viernes, 26 de septiembre de 2014

Mural Refugio del Saber (casa de la memoria, san Antonio Inzá)





“La casa de la memoria es muy bonita, es hermoso ver a los jóvenes pintando, recordando la historia de lo que era Manuel y era Hortensia, lo más lindo es cuando nuestros jóvenes hacen memoria y no dejan morir la vida. Esa memoria la debemos convertir en una historia, una historia de varios colores como la alegría de los niños y los jóvenes, como la alegría que no podemos dejarnos quitar”. Luz Marina Cuchumbe

Memoria y Territorio

En el caserío de san Antonio, Inzá, Cauca, como una forma de seguir recordando, seguir evocando la vida de Hortensia Nellyd Tunja Cuchimba y Manuel Antonio Tao Pillimué víctimas de ejecución extrajudicial por militares del batallón caique Pigoanza de Garzón Huila el 8 de enero de 2006, los jóvenes y niños se encuentran asiduamente, recrean el contexto, la vida de la comunidad, del territorio y la vida de los dos jóvenes asesinados.

A partir de dinámicas, caminatas, juegos, canciones, reflexiones en el colegio y en el espacio de la memoria, “Refugio del Saber” hace algunos días en uno de sus encuentros compartieron sus ideas, percepciones, recuerdos, sensaciones, sentimientos y cotidianidades. Cada una y cada uno con papel, lápiz, pintura, colores escribió y aportó con gráficas que posteriormente los participantes colocaron en común plasmando todo en un mural en la casa de la memoria de la comunidad de san Antonio.


Sus ideas e imágenes fueron dando cuerpo a lo que allí se denominó por el grupo de jóvenes y niños junto a Luz Marina madre de Hortensia, una pintura colectiva sobre la memoria y el territorio.

El “Refugio del Saber” como monumento de la memoria, que es la casa donde nació Hortensia, es la casa de la memoria, es un lugar muy importante en nuestra comunidad, un lugar sagrado, por eso lo cuidamos y tratamos de conservarlo como el lugar de la vida de nuestros jóvenes. Luz Marina

En este espacio de la memoria los jóvenes pintaron un mural que recuerda la vida de Manuel y Hortensia. Al recrear la vida de esta chica y este chico, sus compañeros y compañeras jóvenes consideran que su territorio es como una cancha de fútbol, pero además consideran que esta actividad deportiva es una de las que más congrega a la comunidad, es la que posibilita el encuentro, la que les ha permitido diversión y alegría.
 
Hortensia era amante al futbol dicen las chicas y chicos, era una excelente jugadora que desde varios lugares la buscaban para que conformara sus equipos. El futbol era su gran amor, su ilusión era sobresalir a nivel nacional en este deporte. Manuel también era un fanático al futbol, le gustaba verlo y también practicarlo.

Entre palabra y palabra, recuerdo y recuerdo, silencios, lágrimas, sonrisas delinearon y pintaron una cancha de futbol en una de las paredes de la casa de la memoria. Se resaltan varios aspectos; la figura de un balón en el centro que al mismo tiempo destella rayos como un sol. Al reflexionar sobre esta figura los jóvenes manifiestan que ese sol es la alegría radiante Hortensia y Manuel, que no ha dejado de brillar y hacerles alegrar. Aparecen en los dos extremos de la cancha dos figuras, una de mujer y otra de hombre, son Hortensia y Manuel dándole vida al espacio, al territorio; son además todas las mujeres y los hombres que labran la tierra en la comunidad. El hombre con la herramienta de trabajo, la mujer dejando desprender semillas de vida. La mujer debajo de su brazo lleva la biblia, libro que ilumina el caminar familiar y comunitario, es la fe en lo que se propone la comunidad, es el alimento espiritual, escrito tiene un versículo que dice” he venido a dar luz a los ciegos”. De uno de los extremos, en lo alto de una loma se desprende un hilo de agua que va aumentando hasta hacerse grande y termina en una mano abierta que sostiene una planta de maíz. El agua como recurso vital, como un derecho humano y comunitario que llena de fertilidad la tierra, que baña el territorio. La mano abierta hacia arriba recibiendo los granos de semilla simboliza la bondad que tiene el territorio con todos los seres que lo habitan, por eso está abierta la mano porque es mucha la gente que vive de él y el los sostiene. La raíz de la planta de maíz simboliza la fortaleza que puede llegar a tener una comunidad unida. En una de las áreas que compone la cancha de futbol pintaron lo que cotidianamente desempeñan todos y los identifica, su relación laboriosa con la tierra, la siembra más significativa de la región el café, que está regado en sus praderas y áreas altas, por eso está pintado en cadena montañosa. El área chica contiene la diversidad productiva en las eras o huerto casero. En el área opuesta está la vivienda, espacio de encuentro y vida familiar. Se encuentran plasmadas las huellas de los pies que simboliza el caminar de la vida comunitaria en el territorio, huella de todos y todas, caminada en junta. De lo alto se desprende una gota, que puede ser de agua y de esperanza, por la verdad, la justicia, el respeto, tiene un mensaje que dice ”nunca digas que la vida acaba, cuando apenas comienza”.

