunca arrojó pruebas concretas, lo que impidió la judicialización de los culpables. Ramón Isaza, que fue el más implicado en la investigación, declaró una cínica defensa, diciendo que padecía de Alzheimer, por lo que le era imposible recordar algún detalle acerca de la masacre, cínica pero fructuosa, la defensa impidió que se le judicializara.

Aún hoy, el caso sigue en la impunidad. Un Estado que le teme a la verdad y que no reconoce a las víctimas, mantiene hoy sin justicia el caso de Silvia Margarita Duzán y los tres líderes de la ATCC, extendiendo así a las víctimas a los familiares y a la comunidad.

Silvia Margarita Duzán, en la Memoria
Silvia Margarita Duzán Sin Olvido

domingo, 24 de febrero de 2019

Operación Génesis


24 de febrero de 1997

Primer Dia

Desde la Brigada XVII, al mando del General RITO ALEJO DEL RIO, se desató durante cuatro días, una operación militar registrada en los documentos oficiales, como la Operación “Génesis”. Actuaciones por aire con ametrallamientos, bombardeos indiscriminados.

Por tierra, fuerzas combinadas militares e irregulares -paramilitares- realizaron quema de casas, saqueos, amenazas de muerte y posteriormente el asesinato del afrodescendiente MARINO LOPEZ, descuartizado, con su cabeza convertida en un balón de fútbol para sus victimarios. Los resultados daños irreparables, como la vida de MARINO LOPEZ, el desplazamiento de 3000 personas del Cacarica y de 7 mil más del bajo Atrato.

Las declaraciones de los testigos estan ahora extraviadas. Los responsables en plena libertad por las calles, por los ríos, gozan de la impunidad jurídica, de la impunidad social, de las impunidades religiosas, de la impunidad política. Los victimarios gozando de visibilidad en medios de información. Las víctimas judicializadas y sometidas a una presión militar inusitada de nueva destrucción de sus mentes, de sus cuerpos, de sus almas.

Un relato en versión vallenata, memoria del abuso del poder, de la barbarie. De las cenizas del “génesis”, la Creación en el Cacarica. Afrodescendientes, mestizos e indígenas en su Territorio afirmado su derecho a la Memoria y a la Justicia, a pesar del silencio, del olvido, del terror.

¡¡¡ Ay hombe
Les vengo a contar la historia de nuestro desplazamiento
como fue que sucedió estando allá en el Chocó
este es un caso muy duro para que el mundo lo sepa
nos sacaron a la fuerza con bombas y metralletas
nos sacaron a la fuerza con bombas y metralletas
con bombas y metralletas
Ay fue la pública fuerza
eso no se hace con el pueblo que trabaja
Un 24 de febrero del año 97, un lunes de mañanita
estando allá en Montañita
la gente se levantaba pa’ su tarea cotidiana
cuando del cielo escuchamos, unos grandísimos ruidos,
de los pájaros metales que venían a su destino a sacar al campesino
Ay… ay.
Ya siendo la hora 7, esto si me dolió a mi, de seguido allá explotaban las bomba en el Salaquí
de los aviones Kafir que allá rápido volaban, cumpliendo con su misión pa’ acabar con la población,
pa’ acabar con la población, cumpliendo con su misión
cumpliendo con su misión en esa bella región
¡¡¡ Dios mío mete tu mano para que cese la guerra, no haiga más desplazados
Siendo las 6 de la tarde, el caso me preocupaba, allá en la comunidad la fuerza también se entraba
con ráfagas de metralla y bombas también tiraban, cuando salimos corriendo huyendo pa las montañas
en los brazos yo cargaba una niña que lloraba
una niña que lloraba
su madre desesperada
Ay ¡¡¡

Segundo Dia

Y llega el 25 de febrero, habíamos visto los sobrevuelos, las bombas que caían, los helicópteros aterrizaban repletos de uniformados identificándose como ejército. Después que aterrizaron en La Loma Salaquí y en La Loma del Cacarica vimos salir uniformados: ejército, ejército. Y de allí mismo surge dos grupos. Uno denominado ejército nacional y otro denominado las ACCU .

