martes, 9 de diciembre de 2014

Enciende la Memoria por los DH



ESTE 10 DE DICIEMBRE DÍA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS, ENCIENDE LA MEMORIA

Este miércoles 10 de diciembre día Internacional de los derechos humanos te invitamos a encender la memoria por todas las personas que han sido víctimas de violaciones a los derechos humanos en nuestro país.

Haremos un plantón en la plazoleta de la calle 85 con carrera 15 frente al Carulla desde las 6:00 p.m. allí encenderemos una luz en memoria de las víctimas y compartiremos con diferentes artistas que a través de sus expresiones harán un homenaje en este día.

Miércoles 10 de diciembre
Plazoleta de la 85
6:00 pm.
¡Te esperamos!

jueves, 27 de noviembre de 2014

Tripido Fest

El Tripido Fest nace en el año 2011 a raíz de la muerte de Diego Felipe Becerra el 19 de agosto de ese mismo año. Diego Felipe, más conocido como Trípido en la escena grafitera capitalina, fue asesinado por parte de agentes de la policía nacional. Tripido era un joven que por medio del arte expresaba su perspectiva de la realidad, pero la estigmatización juvenil, la represión y el abuso policial acabaron con su vida.



TENDREMOS DURANTE TODO EL DÍA

-Talleres: Colectivo Digna Rabia- Colectiva La Tulpa- Cilep- Revbelando- Mecha Libertaria
-Juegos: Acooc - Títeres: Histeria Riot Grrl -Performance: Escuela Popular El Topo- Colectivo Quiron
- Break Dance: Z5 Crew Bboys
-Música: Rebel Cor- Incendiariat- Estilo y Conciencia- Porte La Rima- La Cor Rec- Reincidentes- Policarpa y sus viciosas- Enemigo Público
-Graffiti: Parasito – NTR - Lady Cristal 212 - Drew - Diego - Bohz - Tere Zeta – Morbopsia- El Creza - Andrea- Bost







TALLER JURIDICO PRÁCTICO + RELANZAMIENTO MANUAL DE PRIMEROS AUXILIOS LEGALES







martes, 18 de noviembre de 2014

Por la exigencia del cese del envío de policías y militares colombianos a la Escuela de las Américas!


Donde se han formado militares colombianos implicados en graves casos de violación de Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario condenados e investigados penalmente como los Ex Coroneles Rito Alejo Del Rio, Álvaro Quijano y el Ex General Mario Montoya, entre otros 167 militares implicados en actos delictivos. En 2013 705 militares se adiestraron Estados Unidos y 93 en Colombia dentro del mismo programa de la Escuela de las Américas (SOA/WINSEC)

Por el esclarecimiento de la participación de Ejército colombiano en Escuela de las Américas!

Dedicada a la formación de militares provenientes de todo el continente y reconocida por la instrucción en sus aulas a militares de todos los rangos en técnicas de guerra sucia, de la doctrina del “enemigo interno” para la criminalización de la protesta social y del fomento del terrorismo como política de Estado.

Por condiciones reales para pensar una Colombia en Paz!

Continuar con el envío de tropas colombiana a esta escuela, constituye una amenaza a la paz que se está negociando en la Habana y a los anhelos de construir la paz en Colombia, pues mantendría la dinámica de la cooperación militar norteamericana y doctrina militar del enemigo interno, que tanto daño le ha hecho a nuestro país.

522 años de intervencionismo militar extranjero y desestabilización política de los gobiernos populares recorren la historia de nuestra América Latina bajo la complicidad de las élites locales.

522 años de resistencia popular han construido alternativas y propuestas de defensa de los territorios ofreciendo hasta la vida misma en virtud de la autodeterminación y la afirmación de la soberanía.


Sobre la Escuela de las Américas y su impacto en América Latina SOAW Latina

http://www.soawlatina.org/acciones2014.htm

Documental: Escuela de las Américas Escuela de Asesinos

https://www.youtube.com/watch?v=lJfHrhinu8U

Apuntes sobre la Escuela de las Américas

http://www.soawlatina.org/apuntes2013.pdf

Algunas de las Acciones en Colombia

http://justiciaypazcolombia.com/No-mas-militares-Colombianos-en-la

jueves, 13 de noviembre de 2014

Sin olvido hacia la paz - Luz Marina Bernal



Entrevista con Luz Marina Bernal, madre de Fair Leonardo, víctima de ejecución extrajudicial por parte del Ejercito, quien viajó a la Habana, Cuba, como parte de la organización Madres de Soacha, y parte del grupo de víctimas que expondría su testimonio ante las delegaciones del gobierno y las FARC.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Álvaro Ulcué Chocue


Noviembre 10 de 1984 - Noviembre 10 de 2014 

El 10 de Noviembre de 1984, a las 8.30 de la mañana en Santander de Quilichao, departamento del el Cauca, el sacerdote Álvaro Ulcué Chocue cuando se dirigía a cumplir con un oficio religioso en la casa albergue Santa Inés a las afueras de la cabecera municipal de Santander de Quilichao, declarado enemigo por exigir el respeto de los derechos del Pueblo indígena y la devolución de las tierras a estas comunidades, fue atacado por dos agentes de F-2 de la Policía Nacional, Miguel Ángel Pimentel y Orlando Roa.

El Nasa Pal (sacerdote nuestro) en el nasa yuwe, (lengua del pueblo nasa) interiorizó profundamente el evangelio por la vida. Esa relación de la espiritualidad ancestral nasa con la espiritualidad cristiana lo llevó a entender y comprometerse en la vida de su pueblo marginalizado, asesinado, negado muchas veces, desde una lectura liberadora del evangelio. Con muchas dificultades y esfuerzos logró ordenarse como el primer sacerdote indígena en Colombia.

Gracias a un testigo ocular se pudo identificar a los dos asesinos como miembros del F-2. El testigo rindió declaración ante el Juzgado Segundo Ambulante de Instrucción Criminal. En abril de 1985, inexplicablemente el testigo fue buscado por Agentes de la Procuraduría General de la Nación y fue obligado contra su voluntad a viajar a Popayán para “ratificar sus denuncias”. Al reconocer en fila a uno de los victimarios, el juez permitió que el acusado identificara plenamente al denunciante y lo amenazara. Luego, uno de los Agentes de la Procuraduría que lo acompañaba, llevó al testigo al Cuartel de la Policía de Popayán donde, bajo todo tipo de intimidaciones, le exigieron cambiar su versión ante el juez, para acusar a las FARC del asesinato del Padre Ulcué. Llevado nuevamente al juzgado, lo obligaron a firmar un documento, sin permitirle leerlo. Luego fue conducido a los calabozos del DAS en Cali, donde recibió nuevas amenazas.

ALVARO quedó mal herido, se bajó del vehículo en el que se transportaba y se tendió en la tierra. Luego, los sicarios se retiraron, pero al percibir que estaba mal herido lo remataron, y finalmente huyeron. Religiosas que estaban cerca al sitio, lo introdujeron en un taxi y lo condujeron al hospital de la localidad a donde llegó con vida. Momentos después falleció.

Alvaro Ulcué desde su compromiso evangélico comprendió que la principal base organizativa de su pueblo era la educación, el fortalecimiento de la familia; así entonces un paso importante en el propósito formativo era la recuperación de la lengua propia, por eso recorrió el territorio nasa Tacueyó; Toribio, Jambaló al nor-oriente del departamento del Cauca con ese propósito, buscando en los mayores y mayoras sus principales apoyos en este propósito.

Recuperar la lengua era recuperar toda una raigambre cultural, que desde la memoria indicaba que la tierra debía ser el elemento vital de este pueblo. Al recuperar la lengua inmediatamente el efecto fue recuperar la tierra que había sido ocupada por terratenientes, para quienes Alvaro se convirtió en su amenaza.

Las investigaciones penales y disciplinarias fueron manipuladas por las instituciones pretendiendo focalizar las responsabilidades en otros, algunos expedientes se “extraviaron”, llevando a que el crimen quedara en la impunidad.

El Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos ofició entonces, a la Presidencia de la República y a la Procuraduría General de la Nación, denuncias por tan delictiva manipulación de las investigaciones, sin obtener ninguna respuesta. Aun más, todas las copias del expediente de la Procuraduría sobre el asesinato del Padre Ulcué “se perdieron”, llevando a que el crimen quedara en la más absoluta impunidad.

El poder de su palabra liberadora como profeta llegó a todo rincón del territorio nasa y el pueblo caminó alrededor de esa palabra recuperando tierra que había sido usurpada, caminó en torno a la organización, caminó en torno a la movilización. 

Los restos del padre ALVARO fueron trasladados a Pueblo Nuevo, la tierra indígena que lo vio nacer. La tierra por la que hoy en su memoria los pueblos indígenas, los campesinos mestizos y afrodescendientes la defienden afirmando su dignidad. No fue sepultado en el templo, como muchos querían, sino que se cumplió su voluntad expresa:

“Si he de morir, quisiera que mi cuerpo quedase amasado en la arcilla de los fuertes, como un cemento vivo arrojado por Dios entre las piedras de la Ciudad Nueva”.

Alvaro, enfrentador con criterio y autoridad, sin ningún tipo de temor enfrentó a la ambición, la avaricia, la injusticia, la criminalidad, señaló con determinación las amenazas a su pueblo, por eso lo amenazaron, lo persiguieron. Como un verdadero profeta anunció el camino libertario del pueblo nasa, denunció las estructuras de un poder local y regional, paramilitares, autoridades civiles y militares, narcotráfico como el generador del despojo, del terror, del crimen en tanto que líderes indígenas fueron desaparecidos y asesinados.