Este trabajo artístico de los jóvenes animados por la lideresa Luz Marina permite dimensionar la fortaleza de una mujer que se ha sobrepuesto a la adversidad, a los miedos, a los silencios, a la injusticia, a la impunidad y en su derecho a mantener viva la memoria recrea ese pasado, ubicándose en el presente con los jóvenes y niños, por los jóvenes y niños como población que puede garantizar mantener viva la memoria comunitaria en el futuro.

martes, 9 de septiembre de 2014

Sergio Urrego



Seguramente muchos de nosotros recordamos la sonrisa nada limpia y nada cautivadora del Maestro de Pink en la escena destinada a la famosa “Another Brick in The Wall” de Pink Floyd en la película “The Wall”. El personaje de El Maestro es el de un desquiciado adoctrinador de ideas y emociones a través de represiones permanentes, fundamental en la historia personal de Pink, el protagonista de la película. Pink se encuentra cautivo en un muro que establece las pesadas fronteras de una carga subjetiva creada por sucesivas inquisiciones nacidas desde los valores más conservadores y más opresivos pero a su vez más contemporáneos y actuales. En la plataforma tenaz de todos estos valores, el Maestro de Pink se dedicaba a hacer salchichas con mentes y corazones jóvenes que nunca llegarían a ser sensibles a través del arte o la literatura o la filosofía o la revolución. Desde el colegio, estos corazones estarían destinados a ser precisa y exclusivamente eso: Salchichas homogéneas catalogables en el lúgubre inventario de una gran máquina productiva regida por yugos de todo tipo. Pink, sin embargo, sería un caso disfuncional para la producción en serie de castraciones de humanidad. Su humanidad terminaría mezclada con un asco espeso hacia la sociedad, acompañado de un abrumador repertorio de miedos que determinarían para él un desesperante y prematuro final de su vida. 

Azucena Castillo, dueña del Gimnasio Castillo Campestre, es dentro de mi memoria la figura más parecida al Maestro de Pink. Su rostro es también muy similar al del Juez cara-de-testículos que se encarga, en “The Trial”, de asestarle a él un último y certero golpe de gracia. Azucena es el estereotipo más puro de un castigador pedagógico dirigido por la dura doctrina de la reacción. Esta mujer posa muy mal de ángel, desde su propio nombre hasta su voz solapada. Azucena es un nombre comúnmente utilizado para referirse a los Lirios, flores que simbólicamente están asociadas con el amor. La Azucena de la que hablamos, en cambio, es una mujer hoy involucrada en el Suicidio de Sergio Urrego, uno de los estudiantes de este castillo que “rescata valores para hacer realidad la paz”, como lo anuncia desmesuradamente en todos los rincones del colegio su Proyecto Educativo Institucional. Eso lo recuerdo por que también fui estudiante allí toda mi primaria y la mayoría de mi secundaria, hasta que fui expulsado por una de tantas fricciones éticas que este lirio perverso suele tener con sus estudiantes. Al respecto, tengo mi propia historia.

