jueves, 20 de junio de 2013

PEDRO Y ELDA MALAGÓN

                                         Junio 20 1996 - Junio 20 2013

La violencia en Colombia se extendió sistemáticamente persiguiendo la oposición en cada rincón del país, Pedro Malagón, militante del Partido Comunista y de la Unión Patriótica no escapó a dichos hostigamientos. El asesinato de este hombre, es otra muestra del poder del Estado colombiano en su absurda guerra.

A sus 60 años, Pedro Malagón era diputado de la Asamblea Departamental del Meta por la Unión Patriótica e integrante del Comité Cívico de Derechos Humanos del Meta. Fue perseguido y amenazado constantemente, víctima de desplazamiento forzado en su niñez que lo condujo a vivir en Medellín del Ariari, donde fue, años más tarde, víctima de un atentado fallido bajo la responsabilidad de Pedro Barreto (comandante del puesto de policía) y Víctor Carranza reconocido como zar de las esmeraldas, señalado de ser uno de los fundadores del paramilitarismo.

El campesino Pedro Malagón se destacó por ser un hombre entregado al trabajo de los Derechos Humanos, durante su labor como defensor presenció el asesinato de varios de sus compañeros, quienes fueron amenazados constantemente. La opción política los condenó a la muerte en este país de intolerantes y asesinos aplaudidos.

Fue el 20 de Junio de 1996, el día en que la Unión Patriótica desapareció casi absolutamente en el departamento. Dos paramilitares asesinaron a quemarropa a Pedro Malagón, tres disparos en la cabeza cegaron su vida. El campesino y defensor de derechos humanos se encontraba en su casa ubicada en El Paraíso, Villavicencio. Las balas no sólo penetraron el cuerpo de Pedro Malagón, sino que además se llevó la vida de su hija Elda Milena, quien con 17 años no dudó en alcanzar a su padre y abrazarlo pretendiendo evitar su asesinato.

Años después del homicidio, uno de los sicarios afirmó que habían sido ordenados por hombres de la Sijin y quien hizo posible de manera definitiva el crimen, fue un militar de la Séptima Brigada, el teniente Gilberto Salazar Perdomo y por esta participación su único castigo fue una sanción de 10 días sin recibir salario básico mensual.

A la fecha el proceso bajo el número de radicado 163 y asignado a la fiscalía 095 especializada de Villavicencio se encuentra en etapa previa y pese a las labores de investigación adelantadas por dicha fiscalía, no ha sido posible vincular a alguna persona en este crimen.

Pasados 17 años, la impunidad se hace inquebrantable en la justicia Colombiana, no basta con señalar a los asesinos, ellos no saben de consecuencias, merodean por las calles de sus regiones, mostrando su poder respaldado invisiblemente por los gobiernos y el Estado. Estos hombres, que con la muerte de campesinos, líderes comunitarios, defensores de derechos humanos, defensores de la vida, del territorio, de la dignidad; buscan la muerte de pueblos completos, de sueños y esperanzas enteras.

La persecución desatada en el departamento del Meta contra todos aquellos que han levantado su voz por los Derechos Humanos, por un país mejor y diferente, ha sumergido en el dolor y la sangre a cientos o miles de personas, pretendiendo acabar con las luchas justas de quienes sufren sin tregua bajo un Estado que cuando no es violento, es ausente.

Pedro y Elda Milena Malagón 17 años en la Memoria.
Pedro y Elda Milena Malagón 17 años Sin Olvido.

martes, 11 de junio de 2013

Masacre Estudiantes Universidad Nacional de Colombia

                                          Junio 1954 - Junio 2013

Para el año 1.929, más exactamente el 7 de junio, los estudiantes marcharon por las calles en repudio a la “masacre de las bananeras” y al nombramiento del General Cortés Vargas, como jefe de policía de la ciudad de Bogotá, quien fue el responsable de dicha masacre. Al arribar la marcha cerca del Palacio Presidencial, la multitud fue reprimida con el funesto resultado de la muerte del estudiante de Derecho de la Universidad Nacional, Gonzalo Bravo Pérez. Cuando éste se dirigía al Café Capitolio una bala de la guardia presidencial lo alcanzó por la espalda. 

