jueves, 31 de mayo de 2012

GENARO POTES




Genaro Potes asesinado el 26 de mayo del 2007 en la vereda Campo Alegre por militares del Batallón 21 Vargas de la brigada 7 del ejército quienes manifestaron amenazas de muerte sobre los pobladores del corregimiento de Puerto Esperanza, municipio El Castillo. 

Los hechos ocurrieron un sábado, cuando Genaro se desplazaba desde la casa de su hermano ubicada en la vereda Campo Alegre, del municipio El Castillo (meta), hacia la vereda Puerto Esperanza, movilizándose a caballo con el fin de asistir a una reunión sobre rebajas de impuesto predial de la zona. Siendo las 4 de la tarde fue detenido por militares del Batallón 21 Vargas a cargo del comandante de apellido Ferro. 

Con su camiseta Blanca y pantalón azul, éste campesino tradicional de la región había sido desaparecido sin dejar rastro. Al día siguiente se despertó la preocupación en sus familiares y amigos e iniciaron la búsqueda exactamente el día domingo 27 de mayo, acudiendo al Ejército Nacional establecido en la zona, preguntando si sabían algo de Genaro, pero estos desde un principio negaron que tenían en su poder al poblador, sin embargo la Defensoría Municipal presionó un par de veces, y ellos solo admitieron que habían dado de baja a un guerrillero y que el cuerpo sin vida se encontraba en el municipio de Granada (Meta). 

Según las versiones de algunos campesinos vecinos de la zona, que fueron testigos de los hechos, afirmaron que Genaro fue amarrado en un cultivo de cacao, al lado de una escuela de la vereda Campo Alegre. 

El ejército ya le había preguntado a un campesino que pasaba por el lugar en el momento de la detención, si sabía quién era Genaro, y él indicó que lo conocía como un hombre trabajador y honesto del lugar, aun así los soldados ya lo habían señalado como guerrillero. 

Consecutivamente, algunos miembros de la familia de Genaro, se dirigieron a Medicina Legal del Municipio de Granada para solicitar la entrega del cuerpo, pero su petición fue negada por los funcionarios, argumentando que no poseían la cedula de Genaro, sin embargo su familia testifica que al momento de su detención y asesinato él llevaba sus documentos de identificación. 

Los miembros del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI y la Fiscalía, los citaron al reconocimiento del cuerpo, para confirmar hicieron algunas preguntas, lo familiares al responderlas, no sabían de la cicatriz que tenía Genaro en uno de sus dedos de la mano y les negaron la entrega de su cadáver. 

Su cuerpo manifestaba signos de tortura y un disparo en la cabeza, sin piedad y sin justicia alguna, la vida de un ser humano, dedicado a la labor tradicional de la región fue arrebatada por la fuerza militar. 

Ante todos estos crímenes y amenazas, la población de la región, quienes pertenecían al Sindicato de Trabajadores Agrícolas Independientes del Meta, manifestaron gran preocupación por todas las injusticias, ilegalidades y agresiones que realizan las unidades de estrategia militar encubierta de la Séptima Brigada que operaba en la zona. 

Militares de la Brigada 7 después de la ejecución y sepelio de Genaro Potes expresaron a varios pobladores del sector, que si llegaba a llamar el Coronel preguntando sobre el combate, le respondieran que si hubo enfrentamiento y pidieron el numero de algún poblador para que reafirmaran el supuesto combate. Dejando en evidencia el miedo de los militares frente al asesinato de un campesino y no de un guerrillero como ellos lo sostenían. 

Genaro Potes de 51 años de edad presentaba características de salud mental y físicas anormales que se notaban a simple vista, lo cual lo hacia poseedor de un cuidado especial por la gente que lo rodeaba, sin embargo por parte del Ejercito Nacional estos tratos fueron violados. 

El año anterior a su muerte Genaro ya había sido amenazado, según la declaración del registro único de población desplazada del 2006 de la Corte Constitucional, Genaro fue desplazado internamente del municipio El castillo de la vereda Los Alpes, hasta la Vereda Caño Embarrado. 