Han pasado 30 años, y la fortaleza del testimonio de ALVARO ULCUE CHOCUE vive en la dignidad de los pueblos del Cauca que afirman sus derechos, su dignidad. Esos pueblos exhuman hoy la memoria, la causa por la cual fue asesinado el sacerdote indígena, la concentración de la tierra, la imposición de un modelo de desarrollo que privatiza el territorio, que comercializa la vida. 


SACERDOTE ALVARO ULCUE, en la Memoria
SACERDOTE ALVARO ULCUE, Sin Olvido

jueves, 6 de noviembre de 2014

Holocausto del Palacio de Justicia

Noviembre 06 de 1985 - Noviembre 06 de 2014

Holocausto del Palacio de Justicia

Hoy hace 29 años se marcó abruptamente la historia personal, familiar y colectiva de quienes coincidieron en transitar o estar en el interior del Palacio de Justicia en Bogotá. Durante la mañana del 6 de noviembre de 1985. Un hecho que transformó el curso de la vida de once desaparecidos y sus familias, y constató la débil democracia colombiana, su inexistencia o su imposibilidad de ser una realidad. A la vista de millares a nombre y en “defensa de la democracia” se cometieron actos deshumanizantes, crímenes de lesa humanidad que logran afectar profundamente la conciencia individual, colectiva del país y la humanidad, aunque nuestro país, siga dominado por la indiferencia. 

A pesar de que aún se mantiene el interés de amplios sectores del establecimiento, empresarios, políticos, militares, por perpetuar el silencio y la impunidad a través del olvido, los familiares de los desaparecidos, los familiares de los negados por haber optado por construir otro país con sus propias vidas, en el silencio del alma, en el encuentro de las soledades, en medio de las diferencias, ellos han persistido y han ido desmoronando la mentira y al país del olvido 

A la sede del Palacio de Justicia en el centro de Bogotá, en la Plaza de Bolívar, a pocos metros del parlamento y de la casa presidencial, ingresaron 35 insurgentes del Movimiento 19 de Abril (M-19) que pretendían realizar un juicio político al entonces Presidente de la República Belisario Betancur debido al fracaso en el proceso de conversaciones de paz saboteado por un amplio sector de las fuerzas militares y del establecimiento colombiano.

A menos de dos horas de la incursión armada que cobró la vida de miembros del personal de seguridad del Palacio de Justicia y de algunos agentes estatales, se desató una retoma desproporcionada y excesiva, desconociendo el derecho d gentes por parte de las fuerzas militares con participación de la policía nacional y con el consentimiento del presidente Betancur. Para analistas, por más de 28 horas, tiempo que duró el operativo de tierra arrasada, el presidente Betancur tuvo que enfrentarse a un golpe militar. 

En menos de 2 horas el ejército logró derrumbar la puerta principal del Palacio y un fuego cruzado inundó el interior de la sede de las cortes.

Días antes, curiosamente, dos hechos que permite sostener que la contra toma militar estaba planificada fue el traslado a la capital efectivos militares de la brigada 7 con sede en Villavicencio para reforzar a la brigada 13 de Bogotá y, por otro lado, dos horas antes de la toma del M-19, la Casa del Florero, ubicada a menos de 50 metros de la sede del Palacio de Justicia, fue habilitada como centro de identificación y de tortura de presuntos integrantes del movimiento guerrillero. Evidentemente, la operación militar en defensa de la “democracia” había sido preparada y diseñada para extirpar todo lo que fuera en la concepción militar percibida como “enemigos, y los enemigos no tienen derechos, eran militantes del M 19, civiles, sean trabajadores o incluso, los propios Magistrados. 

Horas después del inicio de la retoma, las personas que lograban salir del Palacio eran dirigidas por el ejército hacia la Casa del Florero, donde eran identificados e interrogados, en este lugar algunos de ellos fueron torturados, ejecutados, y/o desaparecidos, 11 de ellos sin que los responsables hayan reconocido a dónde fueron trasladados y qué hicieron con ellos. 

Así como en la Casa del Florero se habilitaron cuarteles especiales, en las sedes militares también se cometieron torturas y asesinatos. En el desarrollo de estas operaciones, participaron como planificadores y ejecutores, el teniente coronel Alfonso Plazas Vega, el coronel Jesús Armando Arias Cabrales, Coronel Edilberto Sánchez.

Al interior del Palacio, los guerrilleros dirigieron a algunos sobrevivientes civiles a los pisos superiores. Los incendios y los hostigamientos en los primeros pisos los acorralaban cada vez más. Sesenta personas permanecieron desde la noche del 6 de noviembre hasta el final de la retoma en baños de aproximadamente 20m2.

Ese 6 de noviembre, la noche bogotana en pleno centro de la ciudad se convirtió en campo de batalla, un combate en el que los ataques militares propiciaron el incendio de expedientes en los que se les investigaba por diversos actos y conductas contra la ley, la cual aseguran proteger y defender. Desde esa noche el camino de la memoria se inició, aún sin que terminara la retoma de las fuerzas militares en medio del silencio forzoso institucional y mediático. 

Noemí Sanín, Ministra de Comunicaciones, ordenó a la radio parar las comunicaciones, en particular, aquella emisión radial de la cadena Todelar, en la que su director Germán Salgado, decidió repetir una y otra vez, el llamado de cese al fuego del magistrado, presidente de la Corte, Alfonso Reyes Echandía. Esa emisora logró acceder a detalles del operativo gracias a un radioaficionado que logró casualmente acceder a las comunicaciones del ejército, las que a la postre se convirtieron en una prueba más de como los militares desarrollaron una estrategia de arrasamiento. La censura de la posterior candidata presidencial para dar paso en las cadenas a una emisión de un partido de futbol, de los equipos Millonarios – Magdalena, demostró la imposibilidad de garantías para la libertad de expresión, la banalización farandulera como sedante de la conciencia ciudadana.

El 7 de noviembre después de las cuatro de la tarde, entre ese olor del holocausto, de los huesos calcinados, del humo perdido de tanta bala, de tanta bomba, terminada la operación rastrillo, continúo el camino de la impunidad. Los militares tomaron control total de la edificación en ruinas, modificaron la escena del crimen, mientras quienes fueron llevados a la Casa del Florero, una vez más fueron trasladados al Cantón Norte, y sin ser registrados en los libros de control militar fueron nuevamente interrogados, torturados y algunos de ellos ejecutados en los días siguientes. 

Esta operación dejó como resultado la muerte de 43 civiles, 33 guerrilleros, 11 miembros de las fuerzas armadas y del DAS, así como 11 civiles desaparecidos entre empleados de la cafetería y visitantes ocasionales, y una militante del M-19, Irma Franco, desaparecida y dos estudiantes de la Universidad Externado torturados. 

Con el tiempo se conoció que algunas personas que salieron con vida del Palacio de Justicia, fueron ejecutados y posteriormente las fuerzas militares volvieron a ingresar sus cuerpos sin vida, como sucedió con el magistrado Carlos Horacio Urán. 

A pesar de los avances judiciales y de los reconocimientos jurídicos que permitieron identificar responsables de las fuerzas militares, todo en la justicia es endeble, es impunidad.

El 9 de Junio del año 2010, la juez Tercera del circuito Especializado de Bogotá María Stella Jara, sentenció a 30 años de prisión al Coronel (r) Luis Alfonso Plazas Vega en primera instancia, decisión que fue confirmada en segunda instancia por el Tribunal Superior de Bogotá y que actualmente está en estudio de casación ante la Corte Suprema de Justicia.

Por su parte, el ex general Jesús Armando Arias Cabrales fue condenado en primera instancia por el Juzgado 55 penal del circuito, decisión que fue confirmada por la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá ratificando la condena de 35 años de prisión por la responsabilidad de omisión en los casos de desaparición forzada de Carlos Augusto Rodríguez Vera, Bernardo Beltrán Hernández, David Suspes, Luz Mary Portela León e Irma Franco, cinco de las once personas desaparecidas en la retoma del Palacio de Justicia. 

Sin embargo, a tan solo un día de que se ratificara la sentencia, el procurador Alejandro Ordoñez resolvió intervenir y anunció que la Procuraduría interpondrá un recurso de casación ante la Corte Suprema de Justicia argumentando que “no existen pruebas contundentes que demuestren la responsabilidad del ex militar”.

El Coronel (r) Plazas Vega, no parece en retiro, vive en una guarnición militar, dicta clases a nuevas generaciones de militares y abogados y además tiene el beneficio de asistir a reuniones y fiestas en clubes exclusivos de Bogotá.

Por su parte el ex general Jesús Armando Arias Cabrales al momento de ser notificado de la ratificación de la sentencia por parte del Tribunal Superior no se encontraba en su lugar de reclusión, según denunciaron los familiares de los desaparecidos que fueron notificados por el mismo Tribunal, lo cual demuestra que en realidad las dos condenas además de ser tardías son una formalidad más.

La justicia no existe, ¿por qué lo militares, se niegan a decir la verdad, no dicen qué pasó con los desaparecidos del Palacio de Justicia?

