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sábado, 1 de junio de 2019

Padre Sergio Restrepo Jaramillo, S.J.



1 de Junio de 1989

“Lo clavaron con balas en una cruz,lo llamaron bandido, como a Jesus.” Victor Jara

El Padre Sergio, nació en la ciudad de Medellín, departamento de Antioquia, el 19 de Julio de 1939. Su fe religiosa inició antes de terminar el bachillerato, ingresando al noviciado de la Compañía Jesús el 12 de diciembre de 1957, se ordenó como sacerdote jesuita el 7 de diciembre de 1970. 

El Padre Sergio Restrepo siempre fue conocido por ser un hombre sencillo, que ayudaba sin ningún problema a las personas que lo necesitaban. Fue amante del arte y la creatividad, su labor principal fue la comunicación popular. Su trabajo más destacado fue junto al padre Hernando Muñoz, en Tierralta, departamento de Córdoba, trabajo que se prolongó por 10 años y dejó entre sus frutos una biblioteca, llevando educación y la promoción de maestros en todas las veredas de este municipio.

Era un hombre que constantemente acompañaba y visitaba a las comunidades campesinas e indígenas de la zona, fue también amante de la botánica, los habitantes recuerdan que el padre Sergio, gustaba de recoger orquídeas en sus caminatas por la selva, y que tenía gran variedad de plantas en su lugar de residencia.

Tierralta es un municipio de mas 5000 km2, en medio de una zona golpeada profundamente por el conflicto armado, donde, para entonces cuando llegó el padre Sergio se disputaba un control territorial entre el EPL y el bloque dominante de paramilitares comandados por los hermanos Castaño en alianza con el Ejército colombiano. Por su parte, los habitantes del municipio eran frecuentemente hostigados y en ocasiones señalados por supuestamente colaborar con la guerrilla.  

El padre Sergio, consciente de la situación del municipio, emprendió la remodelación de la Iglesia de Tierralta, donde fue bastante relevante el diseño de un mural, que representaba por un lado la fe religiosa, y por el otro la violencia haciendo semejanza a los asesinatos y torturas del municipio, denunciando especialmente el crimen realizado contra el ex sacerdote Bernardo Betancourt quien fue asesinado en Tierralta el 3 de  noviembre de 1988.

Para la base militar de la zona, comandada por el Capitán Cesar Augusto Valencia Moreno, la denuncia del padre Sergio, se interpretó como una ofensa, por lo cual, exigieron en varias ocasiones a los sacerdotes de la iglesia, que modificaran el mural.

Finalmente, luego de que los sacerdotes de la parroquia se negaran valientemente a tapar la verdad, el Padre Sergio fue amenazado. En la mañana del 1 de junio de 1989, dos sicarios que llevaban placas del B-2 (Servicio de Inteligencia del Ejército) acabaron con la vida del padre Sergio a plena luz del día y en complicidad del Comando de Policía del municipio. Este día los mismo hombres ya habían cobrado la vida de personas más en el municipio. El capitán Cesar Augusto Valencia se encontraba en la alcaldía en ese momento, y según los habitantes se veía muy nervioso, como esperando que sucediera algo.

En una de las declaraciones de un paramilitar ante el extinto Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) el 4 de Abril de 1990, se dio testimonio de que los sicarios provenían de la Hacienda Las Tangas, propiedad del narcotraficante Fidel Antonio Castaño Gil, hermano de Carlos Castaño, antiguo jefe máximo del paramilitarismo. El declarante afirmo haber presenciado el asesinato. Sin embargo, en una entrevista con un medio de información, Fidel Castaño mintió sobre tener alguna relación con la muerte del padre Sergio.

Los jóvenes que prestaron el servicio militar de la región durante la época, afirmaron que recibían entrenamiento militar en la Hacienda las Tangas, y que los comandantes y oficiales entraban en la finca y luego salían con gaseosas, cigarrillos, licores para regalar a los soldados rasos.

La hacienda las Tangas, fue famosa por ser un centro de operaciones de grupos paramilitares, en ella se planeo las masacres de “Honduras” y la “Negra” (en el Urabá Antioqueño el 4 de Marzo de 1988) y la “de Mejor Esquina” (Buenavista, Córdoba, 3 de Abril de 1988).

El caso de la muerte del Padre Sergio es ejemplo de una modalidad de guerra en que la Fuerza Pública realiza operaciones conjuntas con el paramilitarismo, vale anotar que estas alianzas son aún vigentes y siguen cometiendo crímenes de lesa humanidad.

En 1990, en su memoria se inauguró el museo arqueológico de Zenú y la biblioteca Casa Campesina con las que el padre Sergio siempre soñó y se creó el festival de la cultura "Sergio Restrepo" que se celebra cada año con danza, poesía y artesanías. Al igual que el Padre Sergio Restrepo Jaramillo, Camilo Torres Restrepo, o el Padre Domingo Laín Sáenz, son muestra del compromiso de vida al entregar su existir al pueblo Colombiano.