Hacia las tres de la tarde, el 29 de Mayo, fue entregado el cuerpo de Genaro y trasladado a Medellín para el sepelio. Su crimen quedó en total impunidad, pues la política de “seguridad democrática”, fue la estrategia contrainsurgente en la región del Alto Ariari desde el 2002, presentando a campesinos, menores de edad y personas con enfermedades mentales como “guerrilleros muertos en combate”, sin embargo por parte de la justicia no hay investigaciones sobre la veracidad del crimen ocurrido en la región del Meta. 

Estos crímenes perpetrados por el Batallón 21 Vargas han dejado en la población dolor, lágrimas, injusticia y violación de los derechos a los campesinos de la región. 


SIN OLVIDO

martes, 22 de mayo de 2012

Elsa Constanza Alvarado Canchón, Mario Calderón Villegas y Carlos Alvarado Pantoja

Mayo 19 de 1997 - Mayo 19 de 2012

Murieron amándose, sus victimarios creyeron que la muerte podría vencer el amor, y no fue así.Sus amores superaron los límites hasta de los que pretendieron realizar un crimen perfecto. Elsa Constanza Alvarado Canchón y Mario Calderón Villegas, murieron en su recinto donde se amaron, donde soñaron, donde tejieron sus sueños, murieron al lado de su padre y suegro Don Carlos.


Hoy son 15 años de un crimen que horrorizó por atentar contra el amor, acabar contra la pasión por la protección ambiental y territorial. Ese 19 de mayo del 1997 sobrevivió Iván,el hijo del amor de 18 meses, el hijo de los apasionados defensores de derechos humanos,ambientalistas, y tejedores de la paz.

Tres paramilitares fuertemente armados, que se hicieron pasar por agentes del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, irrumpieron en el apartamento de Chapinero Alto en Bogotá, alrededor de las 2:00 a.m. cuando reposaban, allí cumplieron con la orden emanada de Carlos Castaño, obedeciendo a militares y empresarios. Ellos los armados operaron la orden de otros que se mantienen ante los ojos de la sociedad como prohombres.

Diego Fernando Murillo, ex mando paramilitar, extraditaditado en los Estados Unidos, conoce, sabe quién ordenó el crimen, en versiones libres manifestó quienes ejecutaron la orden, hoy esa otra parte de la verdad, los que instigaron y ordenaron el crimen se desconoce, las presiones para que la verdad se niegue siguen operando.

Desde hace 15 años, los amigos de Mario y Elsa en el CINEP el mismo 19 de mayo en la carrera 5ta colgaron una pancarta que decía “Zona de masacre”. Esta pancarta fue el inicio de la indignación colectiva ante el hecho evidente que el crimen se cometió de tal manera para asegurar la impunidad.
En marzo de 2009, Juan Carlos González Jaramillo, alias ’El Colorado’. fue condenado a 40 años de prisión. Otros de los supuestos responsables materiales quedaron absueltos, el 19 de agosto de 1998 mediante resolución, la Fiscalía General de la Nación llamó a juicio a Alexander Londoño alias “El Zarco”, “Alex” o “San Pedro” y a Edward Melguizo Londoño como presuntos coautores de la masacre. En abril de 2007 fueron absueltos de los cargos de homicidio agravado por un fallo proferido por el juzgado segundo penal de circuito especializado de Bogotá por duda probatoria.

Hoy existe una investigación contra los paramilitares extraditados en EU, Salvatore Mancuso y Éver Veloza, alias “H.H” y Diego Fernando Murillo.

En una audiencia de versión libre ‘HH’ aclaró que Carlos Castaño, asesinado en 2004, ordenó el crimen, que la banda de “La Terraza” de Medellin cuyos jefes eran “Don Berna” y otro paramilitar que aparentemente fue asesinado conocido como el “Negro Elkin” ejecutaron el crímen, pero que en ellos participaron de forma directa e indirecta miembros de la fuerza pública.

En 2009 los familiares de Elsa y Mario a través de la Comisión Colombiana de Juristas, decidieron ser parte civil en el proceso contra los jefes paramilitares que ordenaron la masacre, sin reclamar ni imdenizaciones ni reparaciones.