El Castillo fue mi colegio desde la infancia hasta noveno de Bachillerato. En aquel año la débil economía de mis padres experimentó una inflexión dentro de la ya de por sí permanente dinámica hacia lo decreciente, y cuando no pudieron pagar la matrícula del noveno año tuve que abandonar el colegio de toda mi vida. Con la incapacidad de pagar confluyeron algunos odios candentes y muy presentes entre la rectora, un animal desastrosamente enamorado de los negocios y el dinero, y mis padres, unos críticos de la vida para las mercancías. Fue allí en donde ya no hubo mucho por hacer. Tampoco existió disposición de mis padres – y en especial de mi padre – a jugársela por mi mis caprichos para mantenerme en el Colegio de mis amistades. Yo odiaba a la rectora y al colegio, pero sencillamente allá estaban mis amigos. Mi padre me dijo entonces que si en aquel Febrero, ya habiendo comenzado el año escolar, yo quería efectuar un último intento desesperado por que me reintegraran a clases, debía enfrentarlo yo sólo. En el orden de las tragedias posibles, el cambio de colegio no sólo no era tan grave sino que resultaría productivo. Para mí, sin embargo, era muy problemático en aquel momento por cuanto allí residían mis historias de niño y de joven. Teniendo aún 14 años y un gran temor por perder mi espacio de sociabilidad para entonces más importante, fui sin ninguna compañía a la oficina de la Rectora la mañana de algún lunes y tuve que esperar hasta que se movilizara desde sus mediocres aposentos hasta su nueva camioneta gris pagada con las suntuosas pensiones de padres y madres devorados por el arribismo cruel e incompleto de la clase media. Una vez llegó ese momento, me le abalancé y le pedí con una voz aún no madurada y una estatura aún distante a la de cualquier adulto que, por la fidelidad a la educación, me diese una última oportunidad de pago. Pero ella me ratificó que ya no era la persona cordial que alguna vez fue cuando siendo un pequeño entré a mis primeros cursos escolares allí. Me ratificó que para ella era mucho más importante conseguir los medios para pagar las costosas cirugías que mitigaban los efectos de la gravedad y el tiempo sobre un cuerpo cada vez más parecido a la cría envejecida de un Rott Weiler y una Vaca. Azucena me negó el derecho a la educación aún a pesar de que yo era un estudiante destacado y mis padres en algún momento de mejores tiempos y relaciones habrían sido parte activa de espacios como la asociación de Padres. Fue así como mi bachillerato lo culminé, por sugerencia de mi Padre, en un colegio distrital al cual le debo otro tipo de experiencias. 

Mi caso en realidad no fue de los más graves. A mis compañerxs de curso les generó profundas divisiones a través de rumores absurdos. Azucena jugaba con jóvenes de décimo grado a crear discordias a través de mecanismos patéticos y pobres, como el de tribunales esporádicos sobre conductas “moralmente reprochables” identificadas en cualquier experimento adolescente que alguno de mis compañerxs efectuara. Junto con el vice-presidente del colegio, su esposo Don Alfredo - otra muy desagradable figura - hicieron de esa promoción un campo de odios y batallas juveniles que aún hoy recordamos con asco profundo. También en esa ocasión hubo casos de discriminación y persecución de los que no me gustaría hablar. “A-su-ceba” y “Don Alf” eran verdaderos clérigos de efervescentes potestades inquisidoras. 

Azucena, sin embargo, no es un monstruo excepcional aún cuando el caso de Sergio Urrego no lo fuese tampoco. Los episodios moralmente reprochables fueron durante mi estadía en el Castillo y después de mi salida de él una cuestión sistemática. El de Sergio Urrego fue la trágica síntesis de una lista interminable de relatos amargos. Pero digo, en todo caso, que Azucena no es un monstruo excepcional. Sergio Urrego se ha ido dejando tras de sí la marca de un problema de envergadura y bien extendido: Poseemos una educación primaria y secundaria aún profundamente arraigada en reacciones ultra conservadoras y muy marcadas por una formación para la productividad.

Una muy mayoritaria parte de los colegios de educación primaria y secundaria de este país, públicos y privados, son dirigidos por pequeñas almas nazi que se atribuyen el deber de formar bajo sus propios esquemas los primeros y más significativos patrones de vida de miles y miles de estudiantes. Estas almas buscan enlistarlos en caminos de valores y sociabilidades aún colonialistas, aún conservadoras y además profundamente dadas a los valores del mercado. A través de mano dura y persecuciones, demuestran que ellos estuvieron también alguna vez en el rol de corazones castrados, reproduciendo los mecanismos que a ellos les fueron aplicados de forma seguramente más brutal. Estas formas de educación aseguran la continuidad en el tiempo de rectores obcecados. 

Contamos con un ejército de Azucenas y Don Alfredos que hacen nuestras vidas de infancia una cosa fútil y muy poco autónoma, escondiendo con especial recelo las verdades y contra-verdades de una vida para la emancipación. En los casos en los que a un aventajado le es posible sentar posiciones distintas a través de la crítica, como el de Sergio Urrego, un sin fin de mecanismos de persecución se despliegan de forma asfixiante, hasta llevar al culpable a un callejón sin salida en el cual el único veredicto es el de la exclusiva culpa individual. En aquel punto hay dos salidas: La primera, una redención a través de la aceptación de la culpa y del pecado, que derive en una vida nuevamente funcional y obediente. La segunda, la resistencia y la lucha. Para Sergio el último y único acto político ofrecido por el desespero, fue el de su propia muerte. 