Esa es la justicia colombiana, injusticia, como decía, Eduardo Umaña Mendoza, siendo un brillante y humanista abogado que fue asesinado en medio del desarrollo de este proceso judicial, en el que él cimentó al lado de las familias la verdad que la memoria ha construido, muy distante de sentencias y de decisiones judiciales. 

Algunos militares implicados como el General Iván Ramírez continúan posando de prohombres y otros integrantes del B2 como Sánchez Rubiano por vencimiento de términos gozan de libertad. Sobre otros, no cursan órdenes de captura internacional como Bernardo Garzón, agente del Estado que sabe sobre lo sucedido con los desaparecidos. Pruebas y más pruebas, nunca reconocidas y otras desaparecidas en manos de los militares.

Pero la impunidad no solo ha sido para los militares sino también para responsables del poder ejecutivo, entre ellos ministros de la época que guardaron silencio ante el poder militar y que cohonestaron con el estado de barbarie. El propio presidente de la época ha dicho recientemente, que en un libro ha consignado la verdad de lo sucedido el 6 y 7 de noviembre de 1985, continúa pasando el tiempo, mientras tanto los padres y madres de los desaparecidos del Palacio de Justicia han ido muriendo, sin saber esa verdad, que quizás Betancur va a dejar ver cuando él muera, qué despropósito ante tanta indignidad.

Pero no se trata solo de la impunidad jurídica que se ha pretendido asegurar con la pérdida de pruebas, con la presión de testigos, con las amenazas a las familias, con el asesinato de Eduardo Umaña, con dilaciones injustificadas y con la falta de esfuerzos por recuperar los cuerpos de los desaparecidos, se trata de constatar el desmoronamiento de esa justicia, de sentencias judiciales que son un papel y que son adobadas con la impunidad jurídica y social.

Recientemente la Fiscalía General de la Nación pudo identificar, de los restos exhumados de una fosa ubicada en el Cementerio del Sur, los restos de Mónica Molina Beltrán y Carmen Cristina Garzón Reyes, dos guerrilleras del M 19, que todo indica fueron ejecutadas por los militares; estos hallazgos se dan como respuesta al fallo proferido por el Juzgado Segundo Penal Especializado de Bogotá que ordenó adelantar las investigaciones necesarias para identificar a quienes fueron desaparecidos en los hechos del 6 y 7 de Noviembre de 1985.

Incluso, el propio presidente Santos que quiere pasar a la historia como el presidente de la Paz, el mismo presidente que sentenció la ley de víctimas, luego de conocer la decisión judicial de ratificación de sentencia del Teniente Coronel (r) Alfonso Plazas Vega pidió perdón al presidente Betancur y a los militares, descalificando el fallo judicial y ofendiendo la dignidad de las víctimas.

29 años después en medio de la impunidad ha sido la perseverante memoria de los familiares la que ha ido reconstruyendo la verdad histórica y la verdad judicial que los militares y el establecimiento colombiano se han negado a reconocer. Ellos continúan a la espera de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos emita la sentencia del caso, desde allí también alimentan su esperanza de justicia. 

Más y más palabrería, más retórica del silencio, pero más estrategia propagandística para promover las imágenes propias, los egos y protagonismos que se convierten en otra forma de propiciar la impunidad social.

Hoy después de 29 años amigos y familiares continúan buscando a los desaparecidos del Palacio de Justicia, luchando por la búsqueda de la verdad, de la justicia y de la dignificación, porque ¿de qué sirven unas condenas, si los militares no reconocen lo qué hicieron? Y ¿de qué sirve una pena, si ésta es una nueva burla a las víctimas?

Son las historias de los desaparecidos, sumadas a las de los sobrevivientes de tortura Eduardo Matson, Yolanda Santodomingo y Orlando Quijano y sus familias, los que nos continúan inspirando en el camino de la memoria para no desfallecer a pesar de nuestras pequeñeces humanas, son ellos y sus familias, los signos de la imposibilidad del olvido cuando la impunidad reina. 

Impunidad terca decisión tejida de los poderosos que se desmorona con la dignidad que se expresa en la memoria, por eso, ellos somos nosotros, ellas somos nosotros


Los desaparecidos del palacio de justicia en nuestra memoria.
Ejecutados en el palacio de justicia sin olvido.
Ellas y ellos son parte de nuestra historia

miércoles, 5 de noviembre de 2014

29 AÑOS SIN JUSTICIA ​¿​CUÁNTOS MÁS?


FAMILIARES DE DESAPARECIDOS PALACIO DE JUSTICIA

6 Y 7 DE NOVIEMBRE DE 1985

Este jueves 6 de noviembre acompáñanos a conmemorar los 29 años de la desaparición de ​nuestros familiares ​d​el Palacio de Justicia.

2​9 años de impunidad en la memoria.

Estaremos ​en la Plaza de Bolívar​ desde las 1​1:00 a.m.​, tendremos ​toque con Cesar López, Reincidentes y la ​b​atucada la Tremenda Revoltosa.

​Sobre​ las 3​:00 ​p​.​m​.​ ​nos desplazaremos en bicicleta hacia el Cantón Norte​ y haremos un plantón allí mismo.​ ​T​rae tu bici​cleta​ y pedalea por la memoria.




JUEVES 6 DE NOVIEMBRE

¡¡¡​​NO OLVIDEN SUS BICIS!!!

​¡¡¡​LOS ESPERAMOS!!​

martes, 14 de octubre de 2014

Martires de 1989



“… la guerra es uno de los fenómenos sociales más regulares en la historia humana, y es la actividad a la que la humanidad ha dedicado sus mejores esfuerzos, creatividad y entusiasmo. Nada parece tener tanta convocatoria como la actividad de masacrar a un buen número de congéneres”. (Sociología de la guerra. Flabián NIEVAS).

“… jueves 23 de febrero de 1989, 8:00 de la mañana. Suena el teléfono de la oficina. Interrumpo la denuncia que estaba atendiendo. Me levanto de la silla, descuelgo y escucho la voz de mi cuñado… en ese momento tuve la certeza que lo habían asesinado… habían apagado la luz que significaba para muchas personas su vida… terminaba, contradictoriamente, toda una vida de escapársele a la muerte, de luchar por un sueño, por una ideología… empezaba, nuestro antes y el después…”.

La persecución, los actos de violencia más inconcebibles habían sido (SON), desde siempre, generalizados y permanentes para los militantes y simpatizantes de la izquierda. 1.989 quedaría por siempre esculpido en la vida de cientos… MILES y miles de personas; su marca, su estigma, su huella… sus consecuencias…

1989… la guerra política, social, de intereses, no solo alcanzó a los Partidos y grupos de izquierda; afectó de igual modo a la Población Civil, a otros partidos, a la Iglesia, al deporte, al periodismo; Funcionarios Públicos, Jueces, Oficiales de Policía, Magistrados que adelantaban investigaciones en contra de los genocidas que arrasaban el país.

El DERECHO a la integridad física, psíquica y moral contemplada en los Tratados y Convenios Internacionales, en la Constitución y sus normas reglamentarias se vulnera cada vez más con más desparpajo; el desconocimiento de los DDHH se abrió espacio en el diario vivir de los colombianos.

Hemos visto en los titulares de los medios de comunicación: “1989, el año negro que está en la impunidad. Bomba al avión de Avianca, 107 muertos; atentado al edificio del DAS, 70 muertos y 500 heridos; ataque a las instalaciones de El Espectador, 73 heridos; crímenes selectivos… asesinato de policías, 731… EL TIEMPO.COM. Fecha de publicación: 21 de noviembre de 2009”.

1.989. Asesinados 13 periodistas (PERIODISTAS ASESINADOS EN COLOMBIA de 1988 al 2005. Publicación de José Ignacio Penagos Hincapié).

EL ESPECTADOR 18-01-2014 Un cuarto de siglo después. 1989: año para tener en la memoria. Por: Marcela Osorio Granados. 18 DE ENERO: “En el corregimiento de La Rochela, municipio de Simacota (Santander), doce funcionarios judiciales que investigaban la desaparición de 19 comerciantes, perpetrada por las autodefensas en el Magdalena Medio en 1987, fueron asesinados por paramilitares, presuntamente en alianza con algunos miembros del Ejército”. 

25 años después… Este es un homenaje a nuestro padre LUIS EDUARDO YAYA CRISTANCHO, asesinado el 23 de febrero de 1989.

Un homenaje a sus Compañeros de lucha, utopías, de ideales. Un homenaje a los Militantes, Directivos, Simpatizantes de la UNIÓN PATRIÓTICA y del PARTIDO COMUNISTA. Un Homenaje a los Campesinos y miles de colombianos asesinados hace 25 años en medio de la guerra de intereses políticos. Un homenaje a los MILLONES de Víctimas en Colombia. 

A las víctimas de la década de los 80; hechos que asombrosamente, AÚN permanecen impunes; a los desaparecidos, torturados, exiliados, desplazados. 

Fuera de todo momento coyuntural… un Homenaje a sus familias quienes hemos tenido que vivir en medio de las circunstancias y hechos vividos a causa de la violencia política y social; la estigmatización, la falta de solidaridad; el olvido, negación y/o desconocimiento.

En medio de estas diversas situaciones de riesgo psicosocial, “sus voces, sus sueños, sus ideales, sus historias, DEBEN renacer; cobrar vida para inmortalizarlas en el Capítulo de la Memoria Histórica, de la obra que estamos construyendo y deseamos los colombianos que sea pronto una realidad: -La PAZ en Colombia-”.