Hoy Iván, el amor, de los amores, su abuela, y millones de colombianas no olvidan que el amor es más fuerte que la muerte, que esa pasión por la vida es trascendente, ,más allá de los muros de la impunidad que protegen a militares y empresarios que se beneficiaron de esta operación barbara. Si, solo el amor es más fuerte que la muerte, el amor por la verdad y por la justicia, Mario y Elsa, Don Carlos siguen vivos en nuestra memoria.

Bogotá, D.C. Mayo 19 de 2012

Sin Olvido - Comisión Intereclesial de Justicia y Paz

viernes, 18 de mayo de 2012

Rogelio Martínez Mercado

18 de mayo 2010 - 18 de mayo 2012


Tres tiros segaron su vida, tres tiros en su cabeza, pretendieron sepultar su pensar y su corazón, eso fue en la noche del 18 de mayo, hace dos años, cuando iba a encontrarse con su amor, su amada Julia, su familia y su tierra la finca La Alemania, municipio de San Onofre, Sucre.


Desde 1996 se desarrollaron las operaciones paramilitares en Montes de María y Sucre, pero solo fue hasta 2001 cuando lograron controlar el perímetro rural en donde Rogelio, su familia y los copropietarios de la Cooperativa "La Alemania" habitaron la tierra en una propuesta colectiva.

Alias “Rubén”, lugarteniente del jefe paramilitar Rodrigo Mercado Peluffo, “Cadena” del Bloque Héroes de los Montes de María, dio la orden de desalojar porque "el patrón" necesitaba las tierras. La finca "La Alemania" luego del desplazamiento, del despojo fue convertida en desarrollo de la estrategia paramilitar, allí se perpetraron torturas, asesinatos y desapariciones forzadas.

Rogelio en un relato decía que la tierra lo era todo para el amor, luego de recibir la titulación de la propiedad en 1997. Hacia memoria que el amor enfrentaba la ambición. Los «paras» cobraban 5 mil pesos por cabeza de ganado, con un crédito la comunidad logró adquirir 600 reses que finalmente fueron robadas por las mismas estructuras criminales.

Ya desarraigados, las deudas de la cooperativa aumentaron en más de mil millones de pesos hasta que la propiedad entró en embargo y finalmente en remate.

En todo este proceso el INCODER, fijado a una leyes distantes de las condiciones de violaciones sistemáticas de derechos humanos, legitimaban el embargo.

Ese amor que siempre llevó a Rogelio a imaginar posibilidades de dignidad en 2007 motivaron a construir una propuesta por el retorno, junto con sus amores y unas familias decidieron regresar y exigir la restitución de la finca "La Alemania".

Su asesinato en desarrollo de la misma estrategia paramilitar que él denunció no ha sido absolutamente esclarecido. La estructuras criminales continuaron intactas, reflejo de la impunidad y del soporte institucional a una estrategia de control social, político, económico y por supuesto militar.

El 9 de abril de este año un fallo de segunda instancia confirmó la responsabilidad individual de Mario de Ávila Díaz por su homicidio. Junto con Ávila, había al menos 5 personas más que participaron en el crimen, todos, incluso Àvila, se encuentran libres a pesar de las órdenes de captura. No existe ninguna voluntad cierta que se muestre en el proceso penal para esclarecer y determinar las responsabilidades de agentes del Estado,de empresarios y de los ordenadores del crimen.

El entusiasmo con que el gobierno de Santos celebró la condena de Ávila está lejos de satisfacer las demandas de verdad, de de justicia y de reparación. Todo parece ser parte de una costumbre, crear una eficacia simbólica del derecho que sirve en el fondo a la impunidad.

Los victimarios pretendieron acabar con el pensamiento amor de Rogelio, a pesar del dolor de su muerte violenta, su pensamiento amor trasciende, está en su amor, en su familia, en sus amigos, en quienes son parte de esos miles de reclamantes de tierras que afirman su dignidad en un proyecto donde la restitución sea parte de una nueva democracia.