En los últimos momentos de Pink (Sergio) el Maestro (Azucena) reclama al gran Juez Escroto, por qué no le permitieron poner en forma al muchacho, a través de duros golpes que re-encausaran la blanda carne de un corazón nuevo, perfecta para convertir en una triste y sombría salchicha. Una salchicha heterosexual, productiva, católica, insensible y sumisa. Una salchicha que reprodujese la dominación.


Un dato curioso de la tragedia. La última publicación de Sergio en su cuenta de Twitter fue la letra de la pequeña pista con la que se cierra el disco no. 1 de The Wall. Al final, el maestro y la vida dura llevarían a pink a un callejón sin salida:



Goodbye cruel world,
i'm leaving you today.
goodbye,
goodbye,
goodbye.

Goodbye, all you people,
there's nothing you can say
to make me change my mind.
goodbye. ( http://bit.ly/1tI3nfD )


FUENTE: http://cileplibertario.wix.com/cilep#!azucena/c17u

jueves, 4 de septiembre de 2014

TULIO ENRIQUE CHIMONJA

Septiembre 03  de 1983 - Septiembre 03 de 2014

Tulio Enrique Chimonja, Conocido como “TULIN”, campesino, labrador de la tierra, a sus 33 años de vida, padre de 7 hijos e hijas fue desaparecido forzadamente el 3 de septiembre de 1983, en la Vereda El Tabor, Municipio de Palestina, en el sur del Departamento del Huila, cuando hombres armados que se identificaron como miembros del 13 frente de las Farc, llegaron durante la noche hasta su vivienda, solicitando que debía acompañarlos para responder unas preguntas pero que al amanecer estaría de vuelta con su familia. La búsqueda, la espera, la exigencia por su regreso, completan 31 años y los daños causados a su familia son irreparables. Hoy su esposa, sus 7 hijos e hijas, sus 5 nietas y 3 nietos seguimos reclamando nuestro derecho a la verdad, nuestro derecho a saber qué pasó con nuestro padre, esposo y abuelo, nuestro derecho a la reparación integral. A pesar del daño, a pesar del vacío, a pesar de la incertidumbre por nuestro ser querido desaparecido, hoy somos una familia que lucha por la paz con justicia social y ambiental, somos una familia de fe, una familia que lidera propuestas agroambientales, que protege la biodiversidad y que hacemos parte de CONPAZ, comunidades construyendo paz en los territorios, porque aportamos a una paz estable y duradera con propuestas concretas, porque seguimos afirmando el derecho a la memoria, el derecho a la tierra, el derecho a la vida como campesinos y el derecho que tenemos como humanidad para que crímenes como la desaparición forzada no se repitan nunca más.

Tulio Enrique Chimonja en la Memoria.
Tulio Enrique Chimonja Sin Olvido.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Oswaldo Moreno Ibague


septiembre 3 de 2002 - Septiembre 3 de 2014


Defensor de los Derechos Humanos Miembro del Comité de Derechos Humanos del Alto Ariari, Presidente de ASCODAS - Meta

Hace 12 años, el martes 3 de septiembre del 2002, aproximadamente a las 7:00 am fue asesinado Oswaldo Moreno Ibague, en el barrio "Ay, mi llanura", en Villavicencio, departamento del Meta, a través de una acción militar encubierta y clandestina.

El crimen fue cometido por cuatro hombres vestidos de civil, corte de pelo corto -"estilo militar" vestidos con chaquetas oscuras, que se movilizaban en dos motocicletas modelo TS 125, color gris y la otra marca Yamaha modelo Criptón 110, color rojo.

Los hombres se distribuyeron en dos parejas. Una pareja le disparó a Oswaldo cuando salía de su casa esquinera, quien intentó y logró huir, en un primer momento, pero fue a los pocos segundos, interceptado por el otro grupo de hombres, quienes le dispararon a la cabeza y al pecho. Oswaldo recibió 15 impactos de bala.

Una de las vecinas que intentó observar lo que sucedía fue abaleada por uno de los sicarios, quienes impactaron en la residencia en la que ella se encontraba.

Horas después cuando se realizaban las diligencias del levantamiento del cadáver de Oswaldo, uno de los miembros de la Fiscalía, al parecer de apellido Aya, expresó, que haría un allanamiento a la residencia del defensor de derechos humanos, pues sus familiares no habían querido colaborar. Al mismo tiempo, otro funcionario quien participaba en el levantamiento del cuerpo de Oswaldo, recogió una de las vainillas de bala, y la colocó junto al cadáver.

