jueves, 11 de octubre de 2012

Jaime Pardo Leal

Octubre 11 de 1987 - Octubre 11 de 2012



Jaime Pardo Leal, maravilloso padre de familia, excelente contertulio, abogado penalista, profesor universitario asesinado en desarrollo de una operación paramilitar como parte de la estrategia de exterminio de sectores del establecimiento colombiano y las fuerzas militares de Colombia del partido Unión Patriótica. 

Por eso fue asesinado, como lo expresó con claridad su hijo Fernando Pardo Flores: “Por el temor que mi papá representaba para el establecimiento nacional y para las clases dirigentes, por la capacidad que tenia de denunciar a los criminales, por sus deseos de cambio y por su voluntad de soñar con un país en paz…

Y así, decenas, centenas, millares de la los asesinados o desaparecidos de la Unión Patriótica, del movimiento social que ha creido en la paz.

Sobre la pretensión de la impunidad y del olvido se ha pretendido cimentar una democracia excluyente durante estos 25 años del asesinato de Jaime Pardo Leal, una expresión popular de las nobles causas de la paz con justicia.

Por su asesinato un proceso penal se abrió sin esclarecer, sin explorar en lo mínimo en la hondura de una estructura criminal y una estrategia que desde la década de los 80 se conformó con la participación de las fuerzas militares, policiales, empresariales y traficantes de drogas.

La investigación penal solo sentenció la responsabilidad de una narcotraficante Gonzalo Rodríguez Gacha,llamado el 'Mexicano', quién habría pagado 30 millones de pesos de la época a los sicarios, y el proceso contra el narco se cerró con su muerte en 1989.

Dos años antes de su asesinato se había constituido la Unión Patriótica como una expresión política de paz con justicia, con democracia y con su nacimiento se aceitó una maquina criminal que hasta ese día fatídico de octubre había llegado a la eliminación de 471 de sus militantes.

Las palabras del pequeño Jaime, del locuaz y alegre Jaime, resuenan hoy, en el escenario de paz que se abre, y en ellas, el temor fundado que la traición, que los sectores dominantes no solamente no cedan en nada en sus privilegios, si no que ocultando su rostro de hierro, esos enemigos de la democracia vuelvan a destruir con la mentira y el terror la esperanza. 

Decía Jaime antes de su asesinato: "algunos estamos amenazados de muerte, por nuestra fidelidad desde cuando éramos jóvenes, a la patria, al pueblo, a los trabajadores, y a la causa del socialismo". […] "el enemigo no olvida ni perdona, pero nuestra vida se la hemos entregado a los trabajadores, ellos son sus dueños; pero en el evento de que el enemigo lograra arrebatarnos nuestra vida, bienvenida la muerte porque sabemos que indiscutiblemente, al caer nosotros, de la unión de jóvenes patriotas saldrán los que nos deban representar, los que nos deban reemplazar, los que sigan dirigiendo lo que el pueblo quiere: una Colombia en paz, con justicia y esperanza

Sus palabras están aquí, siendo parte de la memoria popular, de las epopeyas no contadas, negadas o tergiversadas para justificar el exterminio, la persecución, la negación de una democracia plural.

25 años después en medio de los mecanismos de impunidad, en medio del olvido mediático, Jaime es parte de esta historia de indignación ante la simulada democracia, es parte de los sueños necesarios de exhumar en tiempos en que a través de la paz se pretende imposibilitar la identificación de los determinadores y beneficiarios de este magnicidio.

25 años después ese demócrata que se paseo por universidades públicas y privadas creyendo en la paz, él ese pequeño del tic, del vestido que le quedaba suelto, ese pequeño de alma grande es parte de la memoria viviente de una democracia genocida, de una democracia que desde sus restos en la expresiones sociales debe posibilitar la verdad, la justicia en una democracia con justicia social 


¡Jaime Pardo Leal en la memoria
Jaime Pardo Leal SIN OLVIDO!

Sin Olvido

viernes, 5 de octubre de 2012

Masacre de Riofrío

5 de octubre de 1993 - 5 de octubre de 2012




A las 5;30 a.m.,  del 5 octubre de 1993, en el caserío El Bosque, corregimiento Portugal de Piedras, municipio de Riofrío, departamento del Valle militares asesinaron a 13 campesinos, luego de torturarlos.

