Mostrando entradas con la etiqueta Pueblo Bello. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pueblo Bello. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de enero de 2019

Masacre de Pueblo Bello



14 de enero de 1990

El 14 enero de 1990 en horas de la noche, ingresaron aproximadamente 60 paramilitares al corregimiento de Pueblo Bello, municipio de Turbo, Antioquia, los hombres armados se autodenominaban como miembros del grupo “Los Tangueros”, quienes, habían incursionado en el territorio por órdenes de Fidel Castaño.

Al ingresar sacaron a los habitantes del pueblo de sus viviendas y a algunos jóvenes de la iglesia presbiteriana, los paramilitares organizaron a las víctimas en la plaza principal y los forzaron a acostarse boca abajo, luego, seleccionaron a 43 campesinos, entre ellos dos menores de edad. Después de seleccionarlos, los amordazaron y quemaron tres viviendas de Pueblo Bello.


Posteriormente, transportaron a los habitantes a la finca “Santa Mónica”, en el departamento de Córdoba, los vehículos que se desplazaron desde Pueblo Bello hasta la finca en Valencia, pasaron por dos retenes custodiados por los Batallones Vélez y Cóndor de la Brigada XVII del Ejército Nacional. Al llegar, los campesinos fueron interrogados y torturados brutalmente, punzaron sus venas, perforaron sus ojos, aserraron sus oídos y mutilaron sus órganos genitales, finalmente, fueron ejecutados.


La masacre se dio porque la guerrilla habría robado 43 reses del paramilitar Fidel Castaño, que según se decía, habrían sido transportadas a través de Pueblo Bello hacia otro lugar, considerando a los habitantes del corregimiento como cómplices de dicho robo. Al día siguiente, los familiares de los desaparecidos conformaron una comisión de búsqueda para saber sobre sus seres queridos.


Para ello se dirigieron al capitán del Ejército en San Pedro de Urabá, de este entonces, Fabio Enrique Rincón Pulido, cuando los integrantes de esta comisión preguntaron por los campesinos, este respondió: “En Pueblo Bello cambiaron vacas por gente”, haciendo referencia al robo realizado por la guerrilla en 1989 a paramilitares en la finca “Las Tangas”. Según los familiares de los 43 campesinos, una semana luego de la masacre, militares llegaron al pueblo ofreciendo 50 mil pesos a cada familia para silenciarlos.


Algunas de las víctimas eran simpatizantes del Frente Popular, un partido de izquierda de la región. Algunos cuerpos fueron encontrados en Las Tangas en la finca Jaraguay y se han entregado los restos óseos de siete personas identificadas: Juan Roberto Mesa, Ricardo Manuel Bohórquez, José Leonel Escobar Duarte, Jesús Ovidio Carmona, Andrés Manuel Pedraza Jiménez, Jorge Martínez, Manuel de Jesús Montes y un menor identificado con las iniciales de J.E.B.O.

Pero aún se desconoce el paradero de 37 campesinos:  José del Carmen Álvarez Blanco, Fermín Agresott Romero, Víctor Argel Hernández, Genor Arrieta Lora, Cristóbal Manuel Arroyo Blanco, Diómedes Barrera Orozco, Urías Barrera Orozco, Jorge Fermín Calle Hernández, Jorge Arturo Castro Galindo, Benito Genaro Calderón Ramos, Juan Miguel Cruz , Ariel Dullis Díaz Delgado, Camilo, Antonio Durango Moreno, César Augusto Espinoza Pulgarín, Wilson Uberto Fuentes Miramón, Andrés Manuel Flórez Altamiranda, Santiago Manuel González López, Carmelo Manuel Guerra Pestana, Miguel Ángel Gutiérrez Arrieta, Lucio Miguel Úrzola Sotelo, Ángel Benito Jiménez Julio, Miguel Ángel López Cuadro, Mario Melo Palacio, Carlos Antonio Melo Uribe, Juan Bautista Meza Salgado, Pedro Antonio Mercado Montes, Luis Carlos Ricardo Pérez, Miguel Antonio Pérez Ramos, Raúl Antonio Pérez Martínez, Benito José Pérez Pedroza, Elides Manuel Ricardo Pérez, José Manuel Petro Hernández, Luis Miguel Salgado Berrío, Célimo Arcadio Hurtado, Juan Luis Escobar Duarte, Ovidio Carmona Suárez.