Oswaldo Moreno integrante del Comité de Derechos Humanos del Alto Ariari, presidente de la Asociación Colombiana de Asistencia Social, ASCODAS, del departamento del Meta, recientemente estaba desarrollando acciones humanitarias con los habitantes del municipio de El Castillo, corregimientos de Medellín del Ariari, Puerto Esperanza, que desde mayo de este año ha sido víctimas de operaciones militares encubiertas y clandestinas, de "civiles armados" y abiertas a través de operaciones por aire y tierra por parte de unidades del Batallón 21 Vargas, adscrito a la 7 Brigada.

En dichas operaciones ha sido evidente la unidad de acción entre efectivos militares y los "civiles armados" en ametrallamiento, saqueos de bienes, bombardeos indiscriminados, retienes y bloqueo económico, el desplazamiento forzoso, amenazas y el asesinato de pobladores, que fueron denunciados por Oswaldo.

Oswaldo de 28 años de edad, militante de la Unión Patriótica, era líder comunitario del barrio en el que fue asesinado y cursaba VII semestre de Administración Pública en la ESAP, seccional Villavicencio.

El crimen de este dirigente es una acción que pretende silenciar, ocultar las graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos que se están presentando en la región del Ariari contra los habitantes del municipio de El Castillo, de manera mas intensa, desde la terminación de los diálogos entre el Gobierno Nacional y las FARC EP. Significa la negación de las posibilidades de atención humanitaria, defensa y denuncia de las violaciones a los derechos humanos de las comunidades campesinas, de su organización aún en situación de desplazamiento en la capital del departamento del Meta. Es finalmente una expresión de acciones de persecución y de eliminación sistemática contra los sobrevivientes o antiguos integrantes de la Unión Patriótica, que lograron permanecer con vida luego de la estrategia de exterminio en el departamento del Meta, que sufrió esta organización política entre 1.985 y 1996, entre ellos, su cuñado Evaristo Amaya Morales, asesinado por paramilitares (24 feb. 1994) y de Transito ibague, como el sucedido con Gozalo Zarate Triana y su hermano.

Es evidente la persecución sistemática, y el desarrollo extendido y cualificado del paramilitarismo en el Departamento del Meta, la impunidad en que se mantienen la totalidad de los crímenes y graves violaciones a los derechos humanos que se han cometido y se continúan desarrollando; los procedimientos inadecuados en la recolección de pruebas, no solo las testimoniales; la ausencia de combate a los "civiles" armados y la destitución de militares que encubren y operan en la articulación de las acciones de represión contra la población civil. Ahora, esa dinámica de persecución y de exterminio, no sólo se desarrolla frente a los sobrevivientes o quiénes fueron integrantes de la Unión Patriótica sino contra las comunidades que habitan en los antiguos límites de la zona de distensión, en donde se desarrollan operaciones militares que bajo el pretexto de la persecución a las FARC EP, viene produciendo graves daños irreparables a las comunidades y generando el desplazamiento de decenas de familias

Memoria del mes de Septiembre del 2002 y 2003

En septiembre del 2002...
* Domingo 1 de septiembre de 2002, en horas de la mañana, los paramilitares pasaron por Puerto Esperanza con mulas cargadas de mercado hacia la vereda Campoalegre, ubicada a media hora de camino de Puerto Esperanza. Este transporte de víveres lo hicieron luego de haber cruzado un retén militar, por el que pasaron con armas y vestidos de camuflado.

* Lunes 2 de septiembre de 2002, llegó a Puerto Esperanza, el capitán, al parecer de apellido Lizarazo, quien dijo a los campesinos que se encontraban en el lugar, "el que saque sus cosas del caserío responde por lo que se ha saqueado. Ustedes están diciendo que yo tengo que pagar eso y yo no voy a pagar nada". Durante los dos días anteriores los pocos pobladores de Puerto Esperanza para evitar nuevos saqueos, sacaron hacia otros corregimientos o municipios sus pertenencias, mientras otros se desplazaron hacia Villavicencio, y otros permanecieron ocultos en las veredas de Puerto Esperanza

* Martes 3 de septiembre de 2002, aproximadamente a las 7.00 hora local fue asesinado Oswaldo Moreno Ibague, en el barrio "Ay, mi llanura", en Villavicencio, departamento del Meta, a través de una acción militar encubierta y clandestina.

Entre el 3 de septiembre y el 9 de septiembre los civiles armados permanecieron en las veredas El Encanto, Campo Alegre, Los Alpes, La Floresta y en el casco urbano de Puerto Esperanza, algunos de ellos vestidos de civil, con armas cortas y movilizándose en motos, como es el tipo de presencia que desarrollan en Medellín del Ariari, casco urbano.