El ejército se pone en dos sectores y las ACCU hace con algunos militares el recorrido por todo el territorio. Se preparan para ir al Cacarica, al Perancho, a Bocas del Limón, a Quebrada Bonita. Cuando nos van cogiendo a los campesinos, le colocan como plazo a uno para desocupar el área de tres días, después dijeron que solo teníamos 24 horas. Cuando íbamos subiendo por el río Cacarica nos los encontramos, ya en ese momento no había Puente América, sólo quedaban las casas quemadas. Y entonces nos paran, y nos dicen: “ustedes se deben ir al municipio de Turbo”. Pregunta: “bueno” y nosotros como campesinos ¿qué vamos a hacer a Turbo, donde no tenemos donde vivir, no tenemos donde subsistir, donde esa no es nuestra tierra ni nuestra vida?. Nos decían: “No tranquilos, ustedes llegan a Turbo y los estará recogiendo la policía y los estará llevando al coliseo de Turbo, ya todo eso está hablado con todas las autoridades competentes”.

Todo está en la absoluta oscuridad. Las estructuras armadas responsables de la destrucción siguen de modo abierto o encubierto en su objetivo de destrucción. Los afrodescendientes aún se resisten, aún abogan por su Vida, por el Territorio. Entre las guerras construyen Autodeterminación, Vida, Dignidad.

Tercer Día

Y llegó el 26 de febrero, todo estaba como lleno de miedo, ya estaban en distintos caseríos, nos quemaron el rancho, la tienda de mujeres… no había guerrilla porque ellos nunca estuvieron estables, porque sólo pasaban, le dijimos a los militares si van por la guerrilla pues arriba, aquí no hay nada. Les dijimos, nosotros nos juntamos toditos en un pueblo y peleen. Ellos dijeron hay que hablar con el Comandante que estaba a unos metros de ahí y nos encontramos con que el mando es un paramilitar que nos dice: “la orden es que se van, o se mueren. Y se van a Turbo, allá los están esperando”. Ese 26 todo el mundo entendimos que no había nada que hacer… entonces mientras en las veredas nadie trabajaba y esperaba que nuestra idea fuera respetada, pero no les valía argumentos, ellos estaban ciegos de poder, de nuestra tierra. Todos a llorar a echar andar en otras embarcaciones llenas de gente.

En La Loma revueltos militares y paramilitares. Empezó ese día la correría para mucha gente y así fue ese día gris, las nubes llorando porque eso de las bombas cambia el clima, lo hace gris, hasta las aves en silencio, todos testigos de lo que no podíamos creer. A uno no se le cree hasta que lo vive. Nosotros que íbamos a pensar que Autodefensas y Estado era lo mismo. La verdad verdadera es esa, juntos, revueltos, amigos, nada los separaba, bajándose de los helicópteros, uno se calla porque el miedo es mucho, uno quiere la vida y no quiere morir sino de viejo, en su tierra, con sus animales y sus nietos. Esa verdad duele y por eso lo matan a uno, pero es la verdad. Muchos en estos años nos han dicho que nos callemos, nos han dejado de ayudar con dinero porque los ponemos en riesgo, nos condicionan la ayuda si no hacemos lo que ellos quieren… todo el mundo se llena de miedo. Nosotros tenemos miedo, recordamos, nos duele pero vemos claro, lo que otros quieren negar.,, salimos con miedo, llenos de terror, estamos con miedo pero tenemos aún nuestras vidas, nuestras almas, nuestro Proyecto de Vida… pero tenemos miedo.

No hubo combates en el Cacarica. Hubo persecución, agresión, terror a la población civil. Todo en la absoluta oscuridad. Las estructuras armadas responsables de la destrucción siguen de modo abierto o encubierto en su objetivo de destrucción. Los afrodescendientes aún se resisten, aún se resisten a creer, a aceptar que el poder de la fuerza, el poder del dinero, el poder religioso tienen la última palabra sobre su vida y sobre el territorio. Entre las guerras construyen Autodeterminación, Vida, Dignidad.