Bogotá, D.C. mayo 18 de 2012
Sin Olvido

jueves, 17 de mayo de 2012

Masacre Barrancabermeja


16 de mayo de 1998 - 17 de mayo 2012
Un sábado 16 de mayo de 1998, unidades de la estrategia militar encubierta de tipo paramilitar, irrumpieron  en un sector del sur oeste de la ciudad de Barrancabermeja ejecutando extrajudicialmente a siete hombres: PEDRO JULIO RONDÓN, GERMÁN LEÓN QUINTERO, JESÚS ARGUELLO SOLANO, DIOMIDIO HERNÁNDEZ PÉREZ, ELIÉCER QUINTERO OSORIO, JOSÉ JAVIER JARAMILLO DÍAZ, NAYR ENRIQUE GUZMÁN,


Memoria y Justicia
Desaparecidos forzadamente 
DIOMINIO HERNANDEZ, JOSE J. JARAMILLO, LUIS JESUS ARGUELLO, GERMAN LEON QUINTERO, NEIL GUZMAN, PEDRO JULIO RONDON, ELIECER QUINTERO,  ORLANDO MARTINEZ, JUAN DE JESUS VALDIVIESO, RIKY NELSON GARCIA, JAIME YESID PEÑA, JOSE OCTAVIO OSORIO, WILFRIDO PEREZ SERNA, WILSON PACHECO, JOSE MILTON CAÑAS, DIEGO FERNANDO OCHOA, MARIA ALEJANDRA OCHOA, GIOVANNY HERRERA, CARLOS A. ALAIXT PRADA, OSWALDO ENRIQUE VASQUEZ, ENDER GONZALEZ BAENA, LIBARDO LONDOÑO, ROBERTO WELLS GORDILLO, JOSE REINEL CAMPO A., FERNANDO ARDILA LANDINEZ, DANIEL CAMPOS PEREZ, GARY DE JESUS PINEDO, OSCAR LEONEL BARRERA, MELQUISEDEC SALAMANCA, CARLOS E. ESCOBAR, JUAN CARLOS RODRIGUEZ y LUIS HERNANDO SUAREZ.
Sus nombres aún viven, sus rostros la expresión de una persecución sistemática a través del rostro encubierto del Estado a través de las Autodefensas Unidas de Santander y Sur del Cesar. Ese sabado 16 de mayo del 1998 en el barrio El Campín del puerto petrolero de Barrancabermeja, se rastrea, existen huellas por donde el terror aleccionó socialmente, paralizó las apuestas de una región distinta
Pasa cada año, entre el silencio, el olvido y la memoria que entre retazos pasa de calle en calle, donde los victimarios han pretendido imponer un modelo de sociedad> La justicia no ha esclarecido ni sancionado a quienes planificaron ni ordenaron este crimen, solamenta  ha individualizado unos cuantos autores materiales. 

En marzo de 2012 el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga condenó a 39 años y 11 meses de prisión a alias ‘Cuca’, por su participación en la masacre. De acuerdo con la investigación, fue el hombre que manejó el camión en el que fueron transportadas las víctimas desde Barrancabermeja hasta zona rural de Sabana de Torres. Otro llamado el "Chino Niño’ confesó su participación en la masacre y se acogió a sentencia anticipada e incluso les entregó información a  las autoridades para que en septiembre de 2007 encontraran seis fosas en las que encontraron igual número de víctimas. 

En 1999, el paramilitar  Guillermo Cristancho Acosta, alias 'Camilo Morantes',  quién al parecer ordenó la masacre fue asesinado por orden del entonces comandante paramilitar Carlos Castaño.  En 2001, fue vinculado al proceso el paramilitar Mario Jaimes Peña, conocido como “El Panadero”, este expresó como contaban con la complicidad de la fuerza pública,  que les daba media hora para entrar a la ciudad “a pescar al que reconociéramos como guerrillero” y salir a refugiarse en San Rafael de Lebrija. A pesar de los detalles de responsabilidad estatal enunciado por el paramilitar ningún agente ha sido sentenciado por su participación en este crimen de lesa humanidad. Hoy quienes eran parte de las  unidades militares del Batallón de Inteligencia de la Brigada V con sede en Bucaramanga, el Batallón Caldas, el Batallón 45 “Héroes de Majagual”, el Batallón “Nueva Granada” de Barrancabermeja, y la Dirección de la Policía y del D.A.S, fueron poco tiempo después trasladados, ascendidos y algunos de ellos retirados. Sus nombres son desconocidos, deambulan por las calles de Colombia y del mundo sin el mínimo de reato, "hicieron un buen trabajo", un crimen perfecto.