Una gran manifestación acompañó a su última morada los restos del estudiante, y la magnitud de las protestas lograron la destitución y procesamiento del teniente Cortés Vargas, de los Ministros y militares involucrados.

Desde entonces, el 8 de junio se convirtió en una fecha conmemorativa de uno de los mártires del movimiento estudiantil colombiano y en el año de 1.954, en el marco de su Vigésimo Quinto aniversario, los estudiantes de la Universidad Nacional realizaron una marcha pacífica desde la ciudadela universitaria hasta el palacio presidencial. Durante el recorrido, se presentaron choques con la policía, pero finalmente la marcha pudo continuar hasta el centro de la ciudad.

Cuando los manifestantes volvían a la sede universitaria, inesperadamente, apareció la fuerza pública y un barrido de fusil apagó la vida del estudiante Uriel Gutiérrez. 

Al día siguiente, 9 de junio, los estudiantes salieron a protestar por el fatídico hecho del día anterior, cuando estos avanzaban por la carrera séptima, en recorrido al palacio presidencial, surgió la orden de disolverse; en ese instante, los estudiantes se sentaron pacíficamente en los andenes y algunos pronunciaron consignas y discursos. De un momento a otro, se escucharon las descargas de las carabinas punto 30 traídas de la guerra de Corea, siendo disparadas por el ejército contra los estudiantes, 11 de ellos murieron y cerca de cincuenta quedaron heridos. 

Entre los fallecidos se encontraban: Álvaro Gutiérrez, Elmo Gómez, Hernando Morales, Rafael Chávez, Jaime Moure, Hernando Ospina, Hugo León Y Jaime Pacheco. 

Para el 10 de mayo de 1.957, el movimiento estudiantil fue una de las principales fuerzas del movimiento cívico que propició la caída del General Rojas Pinilla, por lo cual fueron elogiados como “héroes de la democracia”.

A 59 años de esta masacre Uriel Gutiérrez, Álvaro Gutiérrez, Elmo Gómez, Hernando Morales, Rafael Chávez, Jaime Moure, Hernando Ospina, Hugo León Y Jaime Pacheco, en la Memoria

*Informacion tomada de: PORTAL UNAL

Uriel Gutiérrez, Álvaro Gutiérrez, Elmo Gómez, Hernando Morales, Rafael Chávez, Jaime Moure, Hernando Ospina, Hugo León Y Jaime Pacheco, Sin Olvido

miércoles, 5 de junio de 2013

Gonzalo y Humberto Zarate Triana

                                         Junio 05 2001- Junio 05 2013

Gonzalo y Humberto Zarate Triana fueron asesinados el 05 de Junio de 2001, hace 12 años por “civiles” armados de la estrategia militar encubierta de tipo paramilitar de la Brigada número 7 del ejército.

Sus familiares y conocidos recuerdan con tristeza, pero también con dolor, aquel 5 de junio cuando a las 7:00 am ingresaron por la fuerza dos “civiles” armados a la casa de Gonzalo, ubicada en el barrio Manantial, en la ciudad de Villavicencio, disparando indiscriminadamente contra Gonzalo y Humberto en presencia de su esposa y sus dos hijos menores de edad. Seguido de esto los dos victimarios salieron caminando del lugar, pasando junto a una patrulla de la policía, y ésta sin impedir la acción de escape permitió que siguieran su camino. Pocos minutos después, varios organismos de seguridad del Estado Colombiano, allanaron la casa de Gonzalo llevándose consigo varias de sus pertenencias, como documentos de identidad y una agenda de anotaciones. Durante el allanamiento los agentes interrogaron a los familiares.