Cuarto Día

Nuevamente los bombardeos. El 27 de febrero estando allá en Bijao, llega un grupo de paramilitares y un militar, a eso de las 9:00 de la mañana, MARINO LOPEZ, me dice estoy con miedo, no se si salir a Turbo. Los paramilitares y también militares rodearon todo el caserío, la gente ya había salido unos más arriba, otros a La Tapa. Nos juntaron a todos, nos amenazaron. A MARINO lo obligaron a bajar unos cocos, él como entre el miedo y nosotros diciéndoles, “ya nos vamos”. MARINO les decía, si fueron tres días los que nos dieron”, y dijo uno “ustedes se van hoy”. Dos de los doce militares tomaron a MARINO, y luego de entregarles los cocos, él puso sus botas y su camisa, y les pidió sus documentos de identidad. Uno de ellos dice: “ahora si quiere el documento de identidad, guerrillero”. Reclámelos a su madre, y vuelven a acusarlo de guerrillero. Y les dice: “ustedes saben que yo no soy”. Lo insultan, lo golpean. Uno de los criminales coge un macheta y lo corta en el cuerpo, MARINO intenta huir, se arroja al río, pero los paramilitares, lo amenazan, “si huye, le va peor”. MARINO regresa, extiende su brazo izquierdo para salir del agua. Uno de los paramilitares le mocha la cabeza con la macheta. Luego le cortan los brazos en dos, las dos piernas a la altura de las rodillas. Y empiezan a jugar fútbol con su cabeza. Todas y todos lo vimos. Ya no había nada más que decir, qué hablar. Todo estaba dicho. Endiablados, sin ninguna fe, ninguna moral. Todo gris, el alma, el cielo, la tierra. Todo se hizo silencio. Todo fue terror. El bombardeo del cuerpo, el bombardeo del alma. La muerte se hizo un juego.

Después todo sigue en la Impunidad. Todo está en la absoluta oscuridad. El cuerpo sometido a la exclusión, al confinamiento, a los nuevos embates psicológicos, jurídicos y morales. El territorio, el alma, sometidos a la presión, a la imposición del silencio, a la imposición de la impunidad, a la imposición de bases de concentración paramilitar, a la imposición de la agroindustria. Las estructuras armadas responsables de la destrucción siguen de modo abierto o encubierto en su objetivo de destrucción. Hoy exigen, afirman sus derechos. Ellas y Ellos construyen propuestas de paz integral basadas en la Autodeterminación, la Vida, y la Dignidad. Desde ese último día de la operación “Génesis”, la creación nacida de la destrucción. El arco iris en el Cacarica de fragmentos de luz que la muerte, la persecución, los bloqueos, los bombardeos, las mentiras de los medios, los poderes económicos y militares, no lograron destruir: La verdad, la libertad, la Justicia, la Solidaridad, la fraternidad.

Victimas de la Operación Génesis en la Memoria
Victimas de la Operación Génesis Sin Olvido

Comisión Intereclesial de Justicia y Paz

sábado, 23 de febrero de 2019

Demetrio López Cárdenas

23 de febrero del 2013

El sábado 23 de febrero del 2013, fue acallada la voz de Demetrio López Cárdenas, líder afrocolombiano integrante del Consejo Comunitario de La Caucana, jurisdicción del Distrito Portuario de Buenaventura.

Demetrio quien hasta el 2012 se desempeñó como presidente de la Junta Directiva de su comunidad tuvo que abandonar su cargo ante las constantes amenazas de muerte que terminaron poniendo fin a su vida.

Los principios éticos y comunitarios de Demetrio hicieron que se opusiera al proceso irregular de cambio de junta directiva y representación legal de su comunidad. El líder quien se había postulado como representante legal del Consejo Comunitario, declinó su postulación ante las constantes amenazas de muerte. El 26 de agosto de 2012 en el marco de la ilegitima asamblea de elecciones Demetrio anunció su retiro, informó de sus  amenazas a la asamblea y se retiró del lugar. Posteriormente presentó la denuncia formal ante la Fiscalía.

Bajo el argumento de ausencia de condiciones de seguridad y falta de garantías, Demetrio impugnó los resultados de las elecciones. El 3 de enero de 2013 la administración del Distrito de Buenaventura bajo Resolución Nº 001 concedió la impugnación y ordenó que se realizaran nuevas elecciones. El 7 de febrero del 2013, el Ministerio del Interior profirió un fallo de segunda instancia en el que ratificó la nulidad de las elecciones del 26 de agosto de 2012.