* Domingo 8 de septiembre de 2002, civiles armados, vestidos de camuflado con armas cortas y largas, más de 50 convocaron, hacia las 9 00 hora local, a una reunión a las 5 familias que se encontraban en Puerto Esperanza y las familias que habían contactado en las veredas. Mientras tanto las unidades militares del Batallón 21 Vargas permanecieron en la vereda La Cima, cruzando el río La Cal a menos de 5 minutos de Puerto Esperanza, en el punto conocido como El Filo de Pito Lleno. Desde ese lugar, las unidades militares observaron el movimiento de armados dentro de Puerto Esperanza.

Hacia las 11:00 horas iniciaron la reunión en la caseta comunitaria con la presencia de aproximadamente 50 personas. Luego de aceptar su responsabilidad en los saqueos del 27 al 30 de agosto, ofrecieron sus disculpas por lo que había pasado, se comprometieron a reparar los daños causados. "La situación se nos salió de las manos, era un grupo nuevo que vino a la zona, y por no conocer hicieron esos daños, pero eso no se va a repetir", agregaron, "vamos a solucionar los problemas comunitarios. Vamos a empezar por el control de los acosadores sexuales y los ladrones" (...) "Venimos a ganarnos su corazón, a sacar las guerrilla de la región, venimos para quedarnos y controlar toda la situación, los que tengan vínculos o familiares en la guerrilla, es mejor que digan de una vez por que después es tarde y los problemas más grandes" (...)"Venimos a traer el progreso, el desarrollo de la región, salud, educación , puentes, carreteras , electrificación, promoción de salud"(...) "Vamos a coordinar con la administración municipal y las juntas estos trabajos".

El “civil” armado que dirigió la reunión se identificó como Andres Paez e ideólogo de las AUC. Este mismo hombre fue quien les habló a los pobladores de Medellín del Ariari, el 15 de Mayo, día de la incursión encubierta a ese poblado; y el 2 de Agosto, en un retén ubicado al lado de la carretera en el poblado de La Macarena.

Al ser interrogado por los bloqueos que están implementando en El Dorado y Medellín del Ariari, cerca de las autoridades militares , el armado, oriundo de la costa caribe, expresó: "eso lo hace el ejército de Medellín del Ariari". Inmediatamente se comunicó por radio tratando de averiguar qué hacer, mientras los demás armados, empezaron a repartir cerveza y gaseosa. Luego de terminar la comunicación expresó: "hemos iniciado obras de electrificación en el poblado de La Macarena, próximamente lo haremos aquí también".

La reunión terminó hacia las 13.00 horas, los "civiles" armados dentro de la estrategia militar estuvieron hasta primeras horas de la noche en el caserío de Puerto Esperanza. Hacia las 18.45 horas se trasladaron hacia el poblado de Campo Alegre, ubicado a menos de 15 minutos de Puerto Esperanza, lugar visible desde el casco urbano y desde el filo donde se encontraban los militares

* Lunes 9 de septiembre de 2002, aproximadamente a las 7:00 horas, unidades del Ejército que estaba acantonado a 5 minutos de en la vereda La Cima bajaron al caserío de Puerto Esperanza. Allí permanecieron todo el día hasta las horas de la tarde mientras los civiles armados se encontraban en Campo Alegre, siendo visibles para todos los que se encontraban en Puerto Esperanza.

Ese mismo día, hacia las 14:00 horas, en la vereda El Retiro, ubicada a dos horas del caserío de Puerto Esperanza se presentaron contactos armados entre la Guerrilla de las FARC-EP y un grupo de "civiles" armados de las ACCU, por espacio de unos 30 minutos.

Los paramilitares se ubicaron en una casa campesina utilizando a la población como escudo humano -entre ellos 5 menores de edad- para atacar a la guerrilla. En el sitio de habitación instalaron tres armas M-60 y activaron sus fusiles Galil y empezaron a utilizar su armamento y a la población como escudos. Terminado el enfrentamiento el grupo civiles armados aproximadamente 200, vestidos de camuflado, tenían detenido a un campesino habitante de la vereda Los Alpes, y se dirigieron hacia el poblado La Cima, punto donde se encontraba el ejército en las horas de la mañana A raíz de la incursión armada paramilitar de estos días de septiembre 10 familias se desplazaron hacia el municipio de Villavicencio, los centenares de pobladores que se han buscado refugio en las zonas altas de el municipio de El Castillo, no han recibido ningún apoyo institucional, sus cosechas, y sus casas en Puerto Esperanza han sido saqueadas. Están profundamente atemorizadas.