Padre Sergio Restrepo en la memoria.
Padre Sergio Restrepo Sin olvido.

sábado, 1 de junio de 2013

Padre Sergio Restrepo



                                              Junio 01 1989- Junio 01 2013     

Hoy 1 de Junio se cumplen 24 años del asesinato del Padre Sergio Restrepo, nacido en Medellín Antioquia, el 19 de Julio de 1939, quien Sin terminar su bachillerato en el Colegio de San Ignacio de Medellín ingresó al noviciado en la compañía de Jesús el 12 de diciembre de 1957 y se ordenó como sacerdote Jesuita el 7 de diciembre de 1970.

El Padre Sergio Restrepo se dedicó al trabajo pastoral en distintos lugares, primero en la Parroquia de Medellín, luego de 1976 a 1979 como director en el instituto Obrero Tomás Villarraga y finalmente de 1979 a 1989 en la Parroquia de San José de Tierralta, donde fue asesinado por paramilitares.

El Padre Sergio Restrepo era una persona que además de dar catequesis religiosa buscaba educar a la gente de las diferentes comunidades, con ayuda de profesores veredales, cuando visitaba las diferentes veredas o caseríos no le importaba si para poder llegar tuviera que ir a pie, en valsa, o en casos extremos en avioneta. Construyó una biblioteca que actualmente tiene más de nueve mil volúmenes, siendo la mejor de la región en la que se construyeron cimientos de un museo de Cerámica Precolombina, colocando piezas muy valiosas de la cultura Sinuana, únicas en Colombia, encontradas por él o rescatadas de manos de los guaqueros.

Le gustaba la botánica de tal modo que cada vez que tenía la oportunidad buscaba orquídeas clasificándolas y dándoles nombre, antes de ordenarse y siendo profesor de botánica en el colegio de San Ignacio de Medellín, encontró cerca de El Retiro una orquídea que llevaba su nombre: Sergius Purpúrea.

El Padre Sergio atendió a muchas comunidades campesinas e indígenas de su parroquia, por lo que empezó a ser buscado y amenazado por miembros del ejército… entre las comunidades que se beneficiaron a su servicio fue Saiza, un pequeño caserío cuya iglesia fue destruida a causa de enfrentamientos entre militares, paramilitares y la guerrilla.

Además de vivir en medio de la alianza entre militares y paramilitares que cada vez se hizo más fuerte, de convertirse en el confidente de tanta gante victimizada por esta violencia, fue tachado de cómplice de la guerrilla, pero lo que verdaderamente lo mato fue el mural que servía como telón de fondo al altar y que pintado por el artista Haitiano Jacques Chéry, el Padre Sergio le pidió al artista local cambiar las facciones negras por unas mas mestizas. El artista pintó la historia de la salvación dividiendo el cuadro en tres planos, en su parte inferior representaba el plano de la oscuridad y de la falta de fe, las imágenes de torturas que los militares habían infligido al ex sacerdote Bernardo Betancur asesinado por paramilitares el 3 de Noviembre de 1988, en el Centro se ubicaba el Plano del vencimiento del mal a través de Cristo y en la parte superior se representaba la esperanza.

Los militares, no aceptaron la denuncia que fijaba su horrendo crimen, a través de esta pintura que se impregnaba día a día en la memoria del pueblo, por lo que el Capitán César Augusto Valencia Morena, comandante de la base Militar de Tierralta presionó repetidas veces a los sacerdotes para que modificaran el mural, encontrando siempre como respuesta su negativa.

El primero de Junio de 1989 el Padre Sergio tenía una profunda preocupación porque había visto dos hombres extraños con actitudes sospechosas. En efecto dos asesinatos fueron sucediendo, primero el de un conductor de la empresa Cichetral y luego el de un poblador que transitaba cerca al hospital, algunas personas acudieron a la Alcaldía exigiendo que detuvieran a los asesinos que andaban sueltos por el pueblo, entonces, el agente de la Policía Efraín Segundo Estrada Castro detuvo por unos momentos a los sicarios, sin embargo fueron dejados en libertad y pocos minutos después dispararon contra el Padre Sergio, en esse momento el Capitán César Augusto Valencia se encontraba en la Alcaldía, y las personas que estaban allí lo notaron muy nervioso, pues asomaba la cabeza por el balcón a cada momento, como esperando algo que tardaba, y cuando se escucharon los disparos los agentes policiales tomaron la dirección opuesta al sitio de donde provenían los disparos.

El cuatro de Abril de 1990 las confesiones de un paramilitar ante el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), revelaron que los sicarios provenían de la hacienda Las Tangas, propiedad del narcotraficante Fidel Antonio Castaño Gil, este testigo presenció el momento en el que el Padre Sergio fue asesinado, de tal modo que relato la ejecución con minuciosos detalles, que coincidían con las versiones de los demás testigos.

En materia jurídica se conoce un fallo por parte del consejo de estado de la sala contencioso administrativo del 20 de agosto de 1993 donde se apela la decisión hecha el 17 de septiembre de 1992 en la se había dispuesto administrativamente 

Aunque esta información se hizo de conocimiento público la hacienda no fue registrada por organismos de Seguridad del Estado, ni su propietario fue llevado ante la justicia

El cuadro del crimen con sus autorías intelectuales y materiales fue desvirtuado a pesar de los testimonios que no pudieron ser presentados ante la justicia, pues en Tierralta se ha asimilado con dolorosas experiencias que quien denuncia es persona muerta.

Padre Sergio Restrepo en la memoria
Padre Sergio Restrepo Sin Olvido