lunes, 29 de diciembre de 2014

Gilberto Daza Vega, nuestro compañero de Lucha


28 de Dic 2013 - 28 de Dic 2014
Un día de diciembre como hoy partió en un Viaje sin regreso nuestro compañero de lucha Gilberto Daza Vega, partió  adelante, su precipitado viaje a la eternidad, al infinito, al mundo de lo intangible nos dejó a todos con más preguntas que respuestas. (Quién, Cómo, Dónde y Por qué). Hoy seguramente recordamos el sitio exacto donde nos sorprendió la trágica noticia, hoy seguramente recordamos las mil cosas que aquel día se cruzaron por nuestras mentes, no lo podíamos creer, 28 de diciembre fiesta de navidad, algunos lo tomaron como una broma de mal gusto, quienes compartieron de su buen sentido del humor, minutos antes del abominable hecho, no lo creyeron; a sus amigos, sus compañeros más cercanos, a quienes conocimos su incansable labor, sus esfuerzos por alcanzar una vida digna para los más necesitados,  nos llenó de asombro la cruda realidad. Inmediatez y frialdad de los acontecimientos. Fueron momentos muy difíciles, de llanto, de dolor, de angustia, de impotencia; estado de conciencia de una pérdida irreparable. Hoy después de un año seguimos sintiendo un enorme vacío, el vacío que dejan sólo quienes encontraron como respuesta a sus ideas,el acerado filo de la intolerancia.

Gilberto Daza Vega, hombre de pueblo, humilde, sencillo, trabajador, dedico gran parte de su tiempo a la comunidad, su vocación por el trabajo comunitario lo convirtieron en uno de los líderes más reconocidos de nuestro territorio; hombre de pueblo, hombre de ideas, apasionado del dialogo, del debate, de la lucha por las causas justas; defensor del medio ambiente, del agua, de la tierra, de la vida. Es importante que en el día de hoy recordemos y no olvidemos quien fue nuestro compañero Gilberto Daza Vega, en nuestra memoria quedaran grabadas sus profundas convicciones; recordar que fue un hombre de paz, víctima de la insensatez, de la intolerancia de quienes aferrados al poder político y económico no admiten la diferencia. Su viaje sin retorno seguramente tuvo mucho que ver con esto, pues no hay otra hipótesis que  indique lo contrario.

Hoy, como decíamos al comienzo, tenemos más preguntas que respuestas, quién o quiénes fueron los autores materiales e intelectuales de tan repudiable hecho, cómo, cuándo y dónde se planeó todo, cual fue la absurda justificación que motivo su muerte. Las preguntas sin respuesta, la insoportable sensación de impunidad nos abruma, sabemos que todo lo que hagamos no va a ser suficiente para reparar semejante daño,  hoy  en su aniversario invocamos su espíritu valiente, su conocimiento, sabiduría, su humildad su carcajada; los momentos compartidos, las batallas perdías, las batallas ganadas; su sueño añorado. Igualdad y justicia para todos.

Un día de diciembre como hoy…sucedió lo inesperado dejando en nuestras manos todo su legado….

Palabras de un campesino de la asociación Bienandantes de Sucre, en la conmemoración en Memoria de Gilberto Daza Vega

Gilberto Daza Vega en la memoria
Gilberto Daza Vega Sin Olvido 
Sucre Cauca, 27 de Noviembre de 2014.

martes, 23 de diciembre de 2014

Ricardo Villa Salcedo

23 de dic 1992 - 23 dic 2014 
A finales de octubre de este año, intentaron linchar a un joven en el mercado de Santa Marta, la gente lo persiguió y casi lo matan a patadas y puños, unos policías lograron arrebatárselo a la turba que indignada gritaba “suéltalo, déjenselo al pueblo”. El muchacho era estudiante de bachillerato de un colegio público y le habían ofrecido doscientos mil pesos por tirar la granada. En el supermercado un señor de 60 años, una mujer y una niña de apenas 6 años habían muerto y más de 50 personas estaban heridas por las esquirlas. Dos días después de la audiencia de legalización de captura del joven, unos hombres armados llegaron a su casa en el barrio Galán y asesinaron a su hermano menor, seguramente para presionar al muchacho y evitar que señalara a quienes le habían pagado.

Es la escena de una película de esas que nadie quiere quedarse al final, una tragedia de dos cabezas, es la historia de Santa Marta. Hoy nadie sabe quien manda en la ciudad pero se ha naturalizado la extorsión, hasta el del raspao, el vendedor de mango, el de los jugos, cualquiera que produzca unos pesos y pueda ubicarse. El cobro de la “seguridad privada” por motociclistas que parecen fantasmas en la noche de los barrios de la ciudad, el conocido “gota gota”, única forma de adquirir electrodomésticos, camas y muebles sin contratos, ni interese pactados, eso si, te cobran todos los días en la puerta de tu casa. Cualquier persona que quiera montar un negocio sin permiso de los
 paramilitares, entiéndase Urabeños, Rastrojos, Paisas u otro nuevo nombre, queda marginado y se expone al sabotaje a la amenaza y al atentado.

Santa Marta no ha podido consolidar un proyecto social, tampoco uno económicamente coherente. Al mismo tiempo que es un nicho turístico es también un puerto de carbón molido, la versión más contaminante de la minería de exportación. El atardecer de las fotos que todos guardamos en casa de la bahía de Santa Marta ahora luce adornado por  un parqueadero de yates “La Marina” y un ejército de planchas transportadoras que irrigan el mar con el tóxico polvo de carbón. En las noches otras estrellas flotan en el horizonte, silenciosas e imponentes como si reflejaran la soledad de los samarios de aquel lado del mar.

A falta de un proyecto para la Santa Marta y el Magdalena hemos tenido una competencia sangrienta por el dominio de las rentas, por la propiedad de las mejores tierras y por el control de las rutas marimberas. Ni se produce el mismo guineo ni se pesca el mismo pescado, Santa Marta es lo que es a pesar de su dirigencia.

Todo aquí es de herencia, desde sus inicios Santa Marta fue una de las pocas poblaciones que en la independencia apoyo al rey de España y rechazo al ejército libertador. Desde entonces existió cierto rechazo a las ideas de cambio, se protegió a sangre y fuego la estructura de la tenencia de la tierra y la segregación de las familias sin apellidos. En el siglo XX arribó al departamento la poderosa multinacional United Fruit Company, hoy Chiquita Brands, la zona se convirtió en un enclave bananero en el Caribe. La tozudez de la compañía y su alianza con las familias propietarias llevaron al conflicto obrero de los 20, el ejército dio la orden de disparar contra el pueblo en la plaza de Ciénaga y sobre los vagones del tren en que fueron llevados los cadáveres hasta el mar, se creo un mito de resistencia que aún perdura en la región. Luego vino la marimba, a mediados de los 70 y con el auge del consumo de marihuana en Estados Unidos, la Sierra Nevada de Santa Marta empezó a ser una estratégica despensa en donde la producción y las rutas de exportación heredaban los trazados de los tiempos del contrabando. La bonanza permitió las primeras fortunas y con ellos se atrajo a traficantes del interior. Uno de ellos fue Hernán Giraldo quien fundó junto a ganaderos y terratenientes del departamento el grupo paramilitar Los Chamizos, grupo que terminaría por controlar toda la región.

Al mismo tiempo en el Cesar y en el Magdalena coincidían la crisis del algodón y del banano, el negocio de las familias tradicionales se venía abajo. Una familia Guajira, los Gnecco, que se habían enriquecido con el contrabando y con la bonanza marimbera, se había propuesto colonizar los espacios que empezaban a dejar los Araújo, los Molina y los Castro en el Cesar y los Pinedo, los Vives y los Díaz Granados en el Magdalena.

Algunos analistas han identificado en este momento un piloto del proceso de la parapolítica que conocemos actualmente. Una prueba de ello fue la conocida alianza de los Gnecco con Hernán Giraldo que los llevaría a ganar la alcaldía de Santa Marta (Hugo Gnecco 1992) y la gobernación del Cesar (Lucas Gnecco 1992).

Para ese entonces Ricardo Villa Salcedo se había convertido en un fenómeno electoral en el Magdalena, había obtenido la mayor votación de un líder independiente y había pasado de tener una carrera ascendente en el nuevo liberalismo a ser un líder político de la naciente Alianza Democrática M-19 en Santa Marta. Había sido senador y candidato a la Asamblea Nacional Constituyente por esta colectividad. Su labor como defensor dederechos humanos y abogado de la gente más necesitada lo había puesto en el ojo del huracán. En sus últimas columnas en el periódico El Informador se había dedicado a denunciar la captura ilegal del mercado de Santa Marta y hechos de corrupción en la ciudad. En este tiempo había decidido tomar un caso emblemático, tomo poder como defensor de un grupo de campesinos que vivían en la zona de Pozos Colorados quienes estaban siendo desplazados bajo amenaza, también defendía a la Corporación Nacional de Turismo que había comprado unos terrenos al ICBF. Quien fuera en ese entonces el alcalde de Santa Marta, Hugo Gnecco y un grupo de inversionistas habían desencadenado una ofensiva para comprar estos terrenos pues sabían que dicho sector se convertiría en Zona Franca y por lo tanto los precios de la tierra favorecerían  inmensamente a los propietarios, era el gran negocio.