Pese a las constantes amenazas y ante la ausencia de respuesta de la Fiscalía en brindar condiciones de protección a Demetrio,  continuó con su acción legitima de liderazgo. La grave omisión de la Fiscalía derivo en el asesinato del líder social, el 23 de febrero de 2013, en el barrio Nueva Frontera, comuna 12 del Distrito de Buenaventura, mientras Demetrio esperaba encontrarse con un posible enlace para brindar opciones de trabajo a las y los jóvenes de su comunidad y Según la información que se desprende de la investigación que adelantó la Fiscalía 40 de Buenaventura, se imputó a Brayan Steven Alomia Hurtado como presunto responsable del asesinato del líder afrocolombiano Demetrio López Caŕdenas.

Brayan Steven Alomia Hurtado se acogió a sentencia anticipada y el 13 de agosto de 2014 el juzgado Tercero Penal del Circuito Especializado de Buga lo condenó a 212 meses de prisión por los delitos de homicidio agravado en concurso con fabricación, tráfico, porte de arma de fuego, accesorios, y  municiones.

La denuncia por amenazas que instauró Demetrio en 212 aun siguen en etapa de indagación ante la Fiscal 4 de Buenaventura, cinco años después no existe un avance que permita identificar el génesis de la amenazas que determinaron con el asesinato del Líder. Una vez más la miopía de la justicia, que se transforma en impunidad no permitió relacionar las amenazas de muerte con el asesinato.

Hoy su familia sigue a la espera de verdad y de justicia, sabe que detrás de la muerte de Demetrio están los intereses económicos y corruptos que dinamizan las lógicas del Distrito de Buenaventura.

La comunidad de  Buenaventura conmemora la muerte de uno de sus líderes,  años de memoria y de resistencia,  que quedaran como huella imborrable en la comunidad afrodescendiente.

Su incansable lucha por la comunidad seguirá en la memoria del Distrito Portuario de Buenaventura.

Demetrio López Cárdenas en la memoria
Demetrio López Cárdenas Sin Olvido

jueves, 21 de febrero de 2019

Masacre San José de Apartadó


Febrero 21 de 2005 

El 21 de Febrero de 2005, en la vereda Mulatos Medios, corregimiento de San José de Apartadó, Antioquia; fue escenario de una cruel masacre donde sus pobladores fueron víctimas y testigos de torturas y brutales asesinatos que quedaron para siempre plasmadas en su memoria.

Paramilitares miembros del bloque Héroes de Tolová, con ayuda de militares del Ejército nacional, incursionaron en el corregimiento e ingresaron por la fuerza a la casa de Luis Eduardo Guerra, reconocido líder de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó. Luis Eduardo, junto con su hijo Deyner Andrés Guerra, de 11 años, y Bellanira Areiza fueron asesinados con machetes y sus cuerpos sin vida dejados a las afueras del corregimiento. Posteriormente, asesinaron a Alfonso Bolívar Tuberquia junto con su esposa Sandra Milena Muñoz y sus hijos Natalia y Santiago de 5 y 2 años respectivamente, quienes según los comandantes alias “Cuatro Cuantro”, “Makeison”, “Aguila 6” y “Cobra”, del escuadrón paramilitar afirmaron que, “en el futuro serían una amenaza guerrillera si los dejaban vivos”. También acabaron con la vida de Alejandro Pérez, un trabajador de la zona.

Estos hechos fueron utilizados como excusa para que el entonces presidente  de la República Álvaro Uribe Vélez ordenara mayor cubrimiento policial y militar en esa zona donde hacia años no existía la circulación de armas, puesto que desde 1997 la comunidad se había declarado neutral ante la presencia paramilitar y guerrillera. Tras la militarización de la zona, las familias de la Comunidad se vieron obligadas desplazarse, abandonando todo lo que habían construido.