¡Hasta entonces!. …¿Habrá PAZ en sus tumbas?... 

El 23 de febrero recapitulamos los hechos que desencadenaron en el asesinato de nuestro padre LUÍS EDUARDO YAYA CRISTANCHO; circunstancias similares que llevaron igualmente al asesinato, días después, de líderes sociales conocidos por el país como Teófilo Forero y José Antequera, además de cientos de militantes de la UP, líderes sindicales, campesinos, indígenas y civiles que creían posible la construcción de una sociedad justa sin distingos para TODOS los colombianos.

¿Quién era LUIS EDUARDO YAYA CRISTANCHO?.

Nacido el 26 de marzo de 1939, fue un hombre de ancestros campesinos. Leal, honesto, firme y convencido de sus ideales. Nacido del seno del Partido Comunista de Colombia el cual lo formó como líder político y social; fiel a la política de izquierda democrática participó siempre en su crecimiento; fue militante de la Unión Nacional de Oposición – UNO- y dirigente de la Unión Patriótica –UP-, logrando en varias oportunidades una curul en el Concejo del Meta, lo que lo llevó a ser considerado para la candidatura a la Asamblea Departamental. Fundador y Directivo en el Meta de los primeros Comités de Derechos Humanos.

En su permanente trabajo con la clase obrera, participó en la conformación de la Confederación Sindical de Trabajadores de Colombia –CSTC-. A lo largo de su vida sindical se unió a la causa de los campesinos, los trabajadores y operarios de las fábricas; empleados y trabajadores oficiales del Estado a quienes apoyó y asistió en las justas colectivas ante sus patronos.

Fundador de sindicatos agrarios y de la Federación Sindical de Trabajadores del Meta – FESTRAM- de la cual fue presidente; en el momento de su muerte hacia parte de la Directiva Nacional de la Central Unitaria de Trabajadores – CUT-.


Luis Yaya inició su vida política y sindical a comienzos de 1957 cuando se desempeñaba como jornalero en la Compañía que en ese entonces, extendía las redes de la luz eléctrica en los municipios de la Sabana Norte de Bogotá. Su deseo de participar más de cerca en la actividad política y sindical, además de formarse académicamente para esta causa, hizo que se trasladara con su recién conformada familia, de Cajicá municipio en donde residía desde hacía muchos años, a Bogotá; en donde se emplea como ayudante de mecánica en los Talleres Distritales de donde fue despedido por ser uno de los gestores y promotores del sindicato de Trabajadores Oficiales del Distrito.


A partir de entonces y durante 32 años, trabajó con tesón en lo que para él se convirtió en el centro y razón de su vida hasta sus 49 años: la Lucha Sindical y la dirigencia política de izquierda… “la reivindicación y reconocimiento de los derechos para los menos favorecidos". Inició su lucha en la clandestinidad siendo permanentemente perseguido, asediado, privado de la libertad porque jamás cejó en su empeño de alcanzar un modelo de sociedad justa y equitativa.

Trabajó en Cauchosol, San Marcos, Panam, Lafayette; de cada una de estas empresas fue también despedido porque no dejaba de participar y discutir con sus compañeros, las lecturas diarias producto de su formación autodidacta o académica que lo llevaban al conocimiento y convencimiento de la lucha social y a seguir promoviendo el derecho de asociación de los trabajadores.

Reconocido ya como líder, se dedicó por completo tanto al ejecutivo político como al sindical. 

Su constante ir y venir dentro y fuera del país donde la lucha revolucionaria hizo que compartiera de cerca con camaradas y compañeras de ideología, contribuyó a que su vida afectiva y sentimental fuera irregular; pero sin dejar nunca de transmitir a sus hijos un enorme respeto por las causas sociales, lo que lo hizo merecedor a que sus familias lo recuerden con consideración, admiración y un inmenso amor, extrañándolo por el tiempo que nos hizo falta compartir.

Sus 11 hijos, hemos permanecido unidos alrededor de nuestras madres, extrañando al esposo, camarada, compañero y padre; recordándolo para que lo conozcan sus 22 nietos y 3 bisnietos, porque el reconocimiento y homenaje a la memoria de nuestros muertos se inicia en nuestras familias, con sentimiento de solidaridad, fraternidad y respeto.

La recuperación de la memoria de nuestros muertos, debe reivindicar todos los valores que hicieron parte de sus vidas; manteniendo vivo su recuerdo, los sueños y proyectos que juntos tejimos; luchando por la justicia que no ha permitido que se conozca la verdad para elaborar por fin el duelo que no nos ha permitido cerrar las heridas.

"Porque a nadie le duele tanto la guerra, /aprecia y desconoce tanto el significado de la Paz como nosotros… /todos aquellos quienes hemos visto de frente la muerte, /la sangre, la tristeza y la soledad, /la vida escaparse de entre nuestras manos, truncarse toda una vida de sueños / y partirse en dos la realidad, / …el antes de su muerte y la existencia del hoy a la que nos enfrentamos…”

El 21 de diciembre de 2012 publicó EL TIEMPO: “En una ceremonia de homenaje, previa a la inauguración - del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación del Distrito- víctimas familiares, amigos y compañeros llenaron 2012 probetas con tierra y mensajes de recuerdo a las víctimas del conflicto que, posteriormente, fueron incrustadas entre las paredes del monolito. Entre los escritos de recuerdo pueden leerse mensajes de denuncia como: "Luis Eduardo Yaya Cristancho, dirigente político de la UP y el Partido Comunista, defensor de los derechos humanos, entregado a la lucha social por 32 años, asesinado por sicarios el 23 de febrero 1989, su asesinato permanece en la impunidad".

25 años de Impunidad e Injusticia

El crimen fue cometido en la mañana del 23 de febrero de 1.989 hacia las 7:00 a.m., cuando salía de su casa, ubicada en el barrio Madrigal, fue abordado por Jairo Rodríguez Niño (alias "La muerte"), Willian Góngora Sierra, Jorge Monzaide Vergara Patino (alias "Panas" o "Billete Largo"), Camilo Zamora Guzmán (alias "Travolta"), Daniel Rodríguez Garzón, Jairo Rodríguez Garzón (alias "El Pato") y Florencio Rodríguez (alias "Barrabás", exsuboficial del B-2 del ejército), paramilitares de la estructura de Víctor Carranza quienes le propinaron 10 disparos de arma de fuego. Según la declaración de Camilo Zamora, los victimarios salieron de la finca La Reforma, en Puerto López, y después de asesinarlo regresaron allí, a dejar el vehículo. 

Según relato de Josué Giraldo Cardona Dirigente de la UP del Meta…. "Luís Eduardo salía de la casa manejando su carro. Estaba echando reversa cuando llegó el primer sicario y le rompió el vidrio delantero. Luís Eduardo sacó su pistola, pero no tenía ninguna experiencia en el manejo de armas. El sicario se la quitó y con su misma pistola lo acribilló. Otros sicarios también se acercaron y le descargaron las armas; según Camilo Zamora, el crimen estaba previsto para ser cometido antes: "El año pasado [1988] … yo tenía conocimiento que lo iban a matar más o menos en noviembre o diciembre (sic), pero el mayor Forero, en ese entonces comandante del F-2 en Villavicencio no dejó porque los sindicatos y todo eso (sic) se le iban encima de él…" 

“… En los días previos Luís Eduardo Yaya había sido víctima de tres intentos de asesinato: "Un mes antes de su muerte Luís Eduardo salía del sindicato y se encontró con un sicario de frente. Los dos desenfundaron las armas, se apuntaron y por miedo a matarse el uno al otro, ambos salieron corriendo. Quince días antes, llegó a mi oficina muy pálido, a punto de desmayarse; me paré para tranquilizarlo; dos sicarios lo habían ido a buscar a la Federación y unos minutos antes lo había llamado un periodista muy amigo para advertirle que para su oficina iban unos hombres armados. Él alcanzó a salir antes de que los sicarios entraran y previamente llamó a la Policía. Lo que la gente testimonió es que la Policía llegó y recogió a los paramilitares para decirles que tenían que aplazar el atentado porque habían sido descubiertos. (...) Una semana atrás le habían retirado el escolta del DAS. Almorzamos juntos ese día, en compañía de Ricardo Rodríguez (...) Saliendo del restaurante, los hombres que iban a matarlo estaban rondándolo. En el momento, un Senador del partido Liberal por el Meta, Alfonso Latorre, pasaba con sus escoltas y saludó a Luis Eduardo al que conocía hacía varios años. (...) Luego supimos que no le dispararon por no matar al Senador". 

Yaya Cristancho fue uno de los líderes del departamento del Meta, de muy larga trayectoria en pro de las luchas populares: "Era un forjador de sindicatos desde los años sesenta; conjuntamente con Plinio Muríllo impulsaron el sindicalismo agrario. También era fundador de la Central Unitaria de Trabajadores -CUT y miembro también de su dirección. Cuando se desató el genocidio contra la Unión Patriótica, Luís Eduardo creó los primeros comités de derechos humanos en el Meta". 

Por ello fue masiva la participación en su sepelio e incluso sus copartidarios buscaron transmitir el acto por emisoras radiales. Sin embargo, el Gobernador intentó impedir el acceso a los medios de comunicación aduciendo "órdenes superiores", en tanto que la ceremonia, realizada en la plaza central de la ciudad, fue saboteada por militares al mando del Teniente de la VII Brigada, Miller Tarcisio Koy Nuñez', quienes en momentos en que Manuel Cepeda, orador central, hablaba, incursionaron en el lugar, haciendo gestos que daban a entender que dispararían, por lo que los asistentes huyeron aterrorizados. 