Hoy tantos años después de la masacre, los otros 19 cuerpos de los civiles no se han encontrado y para asegurar la impunidad, algunas de las fosas donde enterraron a las víctimas de la masacre fueron saqueadas con el fin de borrar toda evidencia.
14 años después la verdad y la justicia sigue ocultándose, las víctimas y sus familias, saben quiénes son los responsables, pero su verdad no es acogida, es rechazada y es negada.
Después de 14 irreversibles años, las palabras  de la carta, de los familiares de las víctimas, dirigida al entonces Presidente Ernesto Samper Pizano para “sensibilizarlo de la tragedia que padecemos”, resuenan como un grito que no logra desmoronar la sordera del poder. La mascara de la impunidad que se hace llamar justicia no ha tomado en cuenta la constancia que estas dignas familias dejaron en su escrito del 28 de mayo de  1998. El Estado no ha devuelto con vida a los desaparecidos , no ha  sancionado penal y disciplinariamente a todos los responsables de las atrocidades a pesar de que en el escrito se resalta que  en el sector donde ocurrieron los hechos se encuentran acantonadas dos bases del Ejercito Nacional”, asegurando en el acostumbramienyto el olvido, el silencio. 

Desde el 2002 todo el proceso de la conocida Masacre del 16 de mayo está en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que a su vez trasladó el proceso a la Corte Interamericana de DDHH de la OEA. Una vez más el único camino hacia la verdad y la justicia se buscan lejos de las instituciones colombianas que impunemente,en su interior, siguen manteniendo y protegiendo criminales de lesa humanidad. 

Bogotá, D.C. Mayo 17 de 2012

Sin Olvido 

lunes, 14 de mayo de 2012

Nicolás David Neira

6 de mayo 2005 - 6 de mayo 2012
Hace 2.555 días, el 6 de mayo de 2005, en la clínica Jorge Piñeros Corpas en Bogotá moría a sus 15 años, Nicolás David Neira, pero él y su familia desde ese momento nos impregnó en el sentido de su corta existencia.
Nicolás después de haber recibido una fuerte golpiza en la cabeza, que le causó una herida de 26 centímetros, propinada por agentes del Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía,Esmad, respuesta represiva a una adolescencia que crece en el mundo de la dignidad, de la búsqueda de justicia social que participó en las manifestaciones del 1 de mayo.


Nicolás estudiaba el grado noveno en el Liceo Hermano Miguel de la Salle y ese primero de mayo se encontraba con unos amigos comprando unos libros en la carrera séptima con calle 18 de Bogotá. El Esmad uso gas indiscriminadamente para dispersar a los manifestantes golpeando a Nicolás, quien de inmediató perdió el conocimiento. Los agentes de la policía en vez de prestarle auxilio lo golpearon causando su muerte a los 5 días.


7 años después la impunidad sigue instaurada. La investigación disciplinaria en la Procuraduría que se abrió en contra de los oficiales, responsables de las actuaciones del Esmad, el capitán Julio César Torrejos y el subteniente Edgar Fontal Cornejo, fue archivada en segunda instancia en abril de 2010; la Viceprocuradora General los había destituido e inhabilitó para ejercer funciones públicas.


Después de 7 años la verdad y la justicia sobre el asesinato de Nicolás siguen siendo negadas por el Estado. En 2011 el caso fue resuelto en contra del Estado en primera instancia, un juez de un tribunal contencioso administrativo condenó a la Nación por no proteger la vida y honra de Nicolás, quien sufría de asma y no pudo retirarse del lugar en el que el Esmad soltó el gas. " el menor, de 1,50 de estatura y de menos de 50 kilos de peso, fue asesinado a garrote y patadas por ocho miembros del Esmad", dijo el juez en un fallo. Vergonzosamente la decisión fue apelada por la Policía sin que se haya resuelto el recurso.


La obstinada dignidad y determinación de Yuri Neira, padre de Nicolás, para que la verdad y la justicia se hagan realidad, le ha llevado a encontrar los diversos mecanismos de impunidad, que no han impedido el que se haya convertido en un profeta contra todas las practicas criminales por parte de la fuerza pública contra los estudiantes. Obviamente sustentados en la impunidad esa impugnación ética de Yuri le ha llevado a sufrir hostigamientos, seguimientos, amenazas y atentados por supuestos agentes de la Policía y por un tiempo fue obligado a refugiarse a Brasil.