En 2010, a pesar de las declaraciones del ex jefe paramilitar y extraditado Diego Fernando Murillo, alias “Don Berna”, quien confesó que bajo su mando el Bloque paramilitar Héroes de Tolová con ayuda del Ejército Nacional habria cometido este crimen, el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Antioquia absolvió a 10 militares de su responsabilidad en la masacre de San José de Apartadó.

La Fiscalía, la Procuraduría y la parte civil apelaron el fallo. Luego de revisar pruebas documentadas y testimonios, el Tribunal Superior de Antioquia decidió retirar la absolución de cuatro militares con mando y los otros seis mantuvieron el fallo de primera instancia.

Adriano José Cano, alias “Melaza”, y Joel Vargas, alias “Pirulo”, paramilitares que participaron en la masacre, admitieron su responsabilidad; estas confesiones permitieron que la Fiscalía dictara orden de captura al ex capitán del Ejército Guillermo Gordillo Sánchez e iniciara una investigación en contra de 66 militares de la Brigada XVII del Ejército con sede en Carepa.

Con el apoyo de diferentes organizaciones defensoras de los derechos humanos se ha pedido vincular a la investigación por la Masacre a los Generales Mario Montoya, Jaime Fandiño y Luis Alfonzo Zapata, al igual que a los coroneles Néstor Iván Duque y Orlando Espinosa, por su responsabilidad en la planeación de la operación Fénix, en medio de la cual se cometió la masacre.

En el proceso de investigación se han dictado más de 20 condenas a integrantes de grupos paramilitares entre los que se encuentran: Marcial Hoyos Soñet, Alexander Arrieta Gómez y José Fuentes Lagares, éstos aceptaron ante un fiscal de Derechos Humanos y DIH, su responsabilidad por delitos de homicidio en persona protegida y concierto para delinquir. Asi mismo Nafer Antonio Guzmán Trujillo y Henry Enrique Payares Pacheco, Uber Darío Yañez Cavadías comandante militar del bloque, Jorge Luis Salgado David, José Joel Vargas Flórez, Bionor Vargas Flórez, Rober Darío Muñoz Hernández, Francisco Javier Galindo Martínez, Edinson Galindo Martínez, Neder Antonio Mestra Rojas, Juan Alberto Ruiz Yañez, Manuel Antonio Urango Mejía, Yamid de Jesús Gonzáles Galaraga, Erney Eduardo Portillo Paternina, Aldo Antonio Agames, Javier Enrique Salgado Martínez, Jorge Luis Gutiérrez Alean, Esaut José Feria Martínez, y Ulises Burgos a los que les fueron dictadas ordenes de prisión de entre 12 a 40 años de cárcel.

La Fiscalía condenó por homicidio en persona protegida y concierto para delinquir a nueve integrantes del grupo paramilitar que perpetró la Masacre.

El 20 de febrero de 2010 el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Antioquia le impuso 20 años de cárcel a el capitán (r) del Ejército Nacional Guillermo Armando Gordillo Sánchez, quien aceptó su responsabilidad en los delitos de homicidio en persona protegida, actos de barbarie y concierto para delinquir.

Finalmente, sobre la sentencia absolutoria dictada a diez militares, tres oficiales y siete suboficiales, por el Juzgado Segundo Especializado de Antioquia el 4 de agosto de 2010, la Fiscalía apeló el fallo y aguarda la decisión del Tribunal Superior de Antioquia. En el proceso, el Ministerio de Defensa se defendió argumentando que no se le podía responsabilizar por los actos cometidos por un grupo ilegal que nada tenía que ver con la institucionalidad. La Procuraduría contrarió la posición del Ministerio, sosteniendo que existía una “flagrante responsabilidad del Estado por la ejecución extrajudicial de personas protegidas”, con el agravante de que, tres de ellas eran menores de edad y fueron asesinadas con igual sevicia.

El tribunal de Antioquia ha ordenado al Ejército que, en presencia de altos mandos militares, habitantes de la zona y medios de comunicación regionales y nacionales, ofrezcan una disculpa publica por la masacre y se comprometa, de forma "contundente", a tomar las medidas necesarias para que "lo acontecido no vuelva a suceder".

