Mostrando entradas con la etiqueta Brigada VII. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brigada VII. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de junio de 2019

Pedro Malagón y Elda Milena Malagón


20 de Junio de 1996 

Pedro Malagón creció en Meta, presenciando todos los cambios organizativos de los movimientos agrarios, por eso desde su juventud se interesó por las luchas de la tierra y su comunidad, logrando ganarse el afecto de las personas que lo rodeaban. 

Como militante y defensor viajó de un lado a otro, entre los municipios de Granada, El Castillo, Lejanías y Mesetas. Tiempo después de nacer la Unión Patriótica, fue elegido como diputado a la asamblea del Meta y posteriormente Concejal del Castillo.

La familia Malagón siempre fue perseguida por amenazas de muerte, por lo cual se vieron obligados a huir de los caseríos de Viotá, en Cundinamarca, para refugiarse en el Ariari, explorando otros horizontes donde existiera menos violencia. Desde ese entonces Pedro siendo menor de edad se consagró al campo con sus padres.

Conocido por ser un campesino sin temor a tomar nuevos riesgos en medio de los crímenes cometidos contra la Unión Patriótica, comenzó con su vida política en 1984, siendo reelegido nuevamente a la Asamblea de la región del Castillo en 1996.

Para ese entonces ya habían más de 500 asesinados todos miembros de la Unión Patriótica en el departamento del Meta, entre estos 500 se encontraba el diputado Rafael Reyes Malagón, hermano de Pedro, el senador Pedro Nel Jiménez, varios alcaldes, decenas de concejales y cientos de activistas.

Pedro Malagón fue diputado a la Asamblea Departamental del Meta por la Unión Patriótica, integrante del comité cívico de Derechos Humanos del Meta y un reconocido dirigente del Partido Comunista Colombiano (PCC), muchos de los miembros ya habían sido asesinados, y él ya había recibido diversas amenazas de muerte y varios atentados, uno de ellos fue organizado por Pedro Bárreto, comandante del puesto de policía de Medellín del Ariari en conjunto con los paramilitares bajo el mando de Víctor Carranza.

Pedro, cada vez que iba a su oficina de diputado en Villavicencio recibía amenazas. Y unos días antes de su muerte, el Ejército allanó la casa del partido comunista. Decomisando varios accesorios de seguridad como revólveres chalecos antibalas pertenecientes al servicio de seguridad de Pedro.

El 20 de junio de 1996, sintiéndose más seguro en casa y agobiado por un dolor de ojos, decidió no ir a su oficina. A las 6 de la tarde salió al antejardín de su casa para examinar unas reparaciones que adelantaba.

Pedro se encontraba en el antejardín de su vivienda en el barrio “El Paraíso”, cuando aparecieron en su residencia un grupo de hombres armados de la estrategia militar encubierta del Batallón 21 Vargas de la Brigada séptima del Ejército y dispararon en contra de Pedro. Elda Milena quien tenía 17 años de edad, intentó proteger a su padre abrazándolo, pero murió en el intento.

Dos sicarios atentaron contra su vida y la de su hija. Los asesinos habían rentado una habitación en la casa de enfrente. Pedro recibió un disparo en la cabeza y Elda queriendo proteger a su padre, recibió dos disparos que también acabaron con su vida.

El jueves 20 de junio de 1996, perdieron la vida Pedro Malagón y a su hija Elda Milena Malagón en la ciudad de Villavicencio.

El esmeraldero Víctor Carranza es uno de los principales autores intelectuales de las muertes de los militantes de la UP en el Meta.

El día del sepelio, acudieron miles de campesinos, recordando a Pedro como un acompañante excepcional en la lucha por la tierra, el que siempre estuvo presente por la defensa de los derechos de su comunidad, el que tenía un carisma que los envolvía de alegría, el “viejo Peter” así lo llamaban de cariño, asesinado a sus 60 años de edad. Obligado a dejar a su familia de siete hijos y su esposa.

Protegiendo a su padre con un abrazo, Elda Milena también perdió la vida, ambos, padre e hija, asesinados por la estrategia militar encubierta de la Brigada VII del Ejército.

El recuerdo de Pedro y Elda queda en la memoria de los familiares, de los campesinos de la región, de los sobrevivientes que tienen la posibilidad de terminar los sueños, las afirmaciones de derechos sobre la tierra, la verdad y la justicia.

La Comisión interamericana de Derechos Humanos culpó al Estado por negligencia en la protección de Pedro Malagón, la Fiscalía General de la Nación declaró este como un crimen de lesa humanidad. Sin embargo, no hay investigados, no juzgados, ni condenados, este crimen continuo en la impunidad, los asesinos materiales e intelectuales de Pedro y Elda gozan de libertad.

Pedro Malagón y Elda Milena Malagón en la Memoria.
Pedro Malagón y Elda Milena Malagón Sin Olvido.

miércoles, 5 de junio de 2019

Gonzalo y Humberto Zarate Triana

    Junio 05 2001

Gonzalo y Humberto Zarate Triana fueron asesinados el 05 de Junio de 2001, por “civiles” armados de la estrategia militar encubierta de tipo paramilitar de la Brigada número VII del ejército.



Sus familiares y conocidos recuerdan con tristeza, pero también con dolor, aquel 5 de junio cuando a las 7:00 a.m. ingresaron por la fuerza dos “civiles” armados a la casa de Gonzalo, ubicada en el barrio Manantial, en la ciudad de Villavicencio, disparando indiscriminadamente contra Gonzalo y Humberto en presencia de su esposa y sus dos hijos menores de edad. Seguido de esto los dos victimarios salieron caminando del lugar, pasando junto a una patrulla de la policía, y ésta sin impedir la acción de escape permitió que siguieran su camino. Pocos minutos después, varios organismos de seguridad del Estado Colombiano, allanaron la casa de Gonzalo llevándose consigo varias de sus pertenencias, como documentos de identidad y una agenda de anotaciones. Durante el allanamiento los agentes interrogaron a los familiares.


Tiempo después del sepelio y sin respeto alguno, varios hombres armados continuaron hostigando a diferentes familiares, entre ellos a la esposa de Gonzalo, quien recibió una amenaza telefónica, su vivienda fue rondada por estos hombres armados, obligándola a ella y a sus hijos a irse de Villavicencio.


La investigación adelantada por la Fiscalía Octava Delegada ante los jueces Penales del Circuito de la Unidad de Vida e Integridad Personal de Villavicencio fue archivada. Sus familiares y amigos esperando resultados en Ley 975 se entrevistaron el 08 de Agosto de 2008, con una delegación compuesta por la Fiscalía, Acción Social, Defensoría del Pueblo y la MAPP-OEA en Villavicencio. 


Las hermanas de Gonzalo y Humberto acudieron a la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de la Fiscalía de Bogotá, donde fueron informados, que el autor material del crimen fue el paramilitar desmovilizado de nombre Benjamín Parra Cárdenas, conocido como “El Flaco”, “Visajazo”, “Duvan Felipe” o “Cony”, quien se acogió a la Ley 975 Para la