Miguel enrique Ladino Largo, Miguel Antonio Ladino Ramírez, María Cenaida Ladino Ramírez, Carmen Emelia Ladino Ramírez, Julio Cesar Ladino Ramírez, Lucely Colorado, Dora Estela Gaviria Ladino, Celso Mario Molina, Rita Edelia de Molina, Ricardo Molina, Freddy Molina, Luz Edelsy Tusarma Salazar y Hugo Cedeño Lozano fueron las victimas de las fuerzas militares que pretendieron con el cambio de la escena de crimen justificar esta barbara acción contra pobladores a quienes concibieron como los enseñan los manuales del ejército enemigos internos.

Ese 5 de Octubre los militares bajo el pretexto de perseguir a la guerrilla del ELN hicieron presencia en el caserío El Bosque ingresando violentamente a los domicilios de las familias campesinas Ramírez y Solarte. Ellos fueron llevados por la fuerza a la escuela “San Juan Bosco” sometidos a una operación psicológica de presión e interrogados sobre el paradero de miembros de grupos armados disidentes. 

A las 8:30 a.m. la mayoría de los detenidos arbitrariamente fueron llevados a la morada del líder campesino Javier Ladino,allí fueron sometidos a actos de tortura física y posteriormente fueron asesinados. 

Aproximadamente hacia las 10:30 de la mañana, las unidades militares simularon un combate con las víctimas, a quienes mostraron como personas muertas en combate e integrantes del ELN. Los militares amantes de la muerte, de la mentira efectuaron una serie de disparos hacia y desde la vivienda del señor Ladino. Pretendiendo modificar la escena del crimen y hacer creíble a los medios esa mentira, vistieron con prendas militares a sus asesinados, nunca pensaron que las balas atravesaban la piel y los uniformes de los supuestos guerrilleros.

La operación Destructor dirigida por el Teniente Coronel Luis Felipe Becerra Bohórquez, Comandante del Batallón de Artillería Palacé y el Brigadier General Rafael Fernández López, Comandante de la Tercera Brigada, nombraron a cada una de las 13 víctimas como reconocidos guerrilleros, de la cuadrilla “Luis Carlos Cárdenas” del auto denominado Ejército de Liberación Nacional,ELN.

Esta masacre, este crimen de lesa humanidad en el que participaron efectivos regulares y un reconocido narcotraficante ha recorrido los más perversos mecanismos de impunidad La in justicia penal militar resolvió decretar la detención preventiva de éstos como presuntos responsables del delito de falsedad ideológica de documento público en concurso con el delito de encubrimiento por favorecimiento, se abstuvo de dictar medida de aseguramiento en contra del Teniente Coronel Luis Felipe Becerra Bohórquez como presunto responsable de los delitos de concusión, cohecho y homicidio, por falta de mérito. 

En 2003 la Corte Suprema de Justicia decretó nulo el proceso y sentenció que no debió ser investigado, ni juzgado, ni sancionado por la justicia castrense, la justicia penal militar jamás se ocupó de los homicidios.

Un niño de esa época, Héctor, sobreviviente con su abuela, ellos y Javier son la expresión que la inocencia y la belleza están por encima de la muerte violenta, de los criminales de Estado, aquellos que se legitiman en la autoridad para ocultar su rostro de hierro, su capacidad de producir daño a otros seres humanos por que deben defender una democracia, la de la exclusión, la de la ignominia. 

Ellos, las 13 víctimas, sus nombres no se olvidan. Las escenas del horror no se han borrado, permanecen vivas en las páginas oscuras de esta llamada democracia, de esa violencia del Estado negada jurídica, mediática y culturalmente en este país del olvido y la indolencia


Víctimas de la masacre de Riofrío en la memoria, víctimas de la masacre de Riofrío Sin Olvido

Sin Olvido

martes, 11 de septiembre de 2012

LUCIANO ENRIQUE ROMERO MOLINA

Septiembre 11 de 2005 - Septiembre 11 de 2012

Memoria y Justicia 

Luciano integrante del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema Agroalimentario, SINALTRAINAL, defensor de derechos humanos de la Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos fue secuestrado, torturado y asesinado con múltiples puñaladas en desarrollo de operaciones paramilitares con cuatro integrantes del Bloque Norte y dos funcionarios adscritos a la Subdirección Antisecuestro del DAS, hace siete años.