A causa de las amenazas de muerte, cinco de sus hijos mayores ni la madre de estos, pudieron asistir a sus honras fúnebres, viéndose obligados a abandonar durante la velación la capital del Llano.

Después de ser capturados el 4 de abril de 1989 los asesinos de Luís Eduardo Yaya Cistancho, el proceso penal fue abierto por el Juzgado Tercero de Orden Público de Villavicencio, con el radicado No. 020. El 19 de junio de 1989 fue acumulado al proceso identificado con el radicado No. 019, adelantado en el Juzgado Cuarto de Orden Público, en el cual el principal implicado era el jefe paramilitar, Víctor Manuel Carranza Niño. 

Este fue uno de los pocos casos en que se constituyó parte civil en el proceso penal, en cabeza del abogado y vicepresidente de la Unión Patriótica, Ricardo Rodríguez Henao, quien justamente a los pocos meses fue víctima de un atentado, cuatro días después de haber sido acumulado al proceso 019. 

Finalmente, y a pesar que mediante fotografías fueron identificados por testigos presénciales, dos de los autores materiales del crimen, John Rodríguez Niño y William Góngora Sierra, la totalidad de los implicados en el proceso 019 fueron absueltos por la juez Marcela Fernández Castañeda” …… (“COLOMBIA NUNCA MÁS Crímenes de Lesa Humanidad, Zona 7ª.).

HASTA EL DIA DE HOY SU MUERTE SIGUE IMPUNE .

“Con profunda fe en la fecundidad de las memorias prohibidas de quienes fueron físicamente destruidos por anunciar un mundo alternativo y más justo, entregamos esta memoria a nuestros familiares, amigos, compañeros y conocidos que aún conservan alguna capacidad de asombro y compromiso”.

CON CARIÑO 
FAMILIA YAYA CUERVO
FAMILIA YAYA POVEDA 
FAMILIA YAYA MOSQUERA 


"… Porque tu voz no la callaron las balas asesinas y hoy sigue haciendo eco en nuestras vidas…”.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Día Nacional por la Dignidad de las Víctimas del Genocidio contra la Unión Patriótica


Con motivo del Día Nacional por la Dignidad de las Víctimas del Genocidio contra la Unión Patriótica, la Corporación Reiniciar y la Coordinación Nacional de Víctimas y Familiares del Genocidio contra la Unión Patriótica, hemos programado varias actividades para honrar la memoria de las víctimas, los días 9,10 y 11 de octubre de 2014 en Bogotá, eventos a los cuales los y las invitamos muy especialmente a participar.

El jueves 9 de octubre, a las 11:00 am, realizaremos una marcha, vestidos de blanco, hacia La Plaza de Bolívar donde instalaremos Mesas de diálogo denominadas “Hablemos de paz con justicia para las víctimas de la Unión Patriótica”.


Así mismo, los y las invitamos para que asistan a la instalación oficial, el viernes 10 de octubre, a las 9:00 am, en el Centro de Alto Rendimiento, ubicado en la calle 63 No. 59A – 06 donde se desarrollará el Panel “La paz más allá del conflicto armado”, con invitados especiales de nivel internacional, tendremos al señor François Houtart, Doctor en Sociología, la Señora Socorro Gomes, Presidenta del Consejo Mundial por la Paz de nacionalidades Belga y Brasilera respectivamente.


Esta jornada de conmemoración finalizará el sábado 11 de octubre, con el Encuentro Nacional de Coordinaciones Regionales (evento interno).

Para nosotros será muy importante contar con su asistencia y participación en este importante y significativo evento de víctimas. Para confirmar su asistencia por favor dirigirse a la doctora Orceny Montañez en el correo electrónico: orceny2@hotmail.com, reiniciar@reiniciar.org 

viernes, 26 de septiembre de 2014

Mural Refugio del Saber (casa de la memoria, san Antonio Inzá)





“La casa de la memoria es muy bonita, es hermoso ver a los jóvenes pintando, recordando la historia de lo que era Manuel y era Hortensia, lo más lindo es cuando nuestros jóvenes hacen memoria y no dejan morir la vida. Esa memoria la debemos convertir en una historia, una historia de varios colores como la alegría de los niños y los jóvenes, como la alegría que no podemos dejarnos quitar”. Luz Marina Cuchumbe

Memoria y Territorio

En el caserío de san Antonio, Inzá, Cauca, como una forma de seguir recordando, seguir evocando la vida de Hortensia Nellyd Tunja Cuchimba y Manuel Antonio Tao Pillimué víctimas de ejecución extrajudicial por militares del batallón caique Pigoanza de Garzón Huila el 8 de enero de 2006, los jóvenes y niños se encuentran asiduamente, recrean el contexto, la vida de la comunidad, del territorio y la vida de los dos jóvenes asesinados.

A partir de dinámicas, caminatas, juegos, canciones, reflexiones en el colegio y en el espacio de la memoria, “Refugio del Saber” hace algunos días en uno de sus encuentros compartieron sus ideas, percepciones, recuerdos, sensaciones, sentimientos y cotidianidades. Cada una y cada uno con papel, lápiz, pintura, colores escribió y aportó con gráficas que posteriormente los participantes colocaron en común plasmando todo en un mural en la casa de la memoria de la comunidad de san Antonio.


Sus ideas e imágenes fueron dando cuerpo a lo que allí se denominó por el grupo de jóvenes y niños junto a Luz Marina madre de Hortensia, una pintura colectiva sobre la memoria y el territorio.

El “Refugio del Saber” como monumento de la memoria, que es la casa donde nació Hortensia, es la casa de la memoria, es un lugar muy importante en nuestra comunidad, un lugar sagrado, por eso lo cuidamos y tratamos de conservarlo como el lugar de la vida de nuestros jóvenes. Luz Marina

En este espacio de la memoria los jóvenes pintaron un mural que recuerda la vida de Manuel y Hortensia. Al recrear la vida de esta chica y este chico, sus compañeros y compañeras jóvenes consideran que su territorio es como una cancha de fútbol, pero además consideran que esta actividad deportiva es una de las que más congrega a la comunidad, es la que posibilita el encuentro, la que les ha permitido diversión y alegría.
 
Hortensia era amante al futbol dicen las chicas y chicos, era una excelente jugadora que desde varios lugares la buscaban para que conformara sus equipos. El futbol era su gran amor, su ilusión era sobresalir a nivel nacional en este deporte. Manuel también era un fanático al futbol, le gustaba verlo y también practicarlo.

Entre palabra y palabra, recuerdo y recuerdo, silencios, lágrimas, sonrisas delinearon y pintaron una cancha de futbol en una de las paredes de la casa de la memoria. Se resaltan varios aspectos; la figura de un balón en el centro que al mismo tiempo destella rayos como un sol. Al reflexionar sobre esta figura los jóvenes manifiestan que ese sol es la alegría radiante Hortensia y Manuel, que no ha dejado de brillar y hacerles alegrar. Aparecen en los dos extremos de la cancha dos figuras, una de mujer y otra de hombre, son Hortensia y Manuel dándole vida al espacio, al territorio; son además todas las mujeres y los hombres que labran la tierra en la comunidad. El hombre con la herramienta de trabajo, la mujer dejando desprender semillas de vida. La mujer debajo de su brazo lleva la biblia, libro que ilumina el caminar familiar y comunitario, es la fe en lo que se propone la comunidad, es el alimento espiritual, escrito tiene un versículo que dice” he venido a dar luz a los ciegos”. De uno de los extremos, en lo alto de una loma se desprende un hilo de agua que va aumentando hasta hacerse grande y termina en una mano abierta que sostiene una planta de maíz. El agua como recurso vital, como un derecho humano y comunitario que llena de fertilidad la tierra, que baña el territorio. La mano abierta hacia arriba recibiendo los granos de semilla simboliza la bondad que tiene el territorio con todos los seres que lo habitan, por eso está abierta la mano porque es mucha la gente que vive de él y el los sostiene. La raíz de la planta de maíz simboliza la fortaleza que puede llegar a tener una comunidad unida. En una de las áreas que compone la cancha de futbol pintaron lo que cotidianamente desempeñan todos y los identifica, su relación laboriosa con la tierra, la siembra más significativa de la región el café, que está regado en sus praderas y áreas altas, por eso está pintado en cadena montañosa. El área chica contiene la diversidad productiva en las eras o huerto casero. En el área opuesta está la vivienda, espacio de encuentro y vida familiar. Se encuentran plasmadas las huellas de los pies que simboliza el caminar de la vida comunitaria en el territorio, huella de todos y todas, caminada en junta. De lo alto se desprende una gota, que puede ser de agua y de esperanza, por la verdad, la justicia, el respeto, tiene un mensaje que dice ”nunca digas que la vida acaba, cuando apenas comienza”.