Tiempo después del sepelio y sin respeto alguno, varios hombres armados continuaron hostigando a diferentes familiares, entre ellos a la esposa de Gonzalo, quien recibió una amenaza telefónica, su vivienda fue rondada por estos hombres armados, obligándola a ella y a sus hijos a irse de Villavicencio.

La investigación adelantada por la fiscalía Octava Delegada ante los jueces Penales del Circuito de la Unidad de Vida e Integridad Personal de Villavicencio fue archivada. Sus familiares y amigos esperando resultados en Ley 975 se entrevistaron el 08 de Agosto de 2008, con una delegación compuesta por la Fiscalía, Acción Social, Defensoría del Pueblo y la MAPP-OEA en Villavicencio. 

Las hermanas de Gonzalo y Humberto acudieron a la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de la Fiscalía de Bogotá, donde fueron informados, que el autor material del crimen fue el paramilitar desmovilizado de nombre Benjamín Parra Cárdenas, conocido como “El Flaco”, “Visajazo”, “Duvan Felipe” o “Cony”, quien se acogió a la Ley 975 Para la Justicia y la Paz con la estructura del bloque “Héroes del Llano y Guaviare”.

Este paramilitar se reconoció como autor de éste y 96 crímenes más, de los cuales la fiscalía solo asumió 56 casos, entres ellos el de Gonzalo y Humberto.

En la tercera audiencia, donde se iba a juzgar a Benjamín Parra sólo se abordaron siete casos de los 56 asumidos, quedando una audiencia aplazada para el 27 de mayo de 2009, la cual fue cancelada por inasistencia del abogado defensor. 

A la fecha, debido a la verdad adulterada por el paramilitar que se reconoció como el único responsable del crimen, la fiscalía se ha negado a investigar los autores intelectuales quienes han orquestado la persecución a los miembros del Comité Cívico de Derechos Humanos del Meta, miembros de la Unión Patriótica.

Gonzalo y Humberto permanecen en la memoria de sus familiares, de sus amigos y conocidos. Se mantienen en la memoria colectiva de los sobrevivientes de los llanos orientales, luego de 12 años de exterminio. Sus familiares hoy siguen esperando el esclarecimiento de la verdad, que se haga justicia y se generen garantías de no repetición de nuevos crímenes en el Meta.

Gonzalo y Humberto Zarate Triana en la Memoria
Gonzalo y Humberto Zarate Triana Sin Olvido


domingo, 2 de junio de 2013

Kimy Pernía Domincó

                                         Junio 02 2001- Junio02 2013
Hoy hace 12 años, un 2 de Junio de 2001, ocurrió la desaparición y el posterior asesinato del líder Embera katío del Alto Sinú, Kimy Pernía Domincó, quien nació a orillas del Kuranzadó, en la comunidad de Begidó, sus padres lo registraron con el nombre de Juan Domicó, pero una vez adulto optó por el nombre en idioma Embera Kimy, que significa punta de lanza.

Desde niño vivió en el resguardo indígena, trabajaba con su padre, junto a él recorría la selva virgen del municipio de Tierralta, Córdoba, aprendiendo las enseñanzas de la naturaleza y entendiendo que su territorio lo era todo.

Durante su adolescencia conoció a un ex misionero americano, Gordon Horton, quien le enseño a leer y a escribir en español.

Años más tarde el Ejército Popular de Liberación (EPL) asesinó a cuatro ambientalistas que hacían estudios de flora y fauna en bocas del río Esmeralda, corazón del territorio indígena. Kimy, su padre Manuelito, que para ese entonces era el Nokó (jefe Embera) de las comunidades indígenas del Alto Sinú, y su tío Santander viajaban en la misma lancha que retuvo el EPL para embarcar ahí los cuerpos, por este hecho fueron injustamente acusados de haber sido los responsables de entregar a los ambientalistas al grupo del EPL, por lo que fueron recluidos en una cárcel de Montería cerca de una año, sin haber sido interrogados, ni llamados a juicio.