En 2002 Luciano había sido despedido arbitrariamente de la multinacional Nestlé ejerciendo sus derechos laborales gestionaba por vía judicial su reintegro, este hecho y su trayectoria sindical fue su sentencia de su muerte.

Desde muchos años atrás, las estructuras estatales encubiertas paramilitares le presionaron y le amenazaron de muerte lo que llevó a que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, adoptará medidas cautelares. Como ha ido sucediendo con este y muchos casos, la única respuesta estatal a las medidas de prevención fue un teléfono celular.

En 2004 Luciano fue acogido por un programa de protección en Asturias, España, poco tiempo después de su regreso fue desaparecido y luego asesinado. El 10 de septiembre de 2005 sus familiares denunciaron su desaparición y el 11 de septiembre lo encontraron atado y su cuerpo con signos de tortura de arma blanca.

El ex jefe paramilitar extraditado a EU, Salvatore Mancuso, en su versión libre en 2007, aseguró que Cicolac empresa de Nestlé era una de las empresas financiadoras de las AUC. 

En un intento de desviar la investigación el múltiple crimen de Luciano quiso presentarse como un atentado pasional, los articuladores de esta estrategia de encubrimiento poco a poco fueron descubiertos. La impunidad no ha sido total debido a la presión internacional. Han sido detenidos y condenados 4 paramilitares del Bloque Norte y se han adelantado investigaciones contra dos funcionarios adscritos a la Subdirección Antisecuestro del DAS, Norberto Sotomayor González y José Antonio Riaño Noriega, que se entregaron voluntariamente ante el CTI de la Fiscalía en Valledupar.

Este crimen del nefasto período de la seguridad "democrática" fue cometido mediante una alianza criminal del DAS estructura dependiente del primer mandatario, Álvaro Uribe Vélez y los grupos paramilitares.

Los autores intelectuales y beneficiarios del asesinato de Luciano Enrique Romero Molina, siguen libres amparados por la impunidad sociopolítica, judicial y mediática. A pesar que el Juez 2 Penal del Circuito especializado de descongestión ordenó la investigación de los directivos de la multinacional Nestlé – Cicolac, no existen mayores avances. Hace un año el asesinato de Luciano fue denunciado en Suiza, sede la multinacional.

Luciano este hombre de las tierras de la  Ciudad de los Santos Reyes del Valle de Upar, sigue siendo parte de la memoria, no solo de las luchas sindicales en Colombia, de la solidaridad con los detenidos políticos si no de la construcciones de fraternidad entre europa y Colombia, entre Asturias y Valledupar.

Sin Olvido

sábado, 1 de septiembre de 2012

Pedro Nel Jimenez Obando

Septiembre 1 de 1986 - septiembre 1 de 2012


Memoria y Justicia

Pedro Nel Jimenez Obando, Nacío en 1948, en el departamento del Meta, abogado de la Universidad Externado de Colombia, militante de la juventud comunista, Personero Municipal en Villavicencio,  victima del genocidio contra la Unión Patriótica (UP). 


El lunes 1 de septiembre de 1986, Pedro, se dirigía a recoger a su hija al Colegio Normal Nacional, por la vía Puerto López en Villavicencio Meta, cuando fue abordado por dos hombres que se movilizaban en una moto, quienes  dispararon contra su cuerpo varias veces causándole la muerte. 

Pedro, por su trabajo en defensa de los derechos humanos, trabajo en el Comité por la Defensa de los Derechos Humanos del Meta, asumió la defensa de algunos casos de presos políticos y se desempeño como senador de la U.P por el Meta. 