El 31 de enero de 2006 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) adjudico responsabilidad internacional al Estado colombiano por la desaparición y ejecución extrajudicial de 43 campesinos. Luego, la justicia impuso una sentencia de 20 años de prisión a los hermanos Enrique Rivas Naar, alias Frank y Oliver Jose Cervantes Naar, alias Abelito, dos exparamilitares que aceptaron la participación en los hechos.


El 9 de marzo de 2009, el entonces ministro de defensa Juan Manuel Santos, en nombre del Estado pidió perdón a los familiares y a la sociedad por lo ocurrido en Pueblo Bello. En 2018 fue enviado a prisión el militar teniente (R) del Ejército, Fabio Rincón Pulido, a quien se le perfilo como responsable de homicidio múltiple agravado, desaparición forzada, terrorismo y tortura.  

Hoy se sigue en búsqueda de la verdad, la justicia y la reparación con las que debe cumplir el Estado según la CorteIDH, la búsqueda sigue con incertidumbre y ausencia de  los seres queridos de Pueblo Bello, sin embargo, los familiares de cada hombre trabajador víctima de la masacre hacen viva la memoria de cada campesino que fue y es desprotegido por el Estado. 


Víctimas de la Masacre de Pueblo Bello en la Memoria
Víctimas de la Masacre de Pueblo Bello Sin Olvido


martes, 13 de enero de 2015

25 años de la desaparición forzada de 43 campesinos en Pueblo Bello

14 de enero 1990 - 14 de enero 2015 

Hoy conmemoramos un aniversario más de la desaparición de 43 campesinos de Pueblo Bello. Para los familiares son 25 años de trabajo en búsqueda de la verdad, la justicia y la reparación por el daño causado. En el camino hemos encontrado resultados satisfactorios a nuestra lucha, pero continúa la incertidumbre por la ausencia de nuestros seres queridos.

Hoy 14 de enero de 2015 nos reunimos para hacer memoria y honrar el nombre de nuestros seres queridos, hombres buenos y trabajadores víctimas de la desprotección del Estado. Hace 25 años familiares y habitantes de Pueblo Bello, Antioquia, le preguntaron de forma valerosa al entonces Capitán del Ejército, Fabio Enrique Rincón Pulido, por el paradero de los 43 campesinos de Pueblo Bello que fueron raptados por más de 60 paramilitares conocidos como “Los Tangueros”. En nombre de la fuerza pública acantonada en San Pedro de Urabá, él respondió: “en Pueblo Bello cambiaron vacas por gente”, haciendo referencia a un robo de 43 reses realizado por la guerrilla en diciembre de 1989 a paramilitares de la finca “Las Tangas” en Córdoba.

La desaparición forzada de los 43 campesinos ha quedado recluida en el pasado de la sociedad colombiana, sin embargo, para las familias es parte del pasado y también es parte de un presente lleno de incertidumbre al no saber del paradero de nuestros seres queridos. Es un presente colmado de preguntas sin respuesta y de miedo de volver a vivir un hecho tan triste.

Escuchamos en los medios de comunicación que lo ocurrido en México con los 43 estudiantes de Ayotzinapa ha conmocionado al mundo y la sociedad mexicana, logrando movilizar a expertos e identificar presuntos responsables en ese país. Sin embargo, en Colombia, después de 25 años, los familiares de los 43 campesinos desaparecidos forzadamente en Pueblo Bello seguimos exigiendo justicia y castigo a los verdugos que participaron y a todos los implicados de la fuerza pública permitieron este atroz crimen en la zona de Urabá.

Familiares de los desaparecidos y allegados a nuestra incansable búsqueda, tanto a nivel nacional como internacional, año tras año esperamos con optimismo que la justicia impere sobre los victimarios; lastimosamente, vemos con preocupación los pocos resultados obtenidos en la búsqueda de nuestros desaparecidos y la ausencia de identificación de la totalidad de los responsables.

Nosotros seguiremos exigiendo el derecho a conocer la verdad y el derecho a obtener justicia por el daño que nos han causado. La actual política del gobierno del Sr. Presidente Dr. Juan Manuel Santos con las víctimas ha sido publicitar medidas de reparación económicas, pero esto no es suficiente, es necesaria y urgente una reparación con verdad y con justicia.

Recordamos que el 9 de marzo de 2009 el Dr. Juan Manuel Santos, entonces Ministro de Defensa, en nombre del Estado de Colombia pidió perdón a los familiares y a la sociedad por los hechos del caso Pueblo Bello, en cumplimiento de una de las medidas de reparación ordenada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en la sentencia del 31 de enero de 2006, donde el Estado fue condenado por la Desaparición Forzada de los 43 campesinos. Sin embargo, han pasado 9 años desde que se dictó esta sentencia y aún las medidas de reparación siguen pendientes por cumplir. No existe para el caso de los 43 campesinos de Pueblo Bello voluntad política del Estado para reparar de manera integral y digna a las familias mediante lo dispuesto en la sentencia de la Corte Interamericana.