Una vez en libertad Kimmy decidió vivir solo en las cabeceras del Esmeralda donde la selva era virgen, allí alimentaba su espíritu, le gustaba pasar desapercibido pescando, cazando y sembrando yuca y plátano, además de esto quería olvidar lo que le había hecho el Kampunía término Embera que significa hombre blanco. 

Sin embargo su vida en este lugar terminó debido a que otros indígenas lo estaban buscado con la idea de impulsar junto a kimmy, la lucha por sus tierras, amenazadas por los proyectos hidroeléctricos y que en ese entonces estaba proyectado inundar el territorio para ser, lo que hoy conocemos, la represa de Urrá, consorcio Colombo-Sueco.

Era un hombre muy crítico, fue gestor de la primera ordenanza del Cabildo Mayor, que suspendió el corte de madera con fines comerciales, sus fuertes posiciones lo llevaron a ser parte de la Embajada de Suecia en 1996, donde denunciaba los incumplimientos de la represa Urrá. En 1998 participó en la tutela contra la represa Urrá, donde el fallo fue a favor de los indígenas Emberas.

En 1999 viajó a Canadá como invitado de la Comisión de Derechos Humanos de las Iglesias Canadienses, interviniendo en el parlamento donde expuso la situación de los Embera Katío. Al regresar a su Resguardo se unió a la Marcha Embera Katío, la cual salió de allí el 29 de Noviembre y llegó a Bogotá el 26 de Abril de 2000.

El 2 de junio de 2001, cuando salía de la sede del Cabildo Mayor Embera Katío, en Tierralta, Kimy fue retenido por tres paramilitares y fue conducido forzadamente en una motocicleta y desde ese momento no se supo nada mas de él.

En versión libre del 16 de mayo de 2007, el ex comandante paramilitar Salvatore Mancuso aseguró que la orden de asesinar al líder había sido dada por Carlos Castaño. El cuerpo de Kimy, según el ex comandante paramilitar, fue desenterrado por los paramilitares después de ser asesinado en algún lugar del nudo de Paramillo, en Córdoba, y arrojado a las aguas del río Sinú para desaparecer sus restos.

Han pasado doce años y a pesar de la declaración libre de Salvatore Mancuso, el caso siguen en impunidad, sin avances, no existe una sola persona vinculada con la muerte de Kimy Domicó.

Kimy Domicó en la Memoria
Kimy Domicó Sin Olvido

sábado, 1 de junio de 2013

Padre Sergio Restrepo



                                              Junio 01 1989- Junio 01 2013     

Hoy 1 de Junio se cumplen 24 años del asesinato del Padre Sergio Restrepo, nacido en Medellín Antioquia, el 19 de Julio de 1939, quien Sin terminar su bachillerato en el Colegio de San Ignacio de Medellín ingresó al noviciado en la compañía de Jesús el 12 de diciembre de 1957 y se ordenó como sacerdote Jesuita el 7 de diciembre de 1970.

El Padre Sergio Restrepo se dedicó al trabajo pastoral en distintos lugares, primero en la Parroquia de Medellín, luego de 1976 a 1979 como director en el instituto Obrero Tomás Villarraga y finalmente de 1979 a 1989 en la Parroquia de San José de Tierralta, donde fue asesinado por paramilitares.

El Padre Sergio Restrepo era una persona que además de dar catequesis religiosa buscaba educar a la gente de las diferentes comunidades, con ayuda de profesores veredales, cuando visitaba las diferentes veredas o caseríos no le importaba si para poder llegar tuviera que ir a pie, en valsa, o en casos extremos en avioneta. Construyó una biblioteca que actualmente tiene más de nueve mil volúmenes, siendo la mejor de la región en la que se construyeron cimientos de un museo de Cerámica Precolombina, colocando piezas muy valiosas de la cultura Sinuana, únicas en Colombia, encontradas por él o rescatadas de manos de los guaqueros.