Por su labor en la defensa de los derechos humanos Pedro sufrió la persecución de las fuerzas del estado y de grupos paramilitares. Dentro de las investigaciones sobre el asesinato del senador, se vincularon al Teniente Miller Tarcisio Koy Nuñez, jefe de Inteligencia de la Brigada 7, como el militar que dio la orden de asesinar a Pedro Nel, la cual fue ejecutada por los suboficiales del B-2 de la Brigada 7, Sargento Servio Tulio Luna Medina y Ovidio Tabuco Betancur; los informantes Álvaro Serrano Humoa, José María Serrano Humoa y Juan Bautista Correa. 

La motocicleta de marca Yamaha fue conducida por un miembro del ejército y quién disparó fue Arnulfo Castillo Agudelo, ex militar conocido como “Rasguño”, quien hacía parte de la estructura paramilitar de Víctor Carranza. 


Durante el sepelio masivo y de protesta que conmovió a Villavicencio, se realizaron permanentes seguimientos de militares, al llegar al cementerio, un grupo de seis hombres armados detuvieron y desaparecieron forzadamente a dos militantes de la Unión Patriótica del departamento de Guaviare, Jair López y Críspulo Hilario, quienes fueron encontrados dos día después asesinados y con signos de tortura en una vía que comunica con Villavicencio. 

Pedro, fue el primer senador asesinado de U.P, y fue uno de los millares de victimas del plan estatal “Baile Rojo” que produjo más de 5000 asesinados de éste partido político. 

Este asesinato demuestra la batalla a la violencia ideológica, al odio, al terrorismo estatal, al despotismo de las élites, a la intolerancia frente al pluralismo y la oposición política. 


26 años Pedro Nel Jimenez Obando en la memoria, Pedro Nel Jimenez Obando Sin Olvido


Sin Olvido

jueves, 30 de agosto de 2012

NYDIA ERIKA BAUTISTA

Agosto 30 de 1986 - Agosto 30 de 2012
Nydia Erika Bautista nació en Bogotá el 29 de octubre de 1954, desde niña manifestó grandes signos intelectuales y una profunda convicción por lo humano. Era una lectora consumada de literatura universal, Latinoamérica y nacional. Durante su juventud, mientras estudiaba Sociología en la Universidad Nacional fue Directora del Periódico El Aquelarre. Nydia Erika estudió economía y participó activamente del sindicato de INRAVISIÓN hasta el año 1984 cuando se vinculó al M-19.

En 1985, Nydia Erika tuvo que trasladarse a Cali, tuvo que dejar a sus padres y a su hijo Erik. El 25 de mayo de 1986 ella fue detenida por efectivos militares de la Brigada 3 del Ejército durante dos semanas y allí, bajo tortura, hizo una declaración de su puño y letra en donde cuenta de su vinculación al Movimiento 19 de Abril M-19. Además de otro documento en dónde fue obligada a declarar que había sido bien tratada durante la detención.

Luego de recuperar su libertad, Nydia regresó a Bogotá para celebrar el día de la madre junto a su familia. En ese momento su hijo de 12 años, le pidió que se quedara en la ciudad hasta el día de su primera comunión, el 30 de agosto de 1987.

Ese domingo 30 de agosto, en el barrio Casablanca al suroccidente de Bogotá, a las 6 de la tarde, Nydia Erika fue detenida por un grupo de hombres armados que vestían ropas de civil y viajaban en un vehículo. Eran unidades militares adscritas a la Brigada 20 del ejército.

Posteriormente, ella fue conducida a una finca en la zona de Quebradablanca, en el municipio de Guayatebal, mantenida en cautiverio y bajo tortura durante varios días, incluida violencia sexual. Después fue asesinada y su cuerpo fue abandonado como N.N. (sin nombre) en la vía Bogotá-Villavicencio.

Antes y después de la desaparición de Nydia Erika, otros activistas del M-19, entre ellos Cristóbal Triana, amigo de Nydia Erika, también fueron desaparecidos.