Este trabajo artístico de los jóvenes animados por la lideresa Luz Marina permite dimensionar la fortaleza de una mujer que se ha sobrepuesto a la adversidad, a los miedos, a los silencios, a la injusticia, a la impunidad y en su derecho a mantener viva la memoria recrea ese pasado, ubicándose en el presente con los jóvenes y niños, por los jóvenes y niños como población que puede garantizar mantener viva la memoria comunitaria en el futuro.

martes, 9 de septiembre de 2014

Sergio Urrego



Seguramente muchos de nosotros recordamos la sonrisa nada limpia y nada cautivadora del Maestro de Pink en la escena destinada a la famosa “Another Brick in The Wall” de Pink Floyd en la película “The Wall”. El personaje de El Maestro es el de un desquiciado adoctrinador de ideas y emociones a través de represiones permanentes, fundamental en la historia personal de Pink, el protagonista de la película. Pink se encuentra cautivo en un muro que establece las pesadas fronteras de una carga subjetiva creada por sucesivas inquisiciones nacidas desde los valores más conservadores y más opresivos pero a su vez más contemporáneos y actuales. En la plataforma tenaz de todos estos valores, el Maestro de Pink se dedicaba a hacer salchichas con mentes y corazones jóvenes que nunca llegarían a ser sensibles a través del arte o la literatura o la filosofía o la revolución. Desde el colegio, estos corazones estarían destinados a ser precisa y exclusivamente eso: Salchichas homogéneas catalogables en el lúgubre inventario de una gran máquina productiva regida por yugos de todo tipo. Pink, sin embargo, sería un caso disfuncional para la producción en serie de castraciones de humanidad. Su humanidad terminaría mezclada con un asco espeso hacia la sociedad, acompañado de un abrumador repertorio de miedos que determinarían para él un desesperante y prematuro final de su vida. 

Azucena Castillo, dueña del Gimnasio Castillo Campestre, es dentro de mi memoria la figura más parecida al Maestro de Pink. Su rostro es también muy similar al del Juez cara-de-testículos que se encarga, en “The Trial”, de asestarle a él un último y certero golpe de gracia. Azucena es el estereotipo más puro de un castigador pedagógico dirigido por la dura doctrina de la reacción. Esta mujer posa muy mal de ángel, desde su propio nombre hasta su voz solapada. Azucena es un nombre comúnmente utilizado para referirse a los Lirios, flores que simbólicamente están asociadas con el amor. La Azucena de la que hablamos, en cambio, es una mujer hoy involucrada en el Suicidio de Sergio Urrego, uno de los estudiantes de este castillo que “rescata valores para hacer realidad la paz”, como lo anuncia desmesuradamente en todos los rincones del colegio su Proyecto Educativo Institucional. Eso lo recuerdo por que también fui estudiante allí toda mi primaria y la mayoría de mi secundaria, hasta que fui expulsado por una de tantas fricciones éticas que este lirio perverso suele tener con sus estudiantes. Al respecto, tengo mi propia historia.

El Castillo fue mi colegio desde la infancia hasta noveno de Bachillerato. En aquel año la débil economía de mis padres experimentó una inflexión dentro de la ya de por sí permanente dinámica hacia lo decreciente, y cuando no pudieron pagar la matrícula del noveno año tuve que abandonar el colegio de toda mi vida. Con la incapacidad de pagar confluyeron algunos odios candentes y muy presentes entre la rectora, un animal desastrosamente enamorado de los negocios y el dinero, y mis padres, unos críticos de la vida para las mercancías. Fue allí en donde ya no hubo mucho por hacer. Tampoco existió disposición de mis padres – y en especial de mi padre – a jugársela por mi mis caprichos para mantenerme en el Colegio de mis amistades. Yo odiaba a la rectora y al colegio, pero sencillamente allá estaban mis amigos. Mi padre me dijo entonces que si en aquel Febrero, ya habiendo comenzado el año escolar, yo quería efectuar un último intento desesperado por que me reintegraran a clases, debía enfrentarlo yo sólo. En el orden de las tragedias posibles, el cambio de colegio no sólo no era tan grave sino que resultaría productivo. Para mí, sin embargo, era muy problemático en aquel momento por cuanto allí residían mis historias de niño y de joven. Teniendo aún 14 años y un gran temor por perder mi espacio de sociabilidad para entonces más importante, fui sin ninguna compañía a la oficina de la Rectora la mañana de algún lunes y tuve que esperar hasta que se movilizara desde sus mediocres aposentos hasta su nueva camioneta gris pagada con las suntuosas pensiones de padres y madres devorados por el arribismo cruel e incompleto de la clase media. Una vez llegó ese momento, me le abalancé y le pedí con una voz aún no madurada y una estatura aún distante a la de cualquier adulto que, por la fidelidad a la educación, me diese una última oportunidad de pago. Pero ella me ratificó que ya no era la persona cordial que alguna vez fue cuando siendo un pequeño entré a mis primeros cursos escolares allí. Me ratificó que para ella era mucho más importante conseguir los medios para pagar las costosas cirugías que mitigaban los efectos de la gravedad y el tiempo sobre un cuerpo cada vez más parecido a la cría envejecida de un Rott Weiler y una Vaca. Azucena me negó el derecho a la educación aún a pesar de que yo era un estudiante destacado y mis padres en algún momento de mejores tiempos y relaciones habrían sido parte activa de espacios como la asociación de Padres. Fue así como mi bachillerato lo culminé, por sugerencia de mi Padre, en un colegio distrital al cual le debo otro tipo de experiencias. 

Mi caso en realidad no fue de los más graves. A mis compañerxs de curso les generó profundas divisiones a través de rumores absurdos. Azucena jugaba con jóvenes de décimo grado a crear discordias a través de mecanismos patéticos y pobres, como el de tribunales esporádicos sobre conductas “moralmente reprochables” identificadas en cualquier experimento adolescente que alguno de mis compañerxs efectuara. Junto con el vice-presidente del colegio, su esposo Don Alfredo - otra muy desagradable figura - hicieron de esa promoción un campo de odios y batallas juveniles que aún hoy recordamos con asco profundo. También en esa ocasión hubo casos de discriminación y persecución de los que no me gustaría hablar. “A-su-ceba” y “Don Alf” eran verdaderos clérigos de efervescentes potestades inquisidoras. 

Azucena, sin embargo, no es un monstruo excepcional aún cuando el caso de Sergio Urrego no lo fuese tampoco. Los episodios moralmente reprochables fueron durante mi estadía en el Castillo y después de mi salida de él una cuestión sistemática. El de Sergio Urrego fue la trágica síntesis de una lista interminable de relatos amargos. Pero digo, en todo caso, que Azucena no es un monstruo excepcional. Sergio Urrego se ha ido dejando tras de sí la marca de un problema de envergadura y bien extendido: Poseemos una educación primaria y secundaria aún profundamente arraigada en reacciones ultra conservadoras y muy marcadas por una formación para la productividad.

Una muy mayoritaria parte de los colegios de educación primaria y secundaria de este país, públicos y privados, son dirigidos por pequeñas almas nazi que se atribuyen el deber de formar bajo sus propios esquemas los primeros y más significativos patrones de vida de miles y miles de estudiantes. Estas almas buscan enlistarlos en caminos de valores y sociabilidades aún colonialistas, aún conservadoras y además profundamente dadas a los valores del mercado. A través de mano dura y persecuciones, demuestran que ellos estuvieron también alguna vez en el rol de corazones castrados, reproduciendo los mecanismos que a ellos les fueron aplicados de forma seguramente más brutal. Estas formas de educación aseguran la continuidad en el tiempo de rectores obcecados. 

Contamos con un ejército de Azucenas y Don Alfredos que hacen nuestras vidas de infancia una cosa fútil y muy poco autónoma, escondiendo con especial recelo las verdades y contra-verdades de una vida para la emancipación. En los casos en los que a un aventajado le es posible sentar posiciones distintas a través de la crítica, como el de Sergio Urrego, un sin fin de mecanismos de persecución se despliegan de forma asfixiante, hasta llevar al culpable a un callejón sin salida en el cual el único veredicto es el de la exclusiva culpa individual. En aquel punto hay dos salidas: La primera, una redención a través de la aceptación de la culpa y del pecado, que derive en una vida nuevamente funcional y obediente. La segunda, la resistencia y la lucha. Para Sergio el último y único acto político ofrecido por el desespero, fue el de su propia muerte. 

En los últimos momentos de Pink (Sergio) el Maestro (Azucena) reclama al gran Juez Escroto, por qué no le permitieron poner en forma al muchacho, a través de duros golpes que re-encausaran la blanda carne de un corazón nuevo, perfecta para convertir en una triste y sombría salchicha. Una salchicha heterosexual, productiva, católica, insensible y sumisa. Una salchicha que reprodujese la dominación.


Un dato curioso de la tragedia. La última publicación de Sergio en su cuenta de Twitter fue la letra de la pequeña pista con la que se cierra el disco no. 1 de The Wall. Al final, el maestro y la vida dura llevarían a pink a un callejón sin salida:



Goodbye cruel world,
i'm leaving you today.
goodbye,
goodbye,
goodbye.