El 23 de diciembre de 1992, en medio de las ferias decembrinas, a plena luz del día, asesinaron a un hombre que no debemos olvidar jamás. Un grupo de criminales de cuello blanco había hecho una colecta y juntado voluntades para pedir a Hernán Giraldo el asesinato de Ricardo Villa Salcedo, con esto eliminaban a un contradictor político, a un columnista incomodo y a un abogado incorruptible. Sin embargo, con el tiempo nos hemos dado cuenta que tanto el asesinato de él como el de Marcos Sánchez y Adalberto Pertus miembros del Partido Comunista y de la Unión Patriótica o como el de su amigo Julio Henríquez hacían parte de un plan de exterminio político en la región que tenía como objetivo principal apartar del camino a cualquiera que se interpusiera a los intereses económicos y políticos de esta alianza entre políticos, empresarios y paramilitares. Como ya lo ha dicho mi hermano Ricardo “su muerte no sólo fue por intolerancia política sino un proceso de limpieza estratégica que se dio y se sigue dando en nuestra costa Caribe”.

Como muchos Hijos e Hijas he reconstruido la vida de mi padre a partir de los recuerdos de sus amigos y de mi madre principalmente, todos tienen un cuento sobre él y sus inventos, algunos de mis profesores en la Universidad Nacional me contaron unos de los mejores que he escuchado. Eduardo Umaña Luna me contó varias veces uno que me gusta mucho. Estaban recibiendo los trabajos finales en la clase de Derechos Penal y Eduardo llamaba a lista pidiendo cada trabajo, cuando llamo a Villa Salcedo Ricardo, el joven estudiante respondió que no había traído el trabajo y el profesor le preguntó entonces cuál era el motivo, a lo que este contestó con desparpajo: he estado cumpliendo una misión revolucionaria. El profesor Umaña respondió con una sonrisa cómplice: muy bien camarada, déjeme felicitarlo, en su misión revolucionaria tiene 5, en el trabajo 0. Otra profesora me contó que en una visita que hicieron como estudiantes a una cárcel en Bogotá, el grupo se había detenido antes de ingresar porque Ricardo tenía que retirar el giro que su padre le hacia todos los meses para su sustento en la capital. Ya al interior de la cárcel se distribuyeron por grupos y él decidió visitar el pabellón de presos políticos. A la hora de salir, el profesor responsable empezó a contar sus estudiantes y faltaba uno, evidentemente el grupo no podría abandonar la cárcel sinque apareciera el estudiante, pasaron varias horas hasta que lo hallaron y lo convencieron de salir. Ya en la calle se empezaron a dispersar los estudiantes y Ricardo se acerco a mi confidente y le dijo: oye no tendrás veinte pesos que me prestes, es que me quede sin lo del bus.

Entre mis recuerdos más preciados conservo la fila de su oficina en el Edificio Posihuica. La gente esperaba pacientemente para entrar, algunos sentados en las escaleras otros mamando gallo, habían niños jugando en el pasillo, todos muy humildes, había mujeres campesinas que traían en un canasto huevos criollos y yucas todavía con tierra, había alguno que traía un pescado envuelto en papel periódico debajo del brazo.

Era un resumen de la vida de mi padre, la gente le pagaba con cualquier cosa porque él se negaba a recibir dinero de gente pobre, llevaba los casos que nadie quería llevar. Mi impresión después de muchos años de escuchar estos cuentos es que era un tipo que nadie ha podido olvidar y que su vida valió la pena precisamente por utópica y comprometida con las causas sociales. Hoy que se cumplen 20 años de su muerte he querido recordárselo a los samarios y a las samarias, y dedicar estas palabras a quienescomo él sueñan con una sociedad justa y un mundo mejor.

Camilo J. Villa Romero

Sin Olvido 

sábado, 13 de diciembre de 2014

Masacre de Santo Domingo

Diembre 13 de 1998- Diembre 13 de 2014


Hace 16 años, el 13 de diciembre de 1998 la comunidad de Santo Domingo Arauca fue víctima de una masacre perpetrada por la Fuerza Aérea Colombiana y el ejército nacional quienes después de sobrevuelos realizados desde tempranas horas de la mañana, bombardearon el poblado a pesar de que allí solo se encontraban civiles en el desarrollo de sus actividades cotidianas.

En este hecho fueron asesinadas 17 personas y 27 más quedaron heridas; mientras la gente de la población intentaba correr por sus vidas se continuó el ataque con ametrallamientoslo cual dejó el lugar en total abandono por varios días en los que se realizaron saqueos a los establecimientos comerciales, ingresos ilegales a las viviendas y hurtos.

A partir de las investigaciones preliminares realizadas por la Fiscalía en el año 2000 se reabrió el caso el cual ya se había cerrado en el Ejército Nacional y la Fuerza Aérea Colombiana, una vez se desarrollo el proceso correspondiente se emitió una condena de 30 años de cárcel a los oficiales que encabezaron el operativo y medida de aseguramiento al coronel Sergio Andrés Garzón Vélez.

Debido a la negligencia con la que se llevo el proceso, la falta de una investigación rigurosa y profunda sobre las demás personas involucradas en el caso, la identificación y sanción a los responsables intelectuales y materiales que hacen falta, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos decidió llevar el caso ante la corte Interamericana en el año 2011 cuando habían pasado 13 años desde el hecho.

En noviembre de 2012 la Corte Interamericana de Derechos humanos emitió su sentencia donde declaró “responsable internacionalmente al Estado colombiano por las violaciones de derechos humanos cometidas por el lanzamiento de un dispositivo explosivo por parte de la Fuerza Aérea Colombiana el 13 de diciembre de 1998 en el caserío de Santo Domingo. Del departamento de Arauca en Colombia” y ordenó al Estado realizar un acto de reconocimiento de responsabilidad de los hechos, publicar la sentencia de la Corte Interamericana, brindar tratamiento integral en salud y entregar una compensación por los daños materiales e inmateriales que causo en las víctimas

Víctimas de la masacre de Santo Domingo en la memoria
Víctimas de la masacre de Santo Domingo Sin Olvido.



miércoles, 10 de diciembre de 2014

Francisco Eladio Gaviria

10 de Dic 1987 - 10 de Dic 2014

Hace 27 años, un jueves 10 de diciembre de 1987, unidades militares adscritas a la IV Brigada del ejército, en desarrollo de una acción encubierta, en el marco de la aplicación del plan de exterminio contra la Unión Patriótica conocido como “Baile Rojo”, detuvieron arbitrariamente, desaparecieron, torturaron y posteriormente asesinaron a FRANCISCO ELADIO GAVIRIA JARAMILLO, a quien familiares y amigos lo llaman de cariño PACHO.
Ese jueves, día Internacional de los Derechos Humanos, hacia las 10:30 a.m., PACHO se encontraba en la casa ubicada en la Calle 57 No. 50-32 donde funcionaba la Cooperativa de Trabajadores de Simesa, lugar donde realizaba sus prácticas de comunicador social. Al sitio llega un comando armado del ejército algunos ingresan a la cooperativa mientras otros detienen el tráfico para facilitar la huída del céntrico sector de la ciudad de Medellín. Luego de identificar a PACHO entre los presentes, lo llevan consigo hacia las instalaciones de la IV Brigada.

Los familiares de PACHO luego de buscar por muchos lugares, llegan a la IV Brigada, donde un coronel realiza el espectáculo del ocultamiento, negando, tergiversando y amenazando a los familiares con demandarlos por calumnia.
Al siguiente día, en la mañana, aparece el cuerpo sin vida de PACHO en el sitio conocido como “La Loma del Esmeraldal” en el municipio de Envigado. El cuerpo de PACHO, desnudo, envuelto en un costal y atado con alambre de púas. El cuerpo de PACHO, con los signos de la tortura, de la crueldad, las costillas rotas, los labios y ojos quemados, laceraciones y golpes en toda su humanidad. El cuerpo de PACHO, con un impacto de bala en la cabeza, signo de que fue asesinado por sus sueños, por sus ideas de una nueva sociedad.
El cuerpo de PACHO fue sepultado por sus familiares y amigos el 12 de diciembre, en medio de amenazas. Solo el cuerpo, porque sus sueños permanecen en su esposa, en su hijo, en sus hijas, en la familia, en sus amigos y compañeros de partido, en la Unión Patriótica, y hoy animan el Movimiento de HIJ@S por la Memoria y contra la Impunidad.

En la conmemoración de los 20 años, en el homenaje realizado por sus HIJ@S, Alejandra y Manuela expresaron:
“…el asesinato de FRANCISCO GAVIRIA, mi padre, se produce en el contexto del plan baile rojo, implementado a partir de agosto de 1986 y dirigido a exterminar a los dirigentes y militantes de la Unión Patriótica que fueran elegidos a corporaciones públicas en marzo de 1986 y que habían participado activamente en las campañas de elección presidencial de mayo de 1986. Acto sucedido, creemos nosotros, por la gran aceptación y por el inesperado triunfo de la Unión Patriótica, que tuvo en estas elecciones. También se producen estos actos de asesinatos de los militantes de la Unión Patriótica en un contexto de persecución y muerte a reconocidos líderes de movimientos de izquierda, profesores y estudiantes de la universidad de Antioquia, dentro de los que se encontraba mi padre, que era estudiante de último semestre de comunicación social.
Ahora bien, les hablaré de quién era él.