Su hijo, padres, familiares y amigos desconocieron el paradero de Nydia Erika Bautista durante 3 años. Tres años de dolor, de incertidumbre. Fue el 22 de enero de 1991, cuando el sargento Bernardo Alfonso Garzón Garzón, quien en el momento del secuestro de Nydia Erika pertenecía al Batallón de Inteligencia y Contrainteligencia "Charry Solano" de la Brigada 20, declaró ante la Procuraduría que “la Unidad de Operaciones Especializadas del Batallón ‘Charry Solano’ fue la responsable de la desaparición de Nydia Erika Bautista y que esta desaparición se cometió con el conocimiento y aprobación del Coronel del Ejército Álvaro Velandia Hurtado”.

Luego de 25 años de impunidad, de trabas en el proceso de esclarecimiento y de búsqueda de Justicia, el Estado colombiano ha hecho caso omiso a las decenas de recomendaciones internacionales que se han dado frente a este crimen de Lesa Humanidad. Los responsables de la desaparición forzada, de la tortura y tratos crueles e inhumanos que padeció Nydia Erika, han recibidos varios premios y reconocimientos, aún se mantienen en las altas esferas sociales bogotanas e instruyen a los nuevos militares.

En cuanto al Brigadier General Alvaro Hernan Velandia Hurtado fue determinado en 1995 como responsable, por acción y omisión de la detención, tortura, desaparición y posterior asesinato de Nydia Erika. Por esta razón, mediante Decreto Presidencial del 11 de septiembre de 1995, se ordenó la destitución del general Velandia Hurtado, una acción que respondió a la presión nacional e internacional. Sin embargo, antes de hacer efectiva la destitución, el Brigadier General Velandia fue condecorado en una ceremonia militar, el 4 de agosto de 1995.

El Procurador que responsabilizó al General Velandia Hurtado, tuvo que dimitir a su cargo y abandonar el país el 1 de septiembre de ese mismo año tras recibir repetidas amenazas de muerte.

El General Velandia, además de ser uno de los responsables de la desaparición forzada, tortura y asesinato de Nydia Erika, aparece en un listado elaborado por la Procuraduría en 1983, donde se señala a 58 militares con vínculos paramilitares y se afirma que el Gral Velandia fue uno de los creadores y líderes del grupo paramilitar M.A.S. (Muerte a Secuestradores).

En septiembre de 2009 se conoció el fallo de la Sala Plena que confirmó la destitución del General Alvaro Velandia por su responsabilidad en el crimen contra Nydia Erika, pero el 1 de marzo de 2011, tras un fallo de tutela, una sala de conjueces del Consejo de Estado decidió REVOCAR dicho fallo. En mayo de este año la sala cuarta del Consejo de Estado revocó la acción de tutela que ordenaba el reintegro del general en retiro Álvaro Velandia, por el caso de Nydia Erika.

El ex general Velandia ha recurrido sistemáticamente a numerosos recursos jurídicos temerarios y al encubrimiento de la verdad desde 1987 hasta hoy, logrando la impunidad y afectando el derecho a la verdad, al debido proceso de la víctima y sus familiares.

Hoy, jueves 30 de agosto de 2012, se hará entrega oficial a la Fiscalía de un documento, al igual que al honorable Consejo de Estado, en donde se encuentra la decisión de la destitución definitiva del General Álvaro Velandia Hurtado.

En estos 25 años la familia de Nydia Bautista y personas cercanas han recibido amenazas de muerte y han sido objeto de actos de intimidación debido a su insistencia en investigar el caso. Algunos de sus familiares tuvieron que exiliarse durante varios años, fue allí en el exilio dónde nació la Fundación para los Derechos Humanos “Nydia Erika Bautista” una organización sin ánimo de lucro que trabaja con un enfoque integral y participativo para la protección de los derechos de las mujeres y familiares víctimas de la desaparición forzada.

Un exilio en el que nacieron muchos de los poemas de su hijo Erik Arellana, quien escogió el arte en lugar de la venganza. “Tránsitos de un hijo al alba”, es el más reciente libro de poemas de Erik, que bajo el seudónimo de Chico Bauti, reivindica el derecho a la memoria desde la fuerza que une en la lucha a los familiares de los miles de desaparecidos.