Goodbye, all you people,
there's nothing you can say
to make me change my mind.
goodbye. ( http://bit.ly/1tI3nfD )


FUENTE: http://cileplibertario.wix.com/cilep#!azucena/c17u

jueves, 4 de septiembre de 2014

TULIO ENRIQUE CHIMONJA

Septiembre 03  de 1983 - Septiembre 03 de 2014

Tulio Enrique Chimonja, Conocido como “TULIN”, campesino, labrador de la tierra, a sus 33 años de vida, padre de 7 hijos e hijas fue desaparecido forzadamente el 3 de septiembre de 1983, en la Vereda El Tabor, Municipio de Palestina, en el sur del Departamento del Huila, cuando hombres armados que se identificaron como miembros del 13 frente de las Farc, llegaron durante la noche hasta su vivienda, solicitando que debía acompañarlos para responder unas preguntas pero que al amanecer estaría de vuelta con su familia. La búsqueda, la espera, la exigencia por su regreso, completan 31 años y los daños causados a su familia son irreparables. Hoy su esposa, sus 7 hijos e hijas, sus 5 nietas y 3 nietos seguimos reclamando nuestro derecho a la verdad, nuestro derecho a saber qué pasó con nuestro padre, esposo y abuelo, nuestro derecho a la reparación integral. A pesar del daño, a pesar del vacío, a pesar de la incertidumbre por nuestro ser querido desaparecido, hoy somos una familia que lucha por la paz con justicia social y ambiental, somos una familia de fe, una familia que lidera propuestas agroambientales, que protege la biodiversidad y que hacemos parte de CONPAZ, comunidades construyendo paz en los territorios, porque aportamos a una paz estable y duradera con propuestas concretas, porque seguimos afirmando el derecho a la memoria, el derecho a la tierra, el derecho a la vida como campesinos y el derecho que tenemos como humanidad para que crímenes como la desaparición forzada no se repitan nunca más.

Tulio Enrique Chimonja en la Memoria.
Tulio Enrique Chimonja Sin Olvido.

martes, 26 de agosto de 2014

POR LA PAZ SIN DESAPARECIDOS SIN IMPUNIDAD


Desde hace más de tres décadas cada 30 de agosto los familiares víctimas de desaparición forzada en todo el mundo conmemoramos el día internacional del detenido desaparecido. Fecha en la que manifestamos el amor por nuestros seres queridos detenidos desaparecidos, a través de acciones de resistencia y persistencia por lograr los derechos a la verdad real, la justicia proporcional a la gravedad de los delitos, las garantías de no repetición y la reconstrucción de la memoria como pilar fundamental de los derechos de las víctimas. 

Después de más de dos décadas de labor solitaria de los familiares de las víctimas, en el año 2010 fue decretada la Ley de homenaje a las víctimas de la desaparición forzada –Ley 1408 de 2010-, la cual reconoció oficialmente el 30 de agosto como el día internacional del detenido desaparecido, junto a la última semana de mayo como la semana internacional del detenido desaparecido. En estas fechas, es obligación de los establecimientos educativos públicos y privados y las autoridades nacionales, departamentales y municipales rendir homenaje a las víctimas.

En este marco, entidades como El Centro Nacional de Memoria Histórica, La Alta Consejería para los derechos de las víctimas la paz y la reconciliación de la Alcaldía Mayor de Bogotá, El Centro Distrital de Memoria Paz y Reconciliación y la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas, se han unido para apoyar las actividades de visibilización y sensibilización que realizamos los familiares de las víctimas. De esta forma, presentamos e invitamos a toda la sociedad colombiana a participar de la siguiente agenda de actividades de conmemoración.

Porque los familiares de las víctimas soñamos la Paz sin desaparecidos sin impunidad.

Agenda de actividades

10:00 a.m. Galería de la memoria Plaza de Bolívar
11:00 a.m. 12:30 p.m. Plantón ante la Corte Suprema de Justicia - Justicia para nuestras 

Mujeres desaparecidas!

Familiares de Nydia Erika Bautista presentan Acción de Revisión ante la Corte suprema de Justicia

El 27 de agosto ante la Corte Suprema de Justicia se presentará una Acción de Revisión al cumplirse 27 años de la desaparición forzada, tortura y ejecución sumaria de Nydia Erika Bautista militante del M-19, cuya investigación está en total impunidad. El 30 de agosto fue declarado en 1982 como Día Internacional de las Víctimas de desaparición forzada por la FEDEFAM. Las dos fechas se unen en esta conmemoración.



Por ello, en este marco de una grave impunidad, se presentará ante la Corte Suprema de Justicia una Acción de Revisión, catalogada como la última posibilidad jurídica para revertir una decisión judicial. “Queremos agotar el último recurso para acceder al derecho a la justicia y se investigue a los responsables de la desaparición de Nydia Erika. Este caso puede servir a otros que durante 30 años han permanecido bajo la noche y la niebla de la injusticia, es necesario que se rompa el silencio histórico sobre las desapariciones forzadas de los años 80 y 90.”. El acto será acompañado por reconocidos juristas, familiares de víctimas y defensores/as de derechos humanos y grupos culturales.

Lugar: Corte Suprema de Justicia Calle 12 No. 7-65 - Miércoles, 27 de agosto/2014, 11 a 12:30 m.

(Saldremos en una pequeña marcha desde la Galería de la Memoria en la Plaza de Bolívar hacia la Corte Suprema y viceversa, una vez entregado el documento)

2: 00 p.m. Actos culturales


martes, 19 de agosto de 2014

Lanzamiento del libro "El suplicio de la larga espera"


El martes 19 de agosto se realizará el lanzamiento del libro de don Héctor Beltrán "El suplicio de la larga espera" en el que se hará memoria y homenaje a las madres y los padres que fallecieron buscando la verdad y la justicia de sus hijos e hijas desaparecidos del Palacio de Justicia. Así mismo se realizará un reconocimiento a los padres y madres que hasta el día de hoy han utilizado su fuerza y su vida en búsqueda de verdad y justicia. 



martes, 12 de agosto de 2014

EN IMPUNIDAD LA EJECUCION EXTRAJUDICIAL DE ULPIANO ORTIZ FAJARDO Y ALEXIS CASTRO CONCHA POR INACCION DE LA JUSTICIA


Señor
EDUARDO MONTEALEGRE LINETT
FISCAL GENERAL DE LA NACION
E.S.D.


Cordial Saludo

A siete (7) años de la ejecución extrajudicial de ULPIANO ORTIZ FAJARDO, no solo conmemoramos con indignaciòn su vil asesinato a sangre fria por parte de efectivos de la Brigada 29 del Ejercito Nacional el 9 de agosto de 2007, sino que rechazamos la armònica eficacia de la Fiscalìa General de la Naciòn y otras autoridades judiciales en la garantìa de impunidad para este crimen de lesa humanidad.

El 9 de agosto de 2007, fueron ejecutados extrajudicialmente ULPIANO ORTIZ FAJARDO y JAIRO ALEXIS CASTRO CONCHA, en el marco de la extendida polìtica de Estado, conocida como “falsos positivos”, por efectivos militares, pertenecientes al “Batallon de Alta Montaña No 4 BG Benjamín Herrera Cortes”, de la Brigada 29 del Ejercito Nacional. El móvil utilizado fue el de “guerrilleros del ELN dados de baja en combate”.

El 9 de agosto de 2007, a las 4:00 de la mañana, como era habitual de todos los jueves, ULPIANO salió de su casa en el casco urbano del Municipio de Piendamó, para realizar compra de mercancía en la Galería la 13 de Popayàn para luego revenderla en Piendamò-Cauca; JAIRO ALEXIS CASTRO CONCHA, iniciaba su labor como ayudante de buses de transporte pùblico.

El 10 de agosto de 2007, hacia las 5:30 a.m. sus familiares fueron enterados por las emisoras Radio Súper, Mil Cuarenta y RCN de Popayán, que ULPIANO “había sido dado de baja por parte de efectivos militares de la Vigésimo Novena Brigada del Ejército Nacional.” Los medios de comunicación indicaron que las víctimas eran miembros del ELN y que habían sido muertos en combate.  El día 11 de agosto de 2007, el Diario El Liberal de Popayán, aludiendo los hechos, titulò:  “Eran del ELN según el Ejército. DOS GUERRILLEROS FUERON ABATIDOS EN LOS ROBLES.(…)”.

LOS DOCUMENTOS MILITARES

De los documentos aportados por los propios militares para justificar sus actuaciones, es fàcil inferir que fueron alterados, adulterados y prefabricados.

La orden de Operaciones es la Orden General proferida por el Comandante del Ejército y la Misión táctica la traducción en el caso concreto de la “Orden de operaciones” en un lugar demarcado y determinado[1]. La “Orden de operaciones Eclipse” que sustenta la Misión Táctica “No 70 Antorcha II”, que soporta las muertes, no existe. Solo existe la misión táctica denominada “Misión Táctica No 70 Antorcha II fragmentaria a la Orden Eclipse”, firmada por el teniente coronel MARTIN HERNANDO NIETO MELO, Comandante del “Batallón de Alta Montaña No 4  Benjamín Herrera Cortes”. Ilògicamente el documento no justifica porque es “fragmentaria” ni  porque deriva de la “Orden de Operaciones Eclipse”.  Por su parte, el anexo de inteligencia[2] necesario para el diseño y ejecución de la misión táctica fue proferido el 8 de agosto de 2007, el mismo día que supuestamente se diseñó la misión táctica y el mismo dia en el que se inició su ejecución por parte de la compañía Coral al mando del militar JHON JANNER GUTIERREZ COY.
¿Cómo sostener entonces que el anexo inteligencia que es necesario para el diseño y ejecución de la misión táctica No 70  Antorcha II fuera proferido el 8 de agosto de 2007, y que ese mismo, con la información de inteligencia, se diseñara la misión táctica pasando por todos los niveles de consulta y asesoramiento?; ¿cómo es posible que ese mismo día en que se diseñó la misión táctica, se iniciara su ejecución? Lo anterior solo indica la flagrante ilegalidad del operativo militar.