* Sábado 14 de septiembre de 2002, hombres armados que tenían la camiseta con la leyenda "grupo de reacción contraguerrilla ejército nacional FUDRA" torturaron y amenazaron a Gloria Isabel Palacio Muñoz y a Lidimberto, en la finca El Mirador, vereda Campoalegre. Los armados llegaron a la finca y llamaron a Gloria y a un trabajador de nombre Lidimberto, los llevaron a un lugar apartado de la casa y allí les dijeron que eran miembros de las AUC. Los armados prosiguieron a amordazarlos con un laso y le mostraron una rula (machete), la insultaron, la amenazaron con volarle la cabeza si no les contaba donde estaba la guerrilla. En el lugar donde estaban habían tres fosas y les dijeron que "estas fosas son para ustedes… todos son unos guerrilleros HP, y aunque salgan del territorio no les perdonaremos la vida; además ustedes saben que a las AUC, las protege el gobierno y hacemos lo que nos de la gana, limpiamos estas veredas de guerrilleros, porque los vamos a matar a todos". Gloria es militante del Partido Comunista.

* Martes 17 de septiembre de 2002, llegaron a la vereda Campoalegre “civiles” armados de la estrategia paramilitar retuvieron hacia las 8:00 horas y por espacio de dos horas a los campesinos Esteban Rojas de 74 años de edad, Luis Rojas de 45 años, Giblerto Rojas de 18 años, Andres Potes de 15 años, Alfredo Potes de 40 años, a quienes amarraron a unos árboles mientras los interrogaban y amenazaban diciendo: “Nosotros sabemos que ustedes saben que por acá pasó la guerrilla… vamos a ver si no son ustedes los H.P. guerrilleros que estamos buscando… uno de ustedes es miliciano de la vereda El Jardín, esperen que llegue el que conoce y verán… esa finca que está allá de quién es (refiriéndose a una finca ubicada a unos cien metros del lugar), esa no será finca de la guerrilla… nosotros los vamos a soltar, estamos aquí es para cuidarlos… eso si no nos nieguen nada, todo lo que pidamos nos lo dan o sino se atienen a las consecuencias… váyanse ya H.P guerrilleros”.

Desde ese momento las familias de la vereda fueron obligadas a entregarles las bestias, entregar las gallinas, los paramilitares se entraban a la fuerza a las casas y usaban las cocinas, en algunos casos obligaban a las mujeres a que les cocinaran y si se negaban las amenazaban con matarlas, a los hombres los obligaban a controlar el ganado que se habían robado en las veredas.

En la región del Alto Ariari, continúa el despliegue militar a través de modalidades abiertas y encubiertas a través de los paramilitares. Además de los puestos de control sobre las entradas a las cabeceras municipales de El Castillo, Medellín del Ariari, Lejanías, algunas veces a través de las Fuerzas Militares en otras ocasiones a través de “civiles”; se vienen desarrollando acciones propagandísticas y de cooptación social de la población juvenil en Medellín del Ariari, mientras algunos pobladores han decidido definitivamente desplazarse.

En septiembre del 2003...
* Miércoles 3 de septiembre de 2003, un grupo de “civiles” armados de la estrategia paramilitar, llegaron a la finca de Ramon Delgado y robaron todo el ganado que allí se encontraba. Los “civiles” armados se dirigieron junto con el ganado hurtado hacia el municipio de El Dorado, pasando por Medellín del Ariari.

Ramon había sido asesinado por paramilitares el 30 de agosto pasado.

* Sábado 20 de Septiembre de 2003, a las 14:00 horas, “civiles” armados de la estrategia militar encubierta, obligaron a los pobladores de Medellín del Ariari, municipio de El Castillo, departamento del Meta, dirigirse al Coliseo Comunal a una reunión.

El reconocido Paramilitar llamado “Camilo” expresó que: “todos los de la comunidad están obligados a votar a favor del referendo, el próximo 26 de octubre”... “quiénes no voten, serán mirados como “guerrilleros” o “auxiliadores de la guerrilla” (...) “todos los candidatos al consejo y la alcaldía están actuando bajo mi directriz (...) hemos logrado desterrar a la guerrilla, tenemos en lista a 5 más por ser “auxiliadores de la guerrilla”, les damos una semana a esas personas para salir, tenemos a cuatro ya plenamente identificados como auxiliadores, falta uno por investigar”.

Luego de más de una hora de reunión los “civiles” armados dieron por terminada la reunión y continuaron sus acciones de control en el casco urbano.