Historia de vida. FRANCISCO ELADIO GAVIRIA era el segundo de una familia de doce hermanos, su padre tenía un negocio en el campo de los implementos odontológicos y su madre era ama de casa. Era padre de dos hijas que en el momento de su muerte tenían 6 y 8 años y de un hijo que estaba en el vientre de su madre y tenía a penas seis meses. Era estudiante de comunicación social y periodismo en la universidad de Antioquia se encontraba en los últimos semestre de la carrera, combinaba el estudio con su trabajo que siempre fue en el sector público, inicial mente en el municipio de Medellín y posteriormente en la empresa antioqueña de energía EADE en el área de las relaciones industriales. En agosto de 1987 se había desvinculado de EADE porque empezó a hacer su práctica universitaria en la cooperativa de trabajadores simesa. 
Su actividad política.

Desde su adolescencia inicia su actividad política haciendo parte de la juventud comunista donde se destaca por su disciplina y compromiso específicamente en la actividad propagandística hizo parte de una brigada de pintura mural llamada Hernando González para divulgar las propuestas electorales del partido comunista. En época de elecciones era común encontrarlo por las calles de Medellín adornando los muros con sus artísticos llamados para votar por el cambio y por un nuevo país. FRANCISCO GAVIRIA quien se destacaba por su eficaz activismo político en procura de posesionar a la Unión Patriótica a lo largo y ancho del departamento de Antioquia, participó desde sus habilidades desde lo que le gustaba y desde lo que estudiaba, es decir a través de la parte comunicativa en el trabajo que requirió la elección popular a corporaciones públicas y a la presidencia de la república aquí en Antioquia.

En ese sentido, su trabajo fue importante para lograr el triunfo del senador de la UP Jaime Montoya con suplencia ejercida por pedro Luis Valencia Giraldo y del representante a la cámara Ovidio Marulanda, así como el diputado Gabriel Jaime Santamaría, recordar que Pedro Luis Valencia Giraldo y Gabriel Jaime Santamaría fueron asesinados también.

FRANCISCO GAVIRIA fue retenido, desaparecido, torturado y asesinado el 10 de diciembre de 1987, paradójicamente el día internacional de los derechos humanos, unos meses después del asesinato del senador en ejercicio de la Unión Patriótica Pedro Luis Valencia homicidio perpetrado el 14 de agosto del mismo año. Además hizo parte de la horrible lista de 17 universitarios entre profesores y estudiantes de la universidad de Antioquia que fueron asesinados en el año 87 y para ser más específicos 17 universitarios que fueron asesinados en el segundo semestre del año 87, es decir en seis meses. Dos meses después de la muerte de FRANCISCO, el 22 de febrero de 1988, fue asesinado su amigo el personero auxiliar de Medellín Carlos Gónima López, militante de la Unión Patriótica, quien hiciera un especial reconocimiento a mi. papá como persona y activista político en el discurso de su entierro.

En este contexto de exterminio contra los integrantes de la Unión Patriótica en ese mismo año fueron asesinados entre muchos, muchos, muchos, los líderes del movimiento político que continuación mencionaré: Alberto Angulo Gómez en Apartadó, dirigente sindical asesinado el 29 de septiembre de 1987, Froylan Giraldo Echaverria en San Rafael dirigente sindical asesinado el 28 de noviembre de 1987, Pablo Emilio Córdoba Madrigal en Puerto Nare dirigente sindical asesinado el 30 de septiembre de 1987, Mercedes Nevado en Puerto Boyacá, Alberto León Muñoz Lopera en Medellín, Luz Marina Ramirez Giraldo, Maria Concepción Bonilla, Miriam Sausa, Pedro Sandoval y Orfelina Sanchez, estudiantes muertos en la masacre del 24 de noviembre en la sede de la juventud comunista en Medellín.

Hechos. 
El jueves 10 de diciembre de 1987 al comienzo de la mañana FRANCISCO realiza algunas actividades en la universidad de Antioquia luego se dirige a la cooperativa de trabajadores simesa, este día estaba cerrada porque estaban en inventario, entonces estaba cerrada al público, pero todos los trabajadores debían ir. A las 10:30 de la mañana tocan la puerta ingresan varios hombres, 8 más o menos, algunos armados y vestidos con prendas militares, intimidan a los presentes y piden la identificación a cada uno, cuando llegan a mi papá dicen este es. FRANCISCO grita desesperadamente que por favor lo ayuden, que no dejen que se lo lleven. FRANCISCO es sacado violentamente de las instalaciones de la cooperativa y lo introducen en uno de los vehículos, cabe anotarse que la cooperativa de trabajadores quedaba en pleno centro de Medellín en la calle 57 con carrera 4, cosa que le importó a los secuestradores para detener tranquilamente el tráfico vehicular colocando hombres armados en la vía pública mientras lograban su objetivo.

La familia empieza una labor de búsqueda van a los organismos de seguridad del estado como el DAS, F-2, policía metropolitana y IV Brigada. Se nos hace un anunció que en la IV Brigada un soldado vio entrar a un taxi con cuatro personas detenidas, una de ellas con la descripción física de mi padre.

Se logra un permiso para entrar a las instalaciones de la IV Brigada acompañados por una comisión de la Procuraduría General y un funcionario del municipio, adentro el coronel de la IV Brigada niega todo pero un soldado afirma que entraron cuatro civiles detenidos a la IV Brigada, a él no le queda más que aceptar pero muestra cuatro cédulas de las cuales ninguna coincide con FRANCISCO GAVIRIA. Después, maltrata verbalmente a la familia y los amenaza con demandarlos por calumnia. Hace una rueda de prensa por la noche y al otro día se va de misión internacional al exterior.

El 11 de diciembre, es encontrado el cuerpo sin vida de FRANCISCO GAVIRIA en la loma “El Esmeraldal” del municipio de envigado, desnudo, envuelto en un costal y amarrado con alambre de púas, con visibles huellas de tortura, costillas fracturadas, labios y ojos quemados, laceraciones en todo el cuerpo, hematomas e impactos de arma de fuego.
Estado de impunidad.

La investigación por desaparición forzada, secuestro y homicidio es iniciada en el juzgado 43 de instrucción criminal el cual el 27 de febrero de 1992 profirió auto inhibitorio por no haber logrado identificar a responsable alguno de los hechos y dispuso el archivo definitivo de las diligencias. Aunque se ha pedido información sobre el proceso y la familia pretendió constituirse en parte civil en el proceso penal, la respuesta fue el reenvío de las diligencias al archivo general fundamentando que no se presentaba motivo alguno que ameritara dar apertura a las instrucción.
Consecuencias.

Inmediatamente después toda la familia tuvo que salir de la ciudad, la que se quedó fue constantemente intimidada por parte de personas extrañas que constantemente los fotografiaban, un hermano de FRANCISCO queda con problemas psiquiátricos desarrollando una esquizofrenia con delirio de persecución y teniendo que tomar medicina de por vida. 
A sus dos hijas se les negó el derecho natural de un padre, de continuar compartiendo con su padre la vida y la posibilidad de una familia completa. Y a su hijo menor no se le dio ni siquiera la oportunidad de conocerlo.
Consecuencias políticas. 
Por otra parte, al Partido Comunista, a la Unión Patriótica y a la sociedad colombiana en general se le negó la posibilidad que un ser como FRANCISCO GAVIRIA siguiera pensándose el país, trabajando y aportando con ideas transformadoras a la construcción de un mejor país. Además teniendo en cuenta que el caso de PACHO no fue aislado, sino que hace parte de los miles perpetrados en contra del movimiento político Unión Patriótica, también se le negó la posibilidad al país de una alternativa democrática al poder, distinta al bipartidismo tradicional y lo que es aún más importante, se le negó al país la posibilidad de superar la ya común y parece perpetua practica política de concebir como un enemigo al que tiene una propuesta distinta y de resolver esta diferencia a través del uso de las armas y por lo tanto de la eliminación física del opositor.
La última consecuencia directa de esto, es que a nosotros sus hijos, no solo los hijos de FRANCISCO sino los hijos de miles de personas nos pusieron nuestra historia de frente y tuvimos una decisión que tomar o decidimos olvidarlos o decidimos recordarles, así que la consecuencia directa de todos estos actos es que nosotros los hijos decidimos ponernos de frente a la historia de FRANCISCO y de miles otros, decidimos recordarlos con dignidad, y estar no solo pidiendo justicia ante entes institucionales y gubernamentales sino también viviendo y recordando desde nuestras formas, desde lo que sabemos hacer, desde el arte, desde la historia, desde lo que estudiamos es por eso que les hago la extensiva invitación a que el 10 de diciembre día internacional de los derechos humanos, día de la conmemoración de los 20 años del asesinato de FRANCISCO GAVIRIA, día en que vamos a conmemorar la muerte de los 17 asesinados en la universidad de Antioquia, nos acompañen en la plazoleta Barrientos para que la gente nunca olvide a estas personas que lo único que tuvieron fue ganas de transformar un país y dignidad para su lucha.” [1]

“Papa te recordamos como un hombre muy especial, feliz, soñador, amante y defensor de la vida y la libertad. Tu asesinato y de muchos de tus compañeros, no solo fue un golpe atroz para tu familia y amigos, sino para un país en el que aún no cambian las condiciones y situaciones de vulneración de los derechos humanos; hombres y mujeres como ustedes le hacen falta a este país”.