30 de agosto de 2012. Hoy se cumplen 25 años del crimen cometido contra Nydia Erika Bautista. 25 años en donde la justicia no ha llegado, 25 años de espera, pero también 25 años de lucha, dónde los familiares de Nydia Erika han descubierto el valor de la solidaridad. 25 años en los que la historia de Nydia Erika ha enseñado a otras generaciones que en Colombia existen los desaparecidos; que es el Estado, quien por acción u omisión, ha cometido los crímenes más atroces. Que son las lógicas paradójicas del irrespeto por la vida, a la diferencia, la criminalización del pensar, sentir, vivir, luchar y resistir las que han dejado a padres y madres sin sus hijos e hijos sin sus madres y padres.

Nydia Erika Bautista… En la Memoria

Nydia Erika Bautista… Sin Olvido
Sin Olvido

lunes, 13 de agosto de 2012

Jaime Garzón Forero

13 de agosto 1999  - 13 de agosto 2012
Jaime Garzón la expresión crítica ante los poderosos en múltiples lenguajes ironizados, mofados, puestos al descubierto, desmoronados en sus verdades hechas pública, Hizo ruborizar el poder político, económico y militar, y su correlato en la video política, sus absurdos, sus incoherencias, sus contradicciones y sus privilegios como expresión de su puro carácter antidemocrático.

Memoria y Justicia

Durante estos tres días en Bogotá, la alegría inteligente, original, inundó con su voz las calles de Bogotá, su memoria en monumentos ha sido recreada, en la memoria viviente de una historia a través de su hermana Marisol.

El poste en que se detuvo el carro en que murió asesinado a las 5:45 a.m. el viernes 13 de agosto hace 13 años, ayer fue repintado con los colores de la bandera de Colombia. Ese poste que contuvo la camioneta y la cabeza en el timón, de quién pensó el país e hizo este país con otra perspectiva de poder.

En el mismo barrio Quinta Paredes se encuentra, unos metros más allá, el perfil del caminante con una bandera de Colombia, la que las imágenes en los medios recuerdan en la región de Usme, ondeando la bandera como alegoría por la paz. La imagen de la sonrisa entusiasta del que era capaz de descubrirse asimismo tímido pero capaz de arriesgar su pensamiento con la teatralización de la política, con la develación en la magia de las palabras y de las risas, con la mirada desde los de abajo, los abusos del poder político y militar.

Por eso se ha conocido que muchos políticos le temían, que los militares se sonrojaban al verse destapados ante tantos de sus horrores. Para algunos el crimen realizado a través de la estrategia paramilitar fue la posibilidad de la venganza ante la desnudez del poder. Cinco disparos ese viernes 13 propinados por dos sicarios que se perdieron en una moto de alto cilindraje hacia el oriente de la ciudad.

Uno de los exmandos paramilitares, Diego Fernando Murillo, ha indicado que este asesinato fue ordenado por quienes detrás han movido los hilos del paramilitarismo. Aún las investigaciones no han llegado a donde deben llegar, más allá de un mando del DAS, Miguel Narváez, en quién todos indican una corresponsabilidad, no se han vinculado a la investigación militares de alto rango, aquellos que se encontraban molestos con la risa que despertaba la imitación a los militares, se ha ocultado esa mano oscura del Comando General de las Fuerzas Militares que participó en este homicidio. Todo es silencio, todo es parte de una tumba, de un pacto sagrado de impunidad.


Mientras el expediente de Jaime acumula polvo en la Fiscalía, un día tras otros, en una actividad procesal de ocultamiento, después de 13 años, las investigaciones ubican, otro chivo expiatorio, Carlos Castaño. Detrás de él se ocultan los militares de alto rango, que hoy aún retirados ejercen poder real.

Hoy 13 años después en la memoria, el núcleo familia de Jaime, quiénes permanecen o se encuentran a su lado, enfrentan la impunidad en dibujos, en puestas en escena, en música, en rituales que develan el rostro profundo de iniquidad y de inequidad de este país llamado Colombia.

Marisol recuerda que en la traducción de la Constitución por la Comunidad Wayú con la que trabajó Jaime, le llamó mucho a la atención como tradujeron el artículo 12 de la Constitución Nacional: “Nadie será sometido a desaparición forzada, a torturas ni a tratos o penas crueles, inhumanos, ni degradantes”.