La actuaciòn ilegal del ejercito, tiene otro hecho protuberante que devela su responsabilidad en el crimen: El anexo de inteligencia -de 8 de agosto de 2007- refiere supuestos hechos delictivos de 28 de agosto de 2007, es decir, con sobrenaturales poderes adivinatorios, los militares dan cuenta de hechos posteriores al crimen. Todo indica que el anexo de inteligencia fue elaborado posteriormente a los hechos de 9 de agosto de 2007.

Otro aspecto escandaloso, que compromete a todas luces al Ejercito, El efectivo militar JHON JANER GUTIERREZ COY, ilògica e ilegalmente actua en los documentos militares, en diferentes cargos: primero como Jefe de la Sección de Inteligencia del BAMHE 4;  en la Misión Táctica funge como oficial comandante de Coral 4;  asi mismo como oficial S2 que elaboró el anexo de Inteligencia, además suscribe los informes de Patrullaje y el informe dirigido al Comandante  del Batallón de Alta Montaña No 4. En el derecho operacional legal de las fuerzas militares no es permitido que un S2 o integrante de la sección inteligencia participe de los operativos militares existiendo una infracción al reglamento militar.[3]  

Ademas, este militar hace pasar por radiograma operacional un documento que no reúne las características de tal[4], tiene el numero 1170 escrito con bolìgrafo y no corresponde al mismo documento electrónico que posteriormente fue entergado a la investigacion, así mismo tiene un título que dice “centro de operaciones”.  inicialmente indica una fecha del 1 de junio de 2005, seguido como fecha del hecho de 9 de agosto de 2007,  y señala la hora de elaboración que es a  las  6:30 am. ¿Es lògico creer que cuando se iniciaba el supuesto combate (a las 6:30 am) a la misma hora se indicara con precisión sobre las supuestas dos bajas con nombre, apellido y número de identificación, así como la cantidad de armas supuestamente incautadas, su marca y numero, y además se indicaran que eran miembros del ELN.?
El supuesto Radiograma o centro de operaciones fue hecho con anterioridad a que ocurrieran los hechos es un documento prefabricado, configurando una falsedad ideológica de documento público. De ser un documento cierto, y elaborado a las 6:30 de la mañana, denotaría  tambien que la escena del crimen fue alterada y las supuestas armas incautadas movidas, al igual que los cuerpos para extraer  información tan exacta.
A pesar de la gravedad de los hechos, nunca se activó el COT o Centro de Operaciones tácticas, no existen radiogramas operacionales como tal, ni libro del diario operacional[5], ni minutas de guardia que den cuenta de la supuesta operación militar, la presencia de sujetos extraños y las órdenes dadas por GUTIERREZ COY, menos aun de la presencia de tropas del ELN en la zona.

INEXISTENCIA Y DESPROPORCION DEL OPERATIVO

Nunca existió el supuesto enfrentamiento armado. Las pruebas forenses indican que ULPIANO nunca disparo el arma que se le incautó, así mismo que de los 8 disparos que recibió, 5 se hicieron a una distancia de 3 metros, distancia realmente muy corta en un enfrentamiento armado, y 3 de los disparos presentan FALSO TATUAJE O AHUMAMIENTO[6]  es decir que los militares dispararon a corta distancia,  no superior a 50 centimetros.

Es importante resaltar que según prueba forense, ULPIANO no realizó ningún disparo. En inspección judicial en la escena del crimen, los funcionarios del CTI establecen “Un arma de fuego tipo CARABINA de fabricación artesanal, con un proveedor para la misma con tres cartuchos alojados en el mismo y otro cartucho alojado en la recamara sin signos de percusión,: Previamente a la inspección del arma en mención, se efectuó exploración lofoscopica con resultado negativo, es decir no aparecen las huellas dactilares en el arma incautada y el dictamen establece para ULPIANO “incompatible con residuos de disparo en mano”. Lo anterior indica que ULPIANO no disparó ningún arma, y que en el arma fue puesta por el ejército en la escena del crimen, porque en la misma  no aparecen sus huellas dactilares.

El gasto de munición fue desproporcionado frente a una persona que nunca disparo, a los militares les entregaron para la operación militar 50 cartuchos de guerra CAL  5,56 mm INDUMIL y ellos gastaron  según informe gastaron todos en la supuesta operación militar. Asi mismo en las indagatorias los militares indican que el enfrentamiento armado duro entre 15 a 20 minutos, un tiempo realmente considerable como para que ULPIANO no hubiese realizado ni un solo disparo.


En la Misión táctica se indica que en el operativo participaron un oficial, tres suboficiales, y 20 soldados, es decir 24 militares en combate, contra dos civiles ULPIANO ORTIZ FAJARDO y JAIRO ALEXIS CASTRO CONCHA, lo que denota una desproporción en el operativo militar.

La inteligencia militar no documentó en ningún informe militar que las victimas fueran guerrilleros, ni que tienen antecedentes o condenas penales por el delito de rebelión; Tampoco existe evidencia alguna que ese 9 de agosto estuviera cometiendo alguna conducta punible ya que no existen ningún tipo de denuncia al respecto.

Contradictoriamente en el expediente reposa certificación de la seccion de inteligencia –S2- del pago de recompensa por $ 3.000.000 por información sobre la supuesta pertenencia de las victimas al ELN, pero que el oficial GUTIERREZ COY, siendo parte de S2 y quien comando la operación militar manifiestó en su indagatoria  no tener información sobre la pertenencia de las víctimas a la guerrilla.

CIRCULO DE IMPUNIDAD
Gracias a la participación de las víctimas como parte civil se ha evitado que el proceso sea archivado, sin embargo el juzgado 54 de instrucción penal militar ha impedido que el radicado 272, sea remitido a la justicia ordinaria. Por su parte la Fiscalía 51 especializada de la Unidad de Derechos Humanos, que tambièn conoce del caso, no ha adoptado ninguna decisión razonada, pese a la existencia de abundantes elementos materiales probatorios que indican que el crimen de ULPIANO y JAIRO ALEXIS es una ejecución extrajudicial.

Por su parte, los juzgados contencioso administrativos que conocieron de los casos, han contado con funcionarias, en calidad de Secretarias, que ostentaron previa y posteriormente la calidad de abogadas  de la Brigada 29 del Ejercito Nacional, y que han intervenido en las decisiones adversas contra los familiares de las victimas, es el caso de las funcionarias CLAUDIA YULI DIAZ y PAOLA CASTILLO que pertenecieron a los Juzgados Cuarto Administrativo y Cuarto Administrativo de Descongestión.

El Tribunal Superior de Popayán, Sala Penal, profirió sentencia de tutela contra el Juzgado 54 de Instrucción Penal Militar a fin de que remita por competencia  a la Fiscalía 51 Especializada de la Unidad de Derechos Humanos el expediente penal, o en su defecto remita las diligencias a la sala disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura para que se  dirima el conflicto de competencia: El Juzgado 54 de Instrucción Penal Militar ha hecho caso omiso de la orden Judicial, y sigue adelantando actuaciones, sin tener la competencia para investigar violaciones a los derechos humanos.
Entendemos como una manera mas de revictimizaciòn, que el Juzgado 54 de Instrucción Penal Militar, haya citado para el 13 de agosto del presente año, a las 5:00 de la mañana,  a las víctimas y sus abogados,  a diligencia de reconstrucción de escena, con presencia de todos los militares que participaron en el lugar donde ocurrieron los hechos, en la vereda los Robles zona distante, rural y despoblada, sin brindar ningún tipo de garantías de protección.


Solicitudes
Solicitamos al Fiscal General de la Nación que ordene a la Fiscalía 51 Especializada de Derechos Humanos de Bogota,  realizar labores de individualización e identificación a los militares MARTIN HERNANDO NIETO MELO, JUAN PABLO CARMONA GARVES, DANIEL RAMOS RODRIGUEZ, JHON JANNER GUTIERREZ COY, JOSE ELVIS PALACIO MENA, MISAEL HERNANDEZ BAHOS, WILSON MANRIQUE SUAREZ y que realice las imputaciones respectivas; Que vincule a la investigaciòn a los altos mandos militares involucrados en la ejecuciòn extrajudicial y que no han sido ni procesados ni sancionados.
Solicitamos  tomar las decisiones a que haya lugar en razòn a la accion y la omision de su delegada, que esta negando los derechos a la verdad, a la justicia y a la reparaciòn integral y a la garantìa de no repeticion de estos hechos infames.
Solicitamos al Consejo Superior de la Judicatura tomar la descisiones a que haya lugar, incluyendo la emisiòn de una directriz para evitar la intromisiòn del òrgano castrense en las investigaciones por graves violaciones a los derechos humanos en la justicia penal y administrativa.

Solicitamos al señor Fiscal General que desde ahora asegure, verdaderamente, que los responsables de estos crímenes sean oportuna y debidamente individualizados, procesados y sancionados y no vayan a ser cobijados por beneficios en el marco de procedimientos de justicia transicional en el marco de acuerdos que pongan fin al conflicto armado.




CORPORACION JUSTICIA Y DIGNIDAD
Popayan, 9 de agosto de 2014

CC. CONGRESO DE LA REPUBLICA
CC. OFICINA DEL ALTO COMISIONADO DE NACIONES UNIDAS PARA LOS DERECHOS HUMANOS
CC. COMISION INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS
CC. CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA
CC. COMITÉ DE DERECHOS HUMANOS DE LA ONU