Ante estos 25 años de abandono del Estado, los valientes familiares y los ciudadanos que nos han acompañado mantenemos la esperanza de obtener justicia y ser reparados conforme lo ordenado por la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Creemos que la paz es posible y que para lograrla se necesita justicia. Nosotros seguiremos presentes y seguiremos luchando en memoria de los 43 campesinos desaparecidos forzadamente en Pueblo Bello, Antioquia, el 14 de enero de 1990.

Así fueron los hechos de la desaparición forzada de los 43 campesinos y así va el caso. Comunicado por la  Comisión Colombiana de Juristas 

Comunicado escrito por los familiares PueBllo 


Sus nombres: 


1. José del Carmen Álvarez Blanco
2. Fermín Agresott Romero
3. Víctor Argel Hernández
4. Genor Arrieta Lora
5. Cristóbal Manuel Arroyo Blanco
6. Diómedes Barrera Orozco
7. Urías Barrera Orozco
8. Jorge Fermín Calle Hernández
9. Jorge Arturo Castro Galindo
10.Benito Genaro Calderón Ramos
11.Juan Miguel Cruz (o Cruz Ruiz)
12.Ariel Dullis Díaz Delgado
13.Camilo Antonio Durango Moreno
14.César Augusto Espinoza Pulgarín
15.Wilson Uberto Fuentes Miramón
16.Andrés Manuel Flórez Altamiranda
17.Santiago Manuel González López
18.Carmelo Manuel Guerra Pestana
19.Miguel Ángel Gutiérrez Arrieta
20.Lucio Miguel Úrzola Sotelo
21.Ángel Benito Jiménez Julio
22.Miguel Ángel López Cuadro
23.Mario Melo Palacio
24.Carlos Antonio Melo Uribe
25.Juan Bautista Meza Salgado
26.Pedro Antonio Mercado Montes
27.Manuel de Jesús Montes Martínez
28.José Encarnación Barrera Orozco
29.Luis Carlos Ricardo Pérez
30.Miguel Antonio Pérez Ramos
31.Raúl Antonio Pérez Martínez
32.Benito José Pérez Pedroza
33.Elides Manuel Ricardo Pérez
34.José Manuel Petro Hernández
35.Luis Miguel Salgado Berrío
36.Célimo Arcadio Hurtado
37.Jesús Humberto Barbosa Vega
38.Andrés Manuel Peroza Jiménez,
39.Juan Luis Escobar Duarte,
40.José Leonel Escobar Duarte,
41.Ovidio Carmona Suárez,
42.Ricardo Bohórquez Pastrana
43.Jorge David Martínez Moreno








martes, 14 de enero de 2014

24 años de la desaparición forzada de 43 campesinos en Pueblo Bello

Enero 1990 - Enero 2014 - (fotografia CCJ)  
El 14 de enero de 1990 en horas de la noche, aproximadamente 60 paramilitares del grupo “Los Tangueros”, al mando de Fidel Castaño, ingresaron al corregimiento de Pueblo Bello, municipio de Turbo, en el departamento de Antioquia, y por la fuerza sacaron varios habitantes del pueblo de algunas viviendas y de la iglesia presbiteriana.

“Los Tangueros” ubicaron a las víctimas en la plaza principal y las forzaron a acostarse boca abajo, tras lo cual seleccionaron a 43 campesinos, entre ellos tres menores de edad, a quienes amordazaron y se los llevaron, sin que se les haya vuelto a ver con vida.

Antes de retirarse en dirección a San Pedro de Urabá, los paramilitares incendiaron tres viviendas y dijeron a los habitantes de Pueblo Bello: "esto es para que respeten a 'Los Tangueros”, refiriéndose al nombre con el cual se conocía al grupo proveniente de la finca "Las Tangas", situada a orillas del Río Sinú en el Departamento de Córdoba.

Los vehículos que transportaron a los paramilitares y a los habitantes de Pueblo Bello pasaron por dos retenes custodiados por los Batallones Vélez y Cóndor, de la Brigada XVII del ejército, sin ser detenidos o cuestionados.

Los 43 campesinos fueron llevados a la finca “Santa Mónica” en el Departamento de Córdoba, donde los esperaba el entonces líder paramilitar Fidel Castaño. Señalan que allí fueron interrogados y brutalmente torturados: “las venas de sus cuerpos punzadas, sus ojos perforados, sus oídos aserrados, sus órganos genitales mutilados. Finalmente fueron ejecutados uno a uno”.