“Hoy, compartimos este espacio con ustedes amigos, familiares, estudiantes, profesores, ciudadanos del común, para colectivamente rendirle un homenaje a FRANCISCO GAVIRIA, PACHO y demás estudiantes del alma mater de esta universidad, asesinados hace 20 años. PACHO, nuestro padre, era un hombre joven, para unos tímido, para otros serio, para unos osado, para otros muy prudente, a quien se le impone la muerte a sus 33 años de edad. Desde que era un adolescente empezó a formar parte del Partido Comunista, en los años 70 fue miembro de la dirección regional de la Juventud Comunista aquí en Antioquia y un destacado dirigente universitario. Gracias a estas cualidades, en el año de 1973 es invitado a Alemania a estudiar filosofía y economía. A su regreso continúo con sus estudios de comunicación social y periodismo, aquí en la universidad de Antioquia. Sabemos que para PACHO tuvieron que existir fechas invaluables que recordar y que marcaron su vida. Tales fechas como el nacimiento de sus dos hijas, la posterior noticia del conocimiento de su nueva paternidad, pero creemos que una fecha importante fue mayo de 1985, mes del lanzamiento de la Unión Patriótica, del lanzamiento de un sueño propio y colectivo por un país justo, democrático y en paz.
Y es irónicamente este sueño por el que le quitan la vida a él y a otras cinco mil personas de la Unión Patriótica. Es por eso que hoy, los hijos y las hijas de esta historia de violencia se paran en esta universidad en Antioquia de cara al país, como una fuerza alegre, solidaria, propositiva y creativa. Convencidas de la necesidad de reconstruir nuestra memoria y dar a conocer nuestra verdad. Convencidos de que nosotros los hijos y nuestros compañeros de generación, que por cierto, aquí veo a muchos, tenemos un aporte pendiente y necesario para la construcción del país que aún seguimos soñando y para que nuestra historia, esa historia trágica, no se vuelva a repetir.
Muchos se preguntan ¿para qué tener memoria? ¿Para qué recordar a pedro luis, a pacho, a Gónima, su amigo entrañable, a todas las personas asesinadas de aquí de la universidad de Antioquia? y la respuesta desde este grupo de jóvenes es que la memoria nos tiene que servir para concienciar, manifestar y exigir que nunca más un día internacional de los derechos humanos y ningún otro día, sea un día de desapariciones.

Que nunca más sea un día de asesinatos. 
Que nunca más sea un día de vulneraciones a la vida. 
Que nunca más la universidad sea objetivo de exterminio. 
Que nunca más vivamos un año en el que se asesinen integrantes de la comunidad educativa como causa de la intolerancia política. 
Que nunca más la barbarie y las balas sean la respuesta al pensamiento.
Queremos entonces, que la reconstrucción de nuestra memoria, desde el mundo académico, nos sirva para que siempre se defienda la libertad de pensamiento y creación desde su mundo político. Queremos que en este país no se mate a la gente por su pensamiento político distinto, porque si algo todos aquí hemos aprendido de nuestra historia es que todos, demócratas, comunistas, conservadores, debemos tener un lugar en este país.

La reconstrucción de nuestra memoria le sirve al país y a nosotros sus ciudadanos, para que generemos medidas de rechazo y repudio a las vulneraciones a los derechos humanos. Y finalmente esta mirada hacia atrás que estamos haciendo hoy y que ojala la hagamos permanentemente, esa historia que construimos a través de nuestra propia experiencia, nos debe posibilitar nutrir las nuevas propuestas y miradas hacia el futuro y de transformación que nosotros como nueva generación venimos impulsando. Es por eso que hoy, le hacemos entrega a la universidad de Antioquia de una propuesta curricular de trabajo por la memoria y les dirigimos una invitación especial a todos ustedes, a todos los que nos están escuchando hoy y a esta ciudad en general, para que se unan a este sueño que creemos nos traerá frutos para nuestro presente y futuro.

Y es también por esto, que hoy recibimos con felicidad de quien ha logrado lo que le pertenece y es el título de comunicador social y periodista, que la facultad de comunicación social de la universidad de Antioquia le ha otorgado a mi papá. Orgullosos porque esta es una primera medida de reparación y dignificación que hemos logrado después de tantos años de impunidad e invisibilización, y que estamos seguros será el primer paso para que a todos, a nuestros 16 padres y madres asesinados de esta universidad, se les haga el mismo reconocimiento.

Así, encontrarnos en esta plaza, como todos lo han experimentado en el fondo, era una disculpa para sacar nuestro miedo y nuestra historia y también para sacar nuestra apuesta por un país distinto.
Es un homenaje a la vida, a los seres humanos, a la posibilidad de permitir encontrarnos en lo más esencial, es decir, en la solidaridad y en el afecto. Por lo tanto, lo que nos permite pararnos aquí es un profundo respeto por la vida, por las libertades, por las ideas diversas y en muchos casos también contradictorias. Pero si estamos diciendo que todo esto que hoy armamos aquí, una galería de la memoria, varios recordatorios, todo lo que vimos hoy en esta tarima, si esto es un homenaje a la vida es también un homenaje a ustedes, nuestras madres y padres vivos y otros tantos putativos, es un homenaje a su valentía, a sus pasos dignos por estos duros 20 años, nosotros somos el fruto de su fuerza y esperanza y son los causantes de que hoy estemos aquí. Ustedes y nosotros hemos logrado demostrar que el proyecto de los asesinos falló y si que falló, no nos pudieron cortar lo que es nuestra gran e inmensa herencia, la utopía” . [2]

“Los que planearon tu muerte pensaron que te desaparecerían para siempre, pero se equivocaron, lo que hicieron fue sembrarte en nuestro corazón, cada día tu recuerdo y tus sueños, siguen creciendo en nosotros con más fuerza”.


Francisco Eladio Gaviria en la memoria, Francisco Eladio Gaviria Sin Olvido 

Notas

[1Apartes de la presentación de ALEJANDRA GAVIRIA en la Audiencia Ciudadana por la Verdad sobre los crímenes de Lesa Humanidad ocurridos en Antioquia, realizada en la ciudad de Medellín el 7 de diciembre de 2007
[2Palabras de MANUELA GAVIRIA en la Conmemoración de los 20 años de PACHO GAVIRIA en la Plazoleta Barrientos de la Universidad de Antioquia, 10 de diciembre de 2007

martes, 9 de diciembre de 2014

Enciende la Memoria por los DH



ESTE 10 DE DICIEMBRE DÍA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS, ENCIENDE LA MEMORIA

Este miércoles 10 de diciembre día Internacional de los derechos humanos te invitamos a encender la memoria por todas las personas que han sido víctimas de violaciones a los derechos humanos en nuestro país.

Haremos un plantón en la plazoleta de la calle 85 con carrera 15 frente al Carulla desde las 6:00 p.m. allí encenderemos una luz en memoria de las víctimas y compartiremos con diferentes artistas que a través de sus expresiones harán un homenaje en este día.

Miércoles 10 de diciembre
Plazoleta de la 85
6:00 pm.
¡Te esperamos!

Blanca Cecilia Jiménez


Diciembre 7 1994- Diciembre 7 2014

El 7 de diciembre 1994 en Cúcuta, Norte de Santander, paramilitares que se encontraban patrullando la zona, luego de obligar a un grupo de personas a ingresar a sus residencias, ejecutaron a la niña de doce años de edad Blanca Cecilia Jiménez Contreras. La víctima desacató la orden de los victimarios debido a que era sordomuda y estos le propinaron un impacto de bala en el ojo izquierdo. El hecho se presentó en el barrio Rudensito Soto, ubicado en la avenida 34 entre calles 16 y 17. 

Blanca, de doce años, representa a todas las niñas y niños inocentes que no hacen parte de esta guerra, víctimas de la violencia y el terror que los paramilitares impregnan en el pais.

Blanca, de Blanca Cecilia Jiménez Contreras en la Memoria.
Blanca Cecilia Jiménez Contreras Sin Olvido.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Tripido Fest

El Tripido Fest nace en el año 2011 a raíz de la muerte de Diego Felipe Becerra el 19 de agosto de ese mismo año. Diego Felipe, más conocido como Trípido en la escena grafitera capitalina, fue asesinado por parte de agentes de la policía nacional. Tripido era un joven que por medio del arte expresaba su perspectiva de la realidad, pero la estigmatización juvenil, la represión y el abuso policial acabaron con su vida.