Hoy desde Nicolás, la fuerza de la conciencia ética y la valiente constancia de los familiares y amigos suyos, al que se suman, otra cantidad de víctimas, se encuentra en una petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Desde Nicolás Neira, la historia de los victimarios urbanos ha cambiado, hoy un cúmulo de familiares que han ido perdiendo el miedo, han ido salido del anonimato exigiendo Verdad, Justicia y Reparación, porque el Estado ha ido segando la fuerza de la juventud, la que transita o se expresa, suponiendo que existe el derecho a la libertad en este país.


Bogotá, D.C. 2 de mayo de 2012


Sin Olvido 

jueves, 3 de mayo de 2012

Luis Miguel Gómez Porto

Mayo 3 de 2007 - Mayo 3 de 2012
Desde el 3 de mayo de 2007 los tentáculos de la impunidad pretenden atrapar en el olvido judicial la ejecución extrajudicial de Luis Miguel Gómez Porto, de su crimen son responsables efectivos del Batallón No. 4 de Chalán, adscritos a la Brigada No. 1 de Infantería de Marina de Corozal.
Luis Miguel desde 2002 por amor a la libertad en la tierra denunció las violaciones de Derechos Humanos que ocurrían en las “Zonas de Consolidación y Rehabilitación” de los Montes de María, Sucre y Bolívar. Su liderazgo no tenía ninguna duda por eso fue presidente de las juntas de acciones comunales del municipio de Colosó, presidente del Sindicato Sindeagricultores de Sucre, filial de Fensuagro. Así mismo, fue militante político, siendo miembro del Partido Comunista y del Polo Democrático Alternativo.


Sus opciones políticas por un intento de cambios y de transformaciones por el campo político le trajo graves consecuencias, estigmatizaciones y persecuciones. En 2004 el propio sistema de justicia convertido en arma de guerra por la Infantería de Marina y la Sijín de la Policía, seccional Sucre, lo llevó a ser capturado injustamente con medida de aseguramiento sindicado de rebelión. En mayo 2006 fue absuelto ... pero como ha hecho carrera en este y otros casos el plan de exterminio paso de la judicialización al asesinato.


Su cuerpo sin vida con impactos de arma de fuego fue encontrado en el caserío El Ojito, en el lugar conocido como Loma Loca, municipio de Colosó. Unidades militares del Batallón dispararon a Luis Miguel, modificando la escena del crimen colocaron a su lado un fusil, varias granadas y volantes alusivos a la guerrilla, afirmando que había muerto en enfrentamiento.


El 27 de noviembre de 2009, un Fiscal de la Unidad de Derechos Humanos decidió precluir la investigación que adelantaba contra los militares Paúl Eduardo García Lissa, el subteniente Moisés David Palermo Orozco, y los cabos Iván Andrés Mejía Guayara y Ever Enrique Pienda Micahan, del 27 del Batallón Fusileros de Infantería de Marina No 4 .


La absurda decisión judicial contra derecho indica que los militares adujeron que “le dispararon al campesino ya que este supuestamente portaba un fusil calibre 5,56, que habría usado contra ellos”, en el montaje para asegurar la impunidad, los "peritos "comisionados por la Fiscalía adujeron que “Gómez Porto sí había disparado contra los militares”.


El absurdo de la venganza militar, el asesinato de un civil en condiciones de indefensión , la modificación de la escena del crimen, ha quedado asegurado como un acto de derecho gracias a la también, absurda, actuación judicial. Esos eran justo los propósitos de la "Rehabilitación" en la seguridad democrática" asegurar por todos los medios posibles el control del alma, del cuerpo, del pensamiento, del territorio. Ellos sus gestores y sus artifices materiales, sin embargo, olvidaron que la memoria es más que la muerte. Luis sigue rondando, sigue arando en las utopías de los pueblos, el día de la santa cruz en la tradición popular, donde se hace memoria que la muerte se trasciende.




Bogotá, D.C, Mayo 3 de 2012


Sin Olvido