Le gustaba la botánica de tal modo que cada vez que tenía la oportunidad buscaba orquídeas clasificándolas y dándoles nombre, antes de ordenarse y siendo profesor de botánica en el colegio de San Ignacio de Medellín, encontró cerca de El Retiro una orquídea que llevaba su nombre: Sergius Purpúrea.

El Padre Sergio atendió a muchas comunidades campesinas e indígenas de su parroquia, por lo que empezó a ser buscado y amenazado por miembros del ejército… entre las comunidades que se beneficiaron a su servicio fue Saiza, un pequeño caserío cuya iglesia fue destruida a causa de enfrentamientos entre militares, paramilitares y la guerrilla.

Además de vivir en medio de la alianza entre militares y paramilitares que cada vez se hizo más fuerte, de convertirse en el confidente de tanta gante victimizada por esta violencia, fue tachado de cómplice de la guerrilla, pero lo que verdaderamente lo mato fue el mural que servía como telón de fondo al altar y que pintado por el artista Haitiano Jacques Chéry, el Padre Sergio le pidió al artista local cambiar las facciones negras por unas mas mestizas. El artista pintó la historia de la salvación dividiendo el cuadro en tres planos, en su parte inferior representaba el plano de la oscuridad y de la falta de fe, las imágenes de torturas que los militares habían infligido al ex sacerdote Bernardo Betancur asesinado por paramilitares el 3 de Noviembre de 1988, en el Centro se ubicaba el Plano del vencimiento del mal a través de Cristo y en la parte superior se representaba la esperanza.

Los militares, no aceptaron la denuncia que fijaba su horrendo crimen, a través de esta pintura que se impregnaba día a día en la memoria del pueblo, por lo que el Capitán César Augusto Valencia Morena, comandante de la base Militar de Tierralta presionó repetidas veces a los sacerdotes para que modificaran el mural, encontrando siempre como respuesta su negativa.

El primero de Junio de 1989 el Padre Sergio tenía una profunda preocupación porque había visto dos hombres extraños con actitudes sospechosas. En efecto dos asesinatos fueron sucediendo, primero el de un conductor de la empresa Cichetral y luego el de un poblador que transitaba cerca al hospital, algunas personas acudieron a la Alcaldía exigiendo que detuvieran a los asesinos que andaban sueltos por el pueblo, entonces, el agente de la Policía Efraín Segundo Estrada Castro detuvo por unos momentos a los sicarios, sin embargo fueron dejados en libertad y pocos minutos después dispararon contra el Padre Sergio, en esse momento el Capitán César Augusto Valencia se encontraba en la Alcaldía, y las personas que estaban allí lo notaron muy nervioso, pues asomaba la cabeza por el balcón a cada momento, como esperando algo que tardaba, y cuando se escucharon los disparos los agentes policiales tomaron la dirección opuesta al sitio de donde provenían los disparos.

El cuatro de Abril de 1990 las confesiones de un paramilitar ante el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), revelaron que los sicarios provenían de la hacienda Las Tangas, propiedad del narcotraficante Fidel Antonio Castaño Gil, este testigo presenció el momento en el que el Padre Sergio fue asesinado, de tal modo que relato la ejecución con minuciosos detalles, que coincidían con las versiones de los demás testigos.

En materia jurídica se conoce un fallo por parte del consejo de estado de la sala contencioso administrativo del 20 de agosto de 1993 donde se apela la decisión hecha el 17 de septiembre de 1992 en la se había dispuesto administrativamente 

Aunque esta información se hizo de conocimiento público la hacienda no fue registrada por organismos de Seguridad del Estado, ni su propietario fue llevado ante la justicia

El cuadro del crimen con sus autorías intelectuales y materiales fue desvirtuado a pesar de los testimonios que no pudieron ser presentados ante la justicia, pues en Tierralta se ha asimilado con dolorosas experiencias que quien denuncia es persona muerta.

Padre Sergio Restrepo en la memoria
Padre Sergio Restrepo Sin Olvido