Sus nombres son:


  • José del Carmen Alvares Blanco
  • Fermín Agresor Moreno
  • Víctor Manuel Argel Hernández
  • Genor Arrieta Lara
  • Cristóbal Manuel Arroyo blanco
  • Diomes Barrera Orozco
  • Urias Barrera Orozco
  • José Encarnación Barrera Orozco
  • Ricardo Manuel Bohórquez  Pastrana
  • Jorge Fermín Calle Hernández
  • Jorge Arturo Castro Galindo
  • Ovidio Carmona Suarez
  • Genaro Calderón Ramos
  • Juan Miguel Cruz Ruiz
  • Ariel Euclides Díaz Delgado
  • Camilo Antonio Durando Moreno
  • Juan Luis Escobar Duarte
  • José Leonel Escobar Duarte
  • Cesar Augusto Espinosa Pulgarin
  • Wilson Uberto Flores Fuentes
  • Andrés Manuel Flores Altamira
  • Santiago Manuel Gózales López
  • Carmelo Guerra 
  • Miguel Ángel Gutierrez Arrieta
  • Lucia Úrsula Sotelo
  • Ángel Venito Jiménez Julio
  • Manuel Ángel López Cuadrado
  • Jorge Martínez Pacheco
  • Mario Melo
  • Carlos Melo
  • Juan Mesa Serrano
  • Pedro Antonio Mercado Montes
  • Manuel de Jesús Montes Martínez
  • Luis Carlos Pérez
  • Miguel Pérez
  • Raúl Antonio Pérez Martínez
  • Benito José Pérez Pedroza
  • Euclides Ricardo Pérez
  • Andrés Manuel Pedroza Jiménez
  • José Manuel Petro Hernández
  • Luis Miguel Salgado
  • Selimo Urrutia Urtado
  • Eduardo Zapata.

Según se indica en la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos1 (párr 95.42, p. 54), “En la mañana del 15 de enero de 1990 varios familiares de las personas secuestradas se dirigieron a la base militar de San Pedro de Urabá con el fin de obtener información sobre el paradero de los desaparecidos. En la base fueron recibidos por el Teniente Fabio Enrique Rincón Pulido, quien les indicó que los camiones que transportaban a las personas retenidas en Pueblo Bello no habían pasado por el retén militar y mencionó que los pobladores de Pueblo Bello “cambiaron gente por ganado”.

De acuerdo con los testimonios aportados por los familiares ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el teniente Rincón se refería a un ganado, propiedad de Fidel Castaño, que había sido robado por la guerrilla en diciembre de 1989, justo en las afueras del corregimiento. En venganza, según cuentan los familiares, Castaño habría dicho que por cada cabeza de ganado robado, se llevaría una persona.


Katy Fuentes habla de tratos  dados por militares: 

Según consta en la Sentencia (párr. 95.44, p. 54), “Ocho días después de los hechos, hombres vestidos de militar, supuestamente provenientes de la base militar de Carepa, llegaron a Pueblo Bello en helicóptero y, con base en una lista, repartieron sobres con 50.000,00 pesos entre familiares de las personas desaparecidas pero muchas de ellas no los recibieron”.

7 años después, en mayo de 1997, la Comisión Colombiana de Juristas, la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional denunciaron los hechos ante la Corte Interamericana de Derechos humanos.

Katy Fuentes Familiares, habla sobre el encuentro de los restos:


En 2006, la Corte Interamericana de Derechos Humanos otorgó medidas de reparación a la comunidad de Pueblo Bello, que incluían nueve puntos de los cuales el Estado colombiano sólo ha cumplido dos. El Presidente colombiano para ese entonces Ministro de Defensa quien pidió perdón y se comprometió en cumplir la sentencia en 2009 desconoce y no atienda los llamados de esta comunidad,  en 2013, 7 cuerpos de los 43 desaparecidos fueron entregados a los familiares para darles cristiana sepultura, el resto de los familiares siguen luchando por saber la verdad, y exigen la no repetición.

Mensaje de Katy Fuentes: 

Hoy luego de 24 años las familias recuerdan a sus padres, hermanos, esposos e hijos que un 14 de enero de 1990 vieron por última vez.

Desaparecidos de Pueblo Bello en la memoria 
Desaparecidos de Pueblo Bello Sin Olvido 

Sin Olvido realizado con el comunicado tomado del Comité de familiares de Pueblo Bello.