Y la versión Wayú reza: “Nadie podrá llevar por encima de su corazón a nadie, ni hacerle mal en su persona, aunque piense y diga diferente”.

Marisol habla, se ríe y escribe en su memoria “un grito silencioso que lanzo desde muy adentro porque ese hermano del alma, como lo es para Jorge y para Alfredo, lo único que hizo fue ser un conciliador permanente, nos concilió con la risa, con volver las cosas trascendentales, quizás un poco menos trágicas”.

Y eso es nada, de un todo.

Sin Olvido
Bogotá, D.C. 13 de agosto de 2012

domingo, 12 de agosto de 2012

Reinaldo Perdomo Hite


Ese día era, un día de semana, no como este domingo, hoy hace 9 años fue su asesinato, el de un hombre militante de la vida, de la justicia, el inolvidable líder campesino, Reinaldo, defensor de los derechos de los pueblos, integrante del Partido Comunista y de la Unión Patriótica.


Defensor de los Derechos Humanos del Ariari, Meta - Asesinado el 12 agosto del 2.003.

12 de agosto 2003 - 12 de agosto 2012

Memoria y Justicia
Eran las ocho de la noche cuando en desarrollo de la estrategia paramilitar se acercaron al barrio Ciudad Porfía en Villavicencio, Meta, donde estaba desplazado, eran las horas del reposo de la jornada diaria, pero sus victimarios no descansan, sus reposos son criminales, y por eso sus planes debían tocar el propio espacio de la intimidad.
En su hogar debían cobrar con la violencia la construcción de dignidad que venía gestando con la comunidad de referencia en el Ariari, comunidad en la que construyó sus sueños por el derecho a la tierra y a la paz.
Reinaldo animó con firmeza y pasión el sueño del regreso de 35 familias que sufrieron el desarraigo por las operaciones del FUDRA entre ellos la paramilitar, se acercó literalmente, con sus pies descalzos a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en su visita de 2003, meses antes de su asesinato. Su testimonio, sus palabras eran transparentes, incuestionables de lo que ha vivido la región del Ariari, la historia de su colonización, la de la violencia socio política y la del poder criminal estatal disfrazado de autodefensa.
Esa pretensión de los victimarios para asegurar y proteger la explotación de petróleo en la región del Alto Ariari, realizada por la empresa NEIBOR, contratista de la Occidental Petroleum Company - OXY, que desarrolló labores de exploración en el caserío de Brisas de Yamanes en El Castillo, se ha enfrentado al regreso de las comunidades del Ariari en la memoria de Reinaldo.

Con la memoria de este hombre, de los valores por los que vivió se desenmascaró los inconfesables intereses de la política de seguridad democrática del Presidente Álvaro Uribe Vélez.

Esa memoria devela la impunidad que se encuentra protegiendo a los responsables del desplazamiento y de más de 200 crímenes desde 2002 cometidos por las fuerzas militares con estrategias paramilitares. Así como esos 200 crímenes, el asesinato de Reinaldo solo se enfrenta desde la memoria ante la impunidad despiadada e insultante. El delito de Homicidio con fines terroristas, bajo el radicado 103154 de la Fiscalía 8 Especializada tiene una resolución inhibitoria de septiembre de 2005.
Poco puede esperarse de un aparato de justicia que continúa en la región protegiendo a militares, a empresarios, paramilitares, entre ellos, a Victor Carranza, uno de los creadores e instigadores de crímenes de lesa humanidad, protegido por acción y omisión, por todos los gobiernos que le han conocido.
9 años después, hoy en domingo en el Ariari resuena el nombre de Reinaldo, sus apuestas, apuestas de los pueblos por una sociedad justa, su hermana Deidania y sus sobrinas, lo expresan así:

Tengamos nuestra memoria viva
Sigamos forjando esperanzas para un mañana mejor. no permitamos que otros como el tengan su mismo destino.

Su muerte sigue en la impunidad, como muchos de los otros casos Seguiremos construyendo senderos de resistencia, exigiendo verdad y justicia para que estos crimenes no se vuelvan a repetir.

Sin Olvido
Bogotá, D.C. 12 de agosto de 2012