Durante los últimos días los paramilitares, “civiles” armados, algunas veces vestidos de camuflado han participado en las campañas electorales de algunos de los candidatos.

Hace dos meses los “civiles armados” amenazaron a una candidata al consejo municipal del Castillo, obligándola a abandonar la región. En algunas reuniones de campañas electorales estos “civiles” han participado de ellas, con la anuencia de los candidatos.

* Domingo 21 de septiembre del 2003, durante el día, unidades de "civiles" armados de la estrategia paramilitar vestidos de civil y con armas controlaron durante todo el día el movimiento de los pobladores que se abastecían de bienes necesarios para su supervivencia en Puerto Esperanza.

* Lunes 22 de septiembre del 2003, desde tempranas horas de la mañana, en el camino que conduce de Puerto Esperanza a la vereda de Los Alpes, los paramilitares instalaron un retén de control de personas y de bienes, amenazando e intimidando a los pobladores, acusándolos de ser "auxiliadores de la guerrilla". A muchos pobladores les saquearon sus alimentos, a otros les impidieron llevarlos, y les recordaron que la cuota de alimentación era limitada.

Hacia las 15:00 un grupo de campesinos que se dirigía hacia la vereda de Los Alpes fue retenido por los "civiles" armados, a algunos les retuvieron los alimentos, los amenazaron de muerte, los intimidaron y los acusaron de ser "cómplices de la guerrilla". Luego de varios minutos, les dieron la orden de seguir con excepción del campesino David Cutiva Ortiz, 29 años de edad, a quién acusaron de ser "auxiliador de la guerrilla". A David lo retuvieron y mientras lo acusaban, insistían en que sus vecinos debían seguir.

* Martes 23 de septiembre de 2003, hacia las 6:00 hora local, en el sitio conocido como Los Corrales, jurisdicción de Puerto Esperanza, la esposa de David encontró su cuerpo sin vida con un tiro en la cabeza.

* Miércoles 24 de Septiembre de 2003, hacia las 11:00 horas, un grupo de seis "civiles" armados dentro de la estrategia paramilitar llegaron hasta la casa del poblador David Humberto Vallez, ubicada en Puerto Esperanza.

Al no encontrarlo, obligaron a su esposa a traerlo del lugar de trabajo. Minutos después, David llegó con su esposa. Los paramilitares se lo llevaron en dirección a la vereda Campoalegre. Aproximadamente, cinco minutos después, se escucharon tres tiros.

Los paramilitares regresaron a la casa de David y ordenaron a su esposa a recoger su cadáver "vaya por él, no lo queremos ver más".

Luego de levantar su cadáver, su esposa y el resto de su familia fueron obligados a abandonar la región.

º Jueves 25 de septiembre de 2003,hacia las 8:00 horas, al parecer dos miembros de la guerrilla de la FARC EP a la altura de la planta de basuras, ubicada en la carretera que conduce de Medellín del Ariari al casco urbano del municipio de El Castillo obligaron a detenerse a un vehículo de servicio público, lo atravesaron en la carretera bloqueándola.

Quince minutos después los "civiles" armados de la estrategia paramilitar que se encontraban en el casco urbano se ubicaron a la entrada del casco urbano de Medellín del Ariari, otro grupo de hombres vestidos de camuflado y con armas largas se trasladó a las afueras del poblado. Minutos después varios camiones con paramilitares ingresaron al casco urbano por la carretera que viene de Puerto Esperanza y de Villavicencio.

Hacia las 9:35 horas aproximadamente ingresaron al casco urbano más de 50 unidades de policía que se distribuyeron en el pueblo de Medellín del Ariari, al tiempo que los paramilitares permanecían en él mismo. Testigos observaron como dialogaron y se redistribuyeron las posiciones. Los paramilitares salieron a las afueras del pueblo aproximadamente a unos 10 minutos mientras la policía rodeo el pueblo dentro del casco urbano.

El asesinato de David, ilustra la sistematicidad, por el modo de operación y la intencionalidad con que se perpetúan los crímenes a través de estrategias encubiertas frente a las cuales no hay actuación judicial tendiente a esclarecer y a evitar la repetición de daños irreparables. La permanente consumación de atentados contra los campesinos en centros o cascos urbanos en los que se han consolidado la presencia de unidades de "civiles" armados dentro de la estrategia militar encubierta ha sido posible por la OMISION, la complicidad, la Aquiesecencia y la Tolerancia de unidades militares adscritas al Batallón 21 Vargas.

Oswaldo Moreno Ibague en la Memoria.
Oswaldo Moreno Ibague Sin Olvido.