En 2012, la Corte Constitucional en su Auto 164 del 6 de julio ordenó al Ministro del Interior que “en el término máximo de un mes contado a partir de la comunicación del presente auto, coordine y ponga en marcha el procedimiento para la presentación oficial de la retractación frente a las acusaciones realizadas contra la Comunidad de Paz y sus acompañantes”. En el 2013, la comunidad de Paz viajó a la ciudad de Bogotá para recibir el acto de perdón. Sin embargo, en esa ocasión el actual presidente Juan Manuel Santos incumplió la cita y no se reunió con la comunidad.

Meses después, el presidente Santos finalmente le pidió perdón a la comunidad de San José de Apartadó por las falsas acusaciones que realizó el ex presidente Álvaro Uribe Vélez y altos mandos militares en su contra. Dicho perdón fue cuestionado por la comunidad al no ser presentado directamente con la comunidad y aseguraron que “lamentan profundamente que las decisiones y omisiones del Señor Presidente, continúen sin aparente comprensión de que nuestra Comunidad de Paz sigue sufriendo un proceso de exterminio”

A pesar de todas estas investigaciones y algunas condenas, las víctimas de la Comunidad de paz de San José de Apartadó siguen exigiendo e instando al gobierno y al estado colombiano, a una verdadera justicia, a una verdad real. Que sean juzgados los militares y paramilitares de más alto rango. Que no solamente sean condenados los autores materiales sino también los intelectuales. Así mismo, las víctimas y la población  civil del proceso han solicitado y exigido  que también sea investigado el ahora, ex presidente Álvaro Uribe Vélez por presunto conocimiento  de  los hechos.

Los habitantes de la comunidad de San José de Apartadó han soportado continuas amenazas y estigmatizaciones, han sufrido a causa de la desproporcionada militarización de sus caseríos y en numerosas ocasiones sus líderes y diferentes integrantes han sido judicializados con montajes y campañas de desprestigio.

Han pasado varios años desde esos días de horror y miedo. La comunidad de paz de San José de Apartadó sigue con su resistencia pacífica en el territorio y denuncia continuamente los graves atropellos de los cuales aún son víctimas. Luego de haber ocurrido  masacre de estos hombres, mujeres y niños, la comunidad exige justicia y verdad por la memoria de quienes fueron silenciados.

Los habitantes de la comunidad de San José de Apartadó han soportado continuas amenazas y estigmatizaciones, han sufrido a causa de la desproporcionada militarización de sus caseríos y en numerosas ocasiones sus líderes y diferentes integrantes han sido judicializados con montajes y campañas de desprestigio.

Vítimas de la masacre de San José de Apartadó en la Memoria.
Vítimas de la masacre de San José de Apartadó  Sin Olvido.

domingo, 17 de febrero de 2019

Sandra Viviana Cuellar

Febrero 17 de 2011

Sandra Viviana Cuellar, contaba tan solo con 26 años de edad cuando fue víctima de desaparición forzada mientras se transladaba de la ciudad de Cali al municipio de Palmira, en el Valle del Cauca, donde era estudiante de la Universidad Nacional.

Sandra Viviana, ingeniera ambiental de profesión, hizo parte de la organización CENSAT Agua Viva en la que lideró diferentes procesos sociales por la defensa del ambiente y los derechos humanos, también denunció el saqueo y la destrucción de cuencas, humedales, paramos y bosques del país.

El lunes 17 de febrero de 2011, Sandra Viviana fue vista por última vez en el sector de El Terminalito, cuando se dirigía hacia Palmira para continuar dictando clases. Luego de buscar por sus propios medios a Sandra Viviana, sus padres y amigos llevaron la investigación a la Comisión de Derechos Humanos CIDH. Sin embargo, aún no se sabe de su paradero ni quiénes son los responsables por su desaparición.

Desde ese fatídico día sus padres, amigos y compañeros organizan diferentes actividades para mantener viva la memoria de Sandra Viviana, como es un Carnaval por la vida, expresiones artísticas- culturales, poesía, danza, mural con fotografías y mucha música en el teatro al aire libre los cristales.


Hoy, su familia, amigos y las organizaciones continúan buscando a ésta mujer que defendió la vida con su propia vida.



Sandra Viviana Cuellar en la Memoria.

Sandra Viviana Cuellar Sin Olvido.