TENDREMOS DURANTE TODO EL DÍA

-Talleres: Colectivo Digna Rabia- Colectiva La Tulpa- Cilep- Revbelando- Mecha Libertaria
-Juegos: Acooc - Títeres: Histeria Riot Grrl -Performance: Escuela Popular El Topo- Colectivo Quiron
- Break Dance: Z5 Crew Bboys
-Música: Rebel Cor- Incendiariat- Estilo y Conciencia- Porte La Rima- La Cor Rec- Reincidentes- Policarpa y sus viciosas- Enemigo Público
-Graffiti: Parasito – NTR - Lady Cristal 212 - Drew - Diego - Bohz - Tere Zeta – Morbopsia- El Creza - Andrea- Bost







TALLER JURIDICO PRÁCTICO + RELANZAMIENTO MANUAL DE PRIMEROS AUXILIOS LEGALES







miércoles, 26 de noviembre de 2014

José Rodrigo Orozco




Han pasado 22 años desde el asesinato del Segundo vicepresidente de la Asamblea departamental del Meta, militante de la Unión Patriótica, y del Partido Comunista José Rodrigo Orozco. 

José Rodrigo entre 1986 y 1988 fue el alcalde del Municipio de Puerto Rico, departamento del Meta. Luego, de 1990 a 1992 fue elegido como diputado a la Asamblea del departamento del Meta por la Unión Patriótica y del Partido Comunista. Además de ser docente, dirigente y conocido líder político de la región era esposo de María Mercedes Méndez, ex alcaldesa del Castillo, asesinada el 3 de Junio de 1992 junto con 4 personas militantes de la Unión Patriótica. José además era padre de 5 hijas. 

José Rodrigo militó con el corazón y tenacidad por denunciar los crímenes de lesa humanidad en contra de los militantes de la Unión Patriótica de la región del Meta. 

El 26 de Noviembre 1992, José Rodrigo fue asesinado por cuatro hombres de la estrategia militar encubierta, 2 agentes del F-2 de la Policía y 2 paramilitares, Arnulfo Castillo Agudelo, conocido con el alias de “Rasguño” y un hermano de éste conocido como “Puntillón”. 

Ese día cuando José se dirigía a su casa, sin escoltas pues días antes se los habían retirado, luego de salir de la asamblea departamental, fue abordado por dos agentes de la policía, y requisándolo a la fuerza le decomisaron sus documentos y el arma de protección que el mismo gobierno le había dado. Al no tener motivos para detenerlo hubo un forcejeo; José seguiría luchando por sus hijas hasta el último momento en que su vida le fue arrebatada, entre tanto llegaron 2 paramilitares, “Rasguño” y “Puntillón” que se movilizaban en un vehículo del F-2 y una motocicleta Suzuky color roja, camuflada con cintas blancas y naranjas, y le propinaron 5 impactos de bala, uno de ellos en la cabeza, minutos después llegaron a este lugar otras unidades policiales, que realizaron el levantamiento. 

Al ser asesinado dejó una nota en su bolsillo, dirigida a sus 5 hijas

“Al morir, no tendré tiempo de decir nada. Es por esto que dejo escrito:
Mi vida fue el amor. Mi amor fue la libertad y la paz.
Salud a los que aman!”

“En mis duras faenas, os amo pequeñas mías.
Mi mejor muestra de este amor, es mi propia entrega por vuestro futuro y vuestros amiguitos y amiguitas del mundo. 
Cuanto os amo.!”

“Nací para vivir. Me niego a esta pequeña muerte. Antes que yo, miles murieron y sin embargo, aun viven.

Que importan sus nuevos nombres!”

Al día siguiente, del asesinato de este valeroso líder del departamento del Meta, las unidades policiales que participaron en el asesinato de José Rodrigo fueron trasladadas, y con este hecho se dio vía libre al camino de la impunidad sobre su asesinato.

Posteriormente alias “Rasguño” fue capturado y al poco tiempo la Fiscalía Sexta Delegada ante jueces de circuitos especializados precluyó la investigación en su contra. 

En el año 2012, el Consejo de Estado emitió un fallo, en condenó la Ministerio de la Defensa por omisión en la protección de José Rodrigo.

Así mismo el concejo de estado dijo que “La persecución y asesinato de los miembros de la UP es un hecho suficientemente conocido y documentado (…) existen diversas fuentes escritas que confirman que los atentados, intimidaciones y seguimientos contra sus militantes no constituyen hechos aislados sino que hicieron parte de un plan sistemático de exterminio”.

Así por concepto de “perjuicios morales subjetivos” para cada una de las demandantes Linda Carol, Hada Luz, Jenny Paola y Tania Marinela García Méndez, se ordenó el pago del valor equivalente a cien salarios mínimos legales mensuales vigentes, por concepto de perjuicios materiales, en la modalidad de lucro cesante, las hijas recibirán entre las cuatro un poco más de 673 millones de pesos.

José Rodrigo, militó con el corazón y con la fogosidad que lo caracterizaba denunció cada uno de los crímenes contra los militantes de la Unión Patriótica en la región del Meta. Se empecinó en que se supiera la verdad, en evidenciar la responsabilidad de la Fuerza Pública en el asesinato de la madre de sus cuatro hijas, del gran amor de su vida.

Han pasado 22 años de total impunidad en materia de justicia, pero también 22 años de construir memoria, de andar los pasos que recorrió José, de recordar sus luchas, de haber nacido para vivir, de negar esa pequeña muerte y de hacer trabajar para que él siga vivo en las diversas miradas y luchas de las personas que aún lo recuerdan. 22 años perpetuando sus palabras que siguen vigentes a pesar del paso del tiempo: “Antes que yo, miles murieron y sin embargo, aun viven”.


José Rodrigo Orozco en la Memoria
José Rodrigo Orozco Sin Olvido

lunes, 24 de noviembre de 2014

Masacre de la Balsita



                                                                              Noviembre 24- 28 1997- Noviembre 24-28 2014



Han pasado 17 años desde que un grupo de paramilitares vestidos de civil y fuertemente armados incursionaron en los caseríos de Antasales, Buenavista, Tucunal, Galilea, Chambuscado y Argelia, del corregimiento de La Balsita en Dabeiba, Antioquia.

Los participantes de la estrategia paramilitar se identificaron como “Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá , como parte de operaciones contrainsurgente ilegales de las brigadas 4, 11 y 17 del ejército nacional, durante los días 24 al 28 de noviembre. Asesinaron y desaparecieron a varios campesinos, entre ellos dos niños, destruyeron caseríos, puentes y saquearon bienes de supervivencia.

La operación armada era continuidad de la masacre del Aro que compromete al entonces gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez.

Un día antes de que comenzara la masacre, el 23 de Noviembre, paramilitares incursionaron en el río Sinú, allí asesinaron a Annanias Guisao Usuga, presidente de la Junta de Acción Comunal de Antazales y retuvieron a Milton David y Pedro Montoya.

Al día siguiente, el 24 de noviembre, los paramilitares asesinaron a Alejandro Higuita, sus vecinos encontraron su cadáver con señales de tortura y con marcas de cuerda en el cuello.



Ese mismo día la esposa de Ananías Guisao Usuga, Rosalba Usuga junto con su hijo Joaquín Emilio Guisao Usuga, de 18 años, fueron asesinados en presencia de Paula Andrea Guisao quien en ese entonces tenía 5 años de edad. Ella se encontraba al lado de Juan Camilo Guisao Usuga de 7 años, Carlos Mario Guisao de 14 años y Jonathan Guisao Usuga de 16 años. Posteriormente los menores fueron retenidos por el grupo paramilitar.

En la madrugada del 25 de noviembre los paramilitares ingresaron a Tucunal y de allí se trasladaron hacia Antazales, a las 7:00 am pasaron casa por casa, diciéndole a los habitantes que iban a quemar sus habitaciones y que tenían plazo hasta las 6 de la tarde para salir de la zona.

Los jóvenes que se encontraban en esta zona fueron obligados a reunir todo el ganado, minutos después quemaron 8 casas y tumbaron varios puentes que comunicaban las veredas. Los paramilitares se llevaron también el ganado.

Luego se dirigieron a la vivienda de Simón Torres Cardona de 46 años de edad y delante de su sobrina fue golpeado y posteriormente llevado a un puente cercano en donde fue atado a una varilla en donde le accionaron una carga de dinamita.

Horas más tarde detuvieron y desaparecieron a Reinaldo Ramírez de 42 años de edad y en la misma incursión asesinaron con disparos de fusil a Luz Emilda y Marcos Duarte de 48 años de edad.

El 26 de Noviembre los paramilitares llegaron al corregimiento de La Balsita en donde asesinaron a Heriberto Areiza de 32 años de edad quien fue encontrado con un tiro en la cabeza y su rostro despojado de sus ojos. Jesús Areiza de 35 años de edad fue detenido, torturado, colgado y ahorcado.

Horas más tarde los paramilitares detuvieron y asesinaron a los campesinos Ricaurte Monroy de 16 años de edad, quien fue encontrado con quemaduras en los brazos y piernas y posteriormente degollado. Edilberto Areiza de 24 años de edad fue fusilado con un disparo en la cabeza, su rostro despojado de sus ojos y y sus manos heridas con arma corto punzante.

Ese mismo día paramilitares interceptaron a los campesinos Alejandro Higuita y Flor Emilce Rivera que se movilizaban en caballo hacia la verdad Antasales, luego de ser obligados a bajar de los caballos fueron degollados y sus cuerpos fueron arrojados a orillas del camino.

El jueves 27 de Noviembre, en la vereda Tocunal, fueron asesinados Oscar Valdarrama, de 60 años de edad y su hijo Alfonso Valderrama de 25 años de edad, los dos pertenecían a la iglesia Pentecostal.

La muerte violenta, la quema de más de 30 viviendas, la destrucción del espacio de la vida, de la alimentación, del sueño, de la esperanza inundó de terror a la comunidad obligándolos a salir de sus tierras, el 28 de Noviembre, centenares de familias, campesinos y campesinas, se desplazaron forzadamente al casco urbano del municipio de Dabeiba en donde vivieron en condiciones de hacinamiento durante 4 años.

De 1997 a 2005 las víctimas, las desapariciones, las torturas suman más de 300 víctimas. Hoy, pasados 16 años, ninguno de estos crímenes de lesa humanidad han sido investigados, sancionados o imputados a los responsables por el aparato judicial colombiano. Es una “justicia” ciega, asesina e hiriente con las víctimas. Ella expresan que les duele recordar pero más les duele olvidar. Ninguna investigación judicial ha generado el mínimo de investigación. A partir de la ausencia de voluntad política, de la incompetencia e ineficiencia judicial se ha perpetuado la impunidad jurídica incapaz de silenciar la memoria, que es la única que ha sostenido la esperanza para que algún día sea posible el camino hacia la verdad, la justicia y la paz.

Rosalba Úsuga, Joaquín Guisao, Ananias Guisao, Reynaldo Ramírez
Simon Torres, Oscar y Alfonso Valderrama, Ricaurte Monroy

Edilberto Areiza, Alejando Higuita y Flor Emilce Rivera, Marco Duarte y Luz Emilda de Duarte, Milton David y Pedro Angel, Irma Areiza,Felix misa, Conrao Gomez, Jesús Cipriano Varela Rengifo y todas las víctimas de la La Balsita, son parte de nuestra memoria.. 



Victimas de la masacre de la Balsita En la Memoria.
Victimas de la masacre de la Balsita Sin Olvido.


martes, 18 de noviembre de 2014

Por la exigencia del cese del envío de policías y militares colombianos a la Escuela de las Américas!


Donde se han formado militares colombianos implicados en graves casos de violación de Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario condenados e investigados penalmente como los Ex Coroneles Rito Alejo Del Rio, Álvaro Quijano y el Ex General Mario Montoya, entre otros 167 militares implicados en actos delictivos. En 2013 705 militares se adiestraron Estados Unidos y 93 en Colombia dentro del mismo programa de la Escuela de las Américas (SOA/WINSEC)

Por el esclarecimiento de la participación de Ejército colombiano en Escuela de las Américas!

Dedicada a la formación de militares provenientes de todo el continente y reconocida por la instrucción en sus aulas a militares de todos los rangos en técnicas de guerra sucia, de la doctrina del “enemigo interno” para la criminalización de la protesta social y del fomento del terrorismo como política de Estado.

Por condiciones reales para pensar una Colombia en Paz!

Continuar con el envío de tropas colombiana a esta escuela, constituye una amenaza a la paz que se está negociando en la Habana y a los anhelos de construir la paz en Colombia, pues mantendría la dinámica de la cooperación militar norteamericana y doctrina militar del enemigo interno, que tanto daño le ha hecho a nuestro país.

522 años de intervencionismo militar extranjero y desestabilización política de los gobiernos populares recorren la historia de nuestra América Latina bajo la complicidad de las élites locales.

522 años de resistencia popular han construido alternativas y propuestas de defensa de los territorios ofreciendo hasta la vida misma en virtud de la autodeterminación y la afirmación de la soberanía.


Sobre la Escuela de las Américas y su impacto en América Latina SOAW Latina

http://www.soawlatina.org/acciones2014.htm

Documental: Escuela de las Américas Escuela de Asesinos

https://www.youtube.com/watch?v=lJfHrhinu8U

Apuntes sobre la Escuela de las Américas

http://www.soawlatina.org/apuntes2013.pdf

Algunas de las Acciones en Colombia

http://justiciaypazcolombia.com/No-mas-militares-Colombianos-en-la

jueves, 13 de noviembre de 2014

Sin olvido hacia la paz - Luz Marina Bernal



Entrevista con Luz Marina Bernal, madre de Fair Leonardo, víctima de ejecución extrajudicial por parte del Ejercito, quien viajó a la Habana, Cuba, como parte de la organización Madres de Soacha, y parte del grupo de víctimas que expondría su testimonio ante las delegaciones del gobierno y las FARC.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Parménides Cuenca Cortes

Noviembre 04 de 1988 - Noviembre 04 de 2014

Parménides Cuenca Cortes, nació en el año (1934) en Palermo Huila, prestó servicio militar y a su regreso, se vinculó a las luchas agrarias al lado de los campesinos; fue un dirigente social y político, constructor del Partido Comunista, Unión Nacional de Oposición Uno, Frente Democrático, sindicatos, juventudes y organizaciones de mujeres. Ocupo cargos de dirección, fue presidente de la Unión Patriótica en el momento de su surgimiento en el Castillo Meta, a la hora de su muerte era funcionario de la Alcaldía Municipal.

El 4 de Noviembre de (1988) fue víctima de un atentado ejecutado por Paramilitares en conveniencia con policías y militares, donde falleció.

Parménides fue fiel a sus principios y convicciones, amaba su partido, a la gente, siempre estuvo presto a servirle a quien lo necesitaba, compartía lo que tenía con sus amigos y compañeros. Después de (25) años de su asesinato, en octubre de (2013) fue detenido un reconocido paramilitar del Castillo Meta; Ever Salazar Alias lechona quien esta privado de la libertad. Estamos a la espera que se haga justicia.

Parménides Cuenca Cortes en la Memoria.
Parménides Cuenca Cortes Sin Olvido.

Hermanos Jesús Oleiver Alvarado Muñóz y Over Erney Muñóz

Noviembre 12 del 2009-Noviembre 12 del 2014

El jueves 12 de noviembre de 2009, los hermanos Jesús Oleiver y Over Erney, campesinos del caserío Mesón Alto, en horas de la mañana salieron a cumplir sus labores cotidianas de trabajo en el campo. 

Al dirigirse hacia Nuevo Horizonte, paramilitares pertenecientes a los rastrojos que hacen presencia en la zona los retuvieron y desaparecieron. Es de anotar que este hecho ocurrió en medio de una fuerte presencia militar en el municipio de Argelia en el marco de la política de aseguramiento de los territorios con fines de privatización, de intervención con fines extractivistas.

Después de adelantar varias acciones jurídicas en la exigencia de verdad, justicia y reparación integral; de ver negados sus derechos como víctimas en las dependencias responsables de atención a la población desplazada, de ver cómo se colocaba en duda su desplazamiento y de no encontrar respuesta sobre la existencia de Oleiver y Over, sus familiares se desplazaron a varios lugares de Colombia.

Se encontraron con otros miles de familiares de desaparecidos, con otras miles de víctimas de crímenes de estado, con quienes han compartido su proceso de dolor y de esperanza, con quienes han construido red social.

El arraigo a su tierra y las condiciones indignas de vida en la ciudad, los llevó a retornar sin ningún tipo de garantías a su tierra, a recuperar lo que les había sido obligado abandonar. Con la humildad, sencillez y tenacidad persistieron en el difícil camino de búsqueda de justicia y verdad. Esa resistencia al olvido y su dignidad, hizo que la unidad de desaparición forzada de la fiscalía, después de una acción de tutela, asumiera el caso como prioritario. Es por esta razón y ante las demandas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que otorgó medidas cautelares a este grupo de familias, lo que hizo posible el comienzo de un proceso de búsqueda de información que se cotejó con las certezas manejadas por los familiares de OLEIVER Y OVER, quienes a pesar del dolor sabían que habían sido asesinados por los paramilitares.

Así se logró el 2 de mayo de 2013 la práctica de exhumación de los restos de estos dos campesinos.

Pasó más de un año en la espera de los resultados de pruebas de ADN, de insistir en la entrega de los restos para poder elaborar el duelo.

El 01 de Noviembre de 2013, los restos de Oleiver y Over son entregados a familiares en la ciudad de Popayán. Se cumplió así un primer paso en este proceso de búsqueda de verdad, de justicia. Pero queda mucho por encontrar, por exigir, por garantizar. Estos crímenes deben ser considerados como crímenes de lesa humanidad, la verdad aun no es dicha, la justicia no ha mostrado su rostro en este caso.


Por eso sus familiares quienes tratan de reconstruir lo deteriorado con esta acción paramilitar, evocan la vida de Oleiver y Over en su comunidad como campesinos hijos de uno de los fundadores de su pueblo; mantienen la memoria como único derecho de dignificación de las vidas de sus seres queridos.

Ellos viven en la memoria de sus familias, en la memoria del pueblo de Argelia, en la memoria del pueblo campesino del Cauca y de Colombia; ellos, dos campesinos víctimas de desaparición forzada, sus familiares víctimas de desplazamiento forzado por estructuras paramilitares, ellos y ellas víctimas de la impunidad.


Hermanos Oleiver y Eiver, en nuestra memoria
Hermanos Oleiver y Eiver, sin olvido.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Álvaro Ulcué Chocue


Noviembre 10 de 1984 - Noviembre 10 de 2014 

El 10 de Noviembre de 1984, a las 8.30 de la mañana en Santander de Quilichao, departamento del el Cauca, el sacerdote Álvaro Ulcué Chocue cuando se dirigía a cumplir con un oficio religioso en la casa albergue Santa Inés a las afueras de la cabecera municipal de Santander de Quilichao, declarado enemigo por exigir el respeto de los derechos del Pueblo indígena y la devolución de las tierras a estas comunidades, fue atacado por dos agentes de F-2 de la Policía Nacional, Miguel Ángel Pimentel y Orlando Roa.

El Nasa Pal (sacerdote nuestro) en el nasa yuwe, (lengua del pueblo nasa) interiorizó profundamente el evangelio por la vida. Esa relación de la espiritualidad ancestral nasa con la espiritualidad cristiana lo llevó a entender y comprometerse en la vida de su pueblo marginalizado, asesinado, negado muchas veces, desde una lectura liberadora del evangelio. Con muchas dificultades y esfuerzos logró ordenarse como el primer sacerdote indígena en Colombia.

Gracias a un testigo ocular se pudo identificar a los dos asesinos como miembros del F-2. El testigo rindió declaración ante el Juzgado Segundo Ambulante de Instrucción Criminal. En abril de 1985, inexplicablemente el testigo fue buscado por Agentes de la Procuraduría General de la Nación y fue obligado contra su voluntad a viajar a Popayán para “ratificar sus denuncias”. Al reconocer en fila a uno de los victimarios, el juez permitió que el acusado identificara plenamente al denunciante y lo amenazara. Luego, uno de los Agentes de la Procuraduría que lo acompañaba, llevó al testigo al Cuartel de la Policía de Popayán donde, bajo todo tipo de intimidaciones, le exigieron cambiar su versión ante el juez, para acusar a las FARC del asesinato del Padre Ulcué. Llevado nuevamente al juzgado, lo obligaron a firmar un documento, sin permitirle leerlo. Luego fue conducido a los calabozos del DAS en Cali, donde recibió nuevas amenazas.

ALVARO quedó mal herido, se bajó del vehículo en el que se transportaba y se tendió en la tierra. Luego, los sicarios se retiraron, pero al percibir que estaba mal herido lo remataron, y finalmente huyeron. Religiosas que estaban cerca al sitio, lo introdujeron en un taxi y lo condujeron al hospital de la localidad a donde llegó con vida. Momentos después falleció.

Alvaro Ulcué desde su compromiso evangélico comprendió que la principal base organizativa de su pueblo era la educación, el fortalecimiento de la familia; así entonces un paso importante en el propósito formativo era la recuperación de la lengua propia, por eso recorrió el territorio nasa Tacueyó; Toribio, Jambaló al nor-oriente del departamento del Cauca con ese propósito, buscando en los mayores y mayoras sus principales apoyos en este propósito.

Recuperar la lengua era recuperar toda una raigambre cultural, que desde la memoria indicaba que la tierra debía ser el elemento vital de este pueblo. Al recuperar la lengua inmediatamente el efecto fue recuperar la tierra que había sido ocupada por terratenientes, para quienes Alvaro se convirtió en su amenaza.

Las investigaciones penales y disciplinarias fueron manipuladas por las instituciones pretendiendo focalizar las responsabilidades en otros, algunos expedientes se “extraviaron”, llevando a que el crimen quedara en la impunidad.

El Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos ofició entonces, a la Presidencia de la República y a la Procuraduría General de la Nación, denuncias por tan delictiva manipulación de las investigaciones, sin obtener ninguna respuesta. Aun más, todas las copias del expediente de la Procuraduría sobre el asesinato del Padre Ulcué “se perdieron”, llevando a que el crimen quedara en la más absoluta impunidad.

El poder de su palabra liberadora como profeta llegó a todo rincón del territorio nasa y el pueblo caminó alrededor de esa palabra recuperando tierra que había sido usurpada, caminó en torno a la organización, caminó en torno a la movilización. 

Los restos del padre ALVARO fueron trasladados a Pueblo Nuevo, la tierra indígena que lo vio nacer. La tierra por la que hoy en su memoria los pueblos indígenas, los campesinos mestizos y afrodescendientes la defienden afirmando su dignidad. No fue sepultado en el templo, como muchos querían, sino que se cumplió su voluntad expresa:

“Si he de morir, quisiera que mi cuerpo quedase amasado en la arcilla de los fuertes, como un cemento vivo arrojado por Dios entre las piedras de la Ciudad Nueva”.

Alvaro, enfrentador con criterio y autoridad, sin ningún tipo de temor enfrentó a la ambición, la avaricia, la injusticia, la criminalidad, señaló con determinación las amenazas a su pueblo, por eso lo amenazaron, lo persiguieron. Como un verdadero profeta anunció el camino libertario del pueblo nasa, denunció las estructuras de un poder local y regional, paramilitares, autoridades civiles y militares, narcotráfico como el generador del despojo, del terror, del crimen en tanto que líderes indígenas fueron desaparecidos y asesinados.

Han pasado 30 años, y la fortaleza del testimonio de ALVARO ULCUE CHOCUE vive en la dignidad de los pueblos del Cauca que afirman sus derechos, su dignidad. Esos pueblos exhuman hoy la memoria, la causa por la cual fue asesinado el sacerdote indígena, la concentración de la tierra, la imposición de un modelo de desarrollo que privatiza el territorio, que comercializa la vida. 


SACERDOTE ALVARO ULCUE, en la Memoria
SACERDOTE ALVARO ULCUE, Sin Olvido

jueves, 6 de noviembre de 2014

Holocausto del Palacio de Justicia

Noviembre 06 de 1985 - Noviembre 06 de 2014

Holocausto del Palacio de Justicia

Hoy hace 29 años se marcó abruptamente la historia personal, familiar y colectiva de quienes coincidieron en transitar o estar en el interior del Palacio de Justicia en Bogotá. Durante la mañana del 6 de noviembre de 1985. Un hecho que transformó el curso de la vida de once desaparecidos y sus familias, y constató la débil democracia colombiana, su inexistencia o su imposibilidad de ser una realidad. A la vista de millares a nombre y en “defensa de la democracia” se cometieron actos deshumanizantes, crímenes de lesa humanidad que logran afectar profundamente la conciencia individual, colectiva del país y la humanidad, aunque nuestro país, siga dominado por la indiferencia. 

A pesar de que aún se mantiene el interés de amplios sectores del establecimiento, empresarios, políticos, militares, por perpetuar el silencio y la impunidad a través del olvido, los familiares de los desaparecidos, los familiares de los negados por haber optado por construir otro país con sus propias vidas, en el silencio del alma, en el encuentro de las soledades, en medio de las diferencias, ellos han persistido y han ido desmoronando la mentira y al país del olvido 

A la sede del Palacio de Justicia en el centro de Bogotá, en la Plaza de Bolívar, a pocos metros del parlamento y de la casa presidencial, ingresaron 35 insurgentes del Movimiento 19 de Abril (M-19) que pretendían realizar un juicio político al entonces Presidente de la República Belisario Betancur debido al fracaso en el proceso de conversaciones de paz saboteado por un amplio sector de las fuerzas militares y del establecimiento colombiano.

A menos de dos horas de la incursión armada que cobró la vida de miembros del personal de seguridad del Palacio de Justicia y de algunos agentes estatales, se desató una retoma desproporcionada y excesiva, desconociendo el derecho d gentes por parte de las fuerzas militares con participación de la policía nacional y con el consentimiento del presidente Betancur. Para analistas, por más de 28 horas, tiempo que duró el operativo de tierra arrasada, el presidente Betancur tuvo que enfrentarse a un golpe militar. 

En menos de 2 horas el ejército logró derrumbar la puerta principal del Palacio y un fuego cruzado inundó el interior de la sede de las cortes.

Días antes, curiosamente, dos hechos que permite sostener que la contra toma militar estaba planificada fue el traslado a la capital efectivos militares de la brigada 7 con sede en Villavicencio para reforzar a la brigada 13 de Bogotá y, por otro lado, dos horas antes de la toma del M-19, la Casa del Florero, ubicada a menos de 50 metros de la sede del Palacio de Justicia, fue habilitada como centro de identificación y de tortura de presuntos integrantes del movimiento guerrillero. Evidentemente, la operación militar en defensa de la “democracia” había sido preparada y diseñada para extirpar todo lo que fuera en la concepción militar percibida como “enemigos, y los enemigos no tienen derechos, eran militantes del M 19, civiles, sean trabajadores o incluso, los propios Magistrados. 

Horas después del inicio de la retoma, las personas que lograban salir del Palacio eran dirigidas por el ejército hacia la Casa del Florero, donde eran identificados e interrogados, en este lugar algunos de ellos fueron torturados, ejecutados, y/o desaparecidos, 11 de ellos sin que los responsables hayan reconocido a dónde fueron trasladados y qué hicieron con ellos. 

Así como en la Casa del Florero se habilitaron cuarteles especiales, en las sedes militares también se cometieron torturas y asesinatos. En el desarrollo de estas operaciones, participaron como planificadores y ejecutores, el teniente coronel Alfonso Plazas Vega, el coronel Jesús Armando Arias Cabrales, Coronel Edilberto Sánchez.

Al interior del Palacio, los guerrilleros dirigieron a algunos sobrevivientes civiles a los pisos superiores. Los incendios y los hostigamientos en los primeros pisos los acorralaban cada vez más. Sesenta personas permanecieron desde la noche del 6 de noviembre hasta el final de la retoma en baños de aproximadamente 20m2.

Ese 6 de noviembre, la noche bogotana en pleno centro de la ciudad se convirtió en campo de batalla, un combate en el que los ataques militares propiciaron el incendio de expedientes en los que se les investigaba por diversos actos y conductas contra la ley, la cual aseguran proteger y defender. Desde esa noche el camino de la memoria se inició, aún sin que terminara la retoma de las fuerzas militares en medio del silencio forzoso institucional y mediático. 

Noemí Sanín, Ministra de Comunicaciones, ordenó a la radio parar las comunicaciones, en particular, aquella emisión radial de la cadena Todelar, en la que su director Germán Salgado, decidió repetir una y otra vez, el llamado de cese al fuego del magistrado, presidente de la Corte, Alfonso Reyes Echandía. Esa emisora logró acceder a detalles del operativo gracias a un radioaficionado que logró casualmente acceder a las comunicaciones del ejército, las que a la postre se convirtieron en una prueba más de como los militares desarrollaron una estrategia de arrasamiento. La censura de la posterior candidata presidencial para dar paso en las cadenas a una emisión de un partido de futbol, de los equipos Millonarios – Magdalena, demostró la imposibilidad de garantías para la libertad de expresión, la banalización farandulera como sedante de la conciencia ciudadana.

El 7 de noviembre después de las cuatro de la tarde, entre ese olor del holocausto, de los huesos calcinados, del humo perdido de tanta bala, de tanta bomba, terminada la operación rastrillo, continúo el camino de la impunidad. Los militares tomaron control total de la edificación en ruinas, modificaron la escena del crimen, mientras quienes fueron llevados a la Casa del Florero, una vez más fueron trasladados al Cantón Norte, y sin ser registrados en los libros de control militar fueron nuevamente interrogados, torturados y algunos de ellos ejecutados en los días siguientes. 

Esta operación dejó como resultado la muerte de 43 civiles, 33 guerrilleros, 11 miembros de las fuerzas armadas y del DAS, así como 11 civiles desaparecidos entre empleados de la cafetería y visitantes ocasionales, y una militante del M-19, Irma Franco, desaparecida y dos estudiantes de la Universidad Externado torturados. 

Con el tiempo se conoció que algunas personas que salieron con vida del Palacio de Justicia, fueron ejecutados y posteriormente las fuerzas militares volvieron a ingresar sus cuerpos sin vida, como sucedió con el magistrado Carlos Horacio Urán. 

A pesar de los avances judiciales y de los reconocimientos jurídicos que permitieron identificar responsables de las fuerzas militares, todo en la justicia es endeble, es impunidad.

El 9 de Junio del año 2010, la juez Tercera del circuito Especializado de Bogotá María Stella Jara, sentenció a 30 años de prisión al Coronel (r) Luis Alfonso Plazas Vega en primera instancia, decisión que fue confirmada en segunda instancia por el Tribunal Superior de Bogotá y que actualmente está en estudio de casación ante la Corte Suprema de Justicia.

Por su parte, el ex general Jesús Armando Arias Cabrales fue condenado en primera instancia por el Juzgado 55 penal del circuito, decisión que fue confirmada por la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá ratificando la condena de 35 años de prisión por la responsabilidad de omisión en los casos de desaparición forzada de Carlos Augusto Rodríguez Vera, Bernardo Beltrán Hernández, David Suspes, Luz Mary Portela León e Irma Franco, cinco de las once personas desaparecidas en la retoma del Palacio de Justicia. 

Sin embargo, a tan solo un día de que se ratificara la sentencia, el procurador Alejandro Ordoñez resolvió intervenir y anunció que la Procuraduría interpondrá un recurso de casación ante la Corte Suprema de Justicia argumentando que “no existen pruebas contundentes que demuestren la responsabilidad del ex militar”.

El Coronel (r) Plazas Vega, no parece en retiro, vive en una guarnición militar, dicta clases a nuevas generaciones de militares y abogados y además tiene el beneficio de asistir a reuniones y fiestas en clubes exclusivos de Bogotá.

Por su parte el ex general Jesús Armando Arias Cabrales al momento de ser notificado de la ratificación de la sentencia por parte del Tribunal Superior no se encontraba en su lugar de reclusión, según denunciaron los familiares de los desaparecidos que fueron notificados por el mismo Tribunal, lo cual demuestra que en realidad las dos condenas además de ser tardías son una formalidad más.

La justicia no existe, ¿por qué lo militares, se niegan a decir la verdad, no dicen qué pasó con los desaparecidos del Palacio de Justicia?

Esa es la justicia colombiana, injusticia, como decía, Eduardo Umaña Mendoza, siendo un brillante y humanista abogado que fue asesinado en medio del desarrollo de este proceso judicial, en el que él cimentó al lado de las familias la verdad que la memoria ha construido, muy distante de sentencias y de decisiones judiciales. 

Algunos militares implicados como el General Iván Ramírez continúan posando de prohombres y otros integrantes del B2 como Sánchez Rubiano por vencimiento de términos gozan de libertad. Sobre otros, no cursan órdenes de captura internacional como Bernardo Garzón, agente del Estado que sabe sobre lo sucedido con los desaparecidos. Pruebas y más pruebas, nunca reconocidas y otras desaparecidas en manos de los militares.

Pero la impunidad no solo ha sido para los militares sino también para responsables del poder ejecutivo, entre ellos ministros de la época que guardaron silencio ante el poder militar y que cohonestaron con el estado de barbarie. El propio presidente de la época ha dicho recientemente, que en un libro ha consignado la verdad de lo sucedido el 6 y 7 de noviembre de 1985, continúa pasando el tiempo, mientras tanto los padres y madres de los desaparecidos del Palacio de Justicia han ido muriendo, sin saber esa verdad, que quizás Betancur va a dejar ver cuando él muera, qué despropósito ante tanta indignidad.

Pero no se trata solo de la impunidad jurídica que se ha pretendido asegurar con la pérdida de pruebas, con la presión de testigos, con las amenazas a las familias, con el asesinato de Eduardo Umaña, con dilaciones injustificadas y con la falta de esfuerzos por recuperar los cuerpos de los desaparecidos, se trata de constatar el desmoronamiento de esa justicia, de sentencias judiciales que son un papel y que son adobadas con la impunidad jurídica y social.

Recientemente la Fiscalía General de la Nación pudo identificar, de los restos exhumados de una fosa ubicada en el Cementerio del Sur, los restos de Mónica Molina Beltrán y Carmen Cristina Garzón Reyes, dos guerrilleras del M 19, que todo indica fueron ejecutadas por los militares; estos hallazgos se dan como respuesta al fallo proferido por el Juzgado Segundo Penal Especializado de Bogotá que ordenó adelantar las investigaciones necesarias para identificar a quienes fueron desaparecidos en los hechos del 6 y 7 de Noviembre de 1985.

Incluso, el propio presidente Santos que quiere pasar a la historia como el presidente de la Paz, el mismo presidente que sentenció la ley de víctimas, luego de conocer la decisión judicial de ratificación de sentencia del Teniente Coronel (r) Alfonso Plazas Vega pidió perdón al presidente Betancur y a los militares, descalificando el fallo judicial y ofendiendo la dignidad de las víctimas.

29 años después en medio de la impunidad ha sido la perseverante memoria de los familiares la que ha ido reconstruyendo la verdad histórica y la verdad judicial que los militares y el establecimiento colombiano se han negado a reconocer. Ellos continúan a la espera de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos emita la sentencia del caso, desde allí también alimentan su esperanza de justicia. 

Más y más palabrería, más retórica del silencio, pero más estrategia propagandística para promover las imágenes propias, los egos y protagonismos que se convierten en otra forma de propiciar la impunidad social.

Hoy después de 29 años amigos y familiares continúan buscando a los desaparecidos del Palacio de Justicia, luchando por la búsqueda de la verdad, de la justicia y de la dignificación, porque ¿de qué sirven unas condenas, si los militares no reconocen lo qué hicieron? Y ¿de qué sirve una pena, si ésta es una nueva burla a las víctimas?

Son las historias de los desaparecidos, sumadas a las de los sobrevivientes de tortura Eduardo Matson, Yolanda Santodomingo y Orlando Quijano y sus familias, los que nos continúan inspirando en el camino de la memoria para no desfallecer a pesar de nuestras pequeñeces humanas, son ellos y sus familias, los signos de la imposibilidad del olvido cuando la impunidad reina. 

Impunidad terca decisión tejida de los poderosos que se desmorona con la dignidad que se expresa en la memoria, por eso, ellos somos nosotros, ellas somos nosotros


Los desaparecidos del palacio de justicia en nuestra memoria.
Ejecutados en el palacio de justicia sin olvido.
Ellas y ellos son parte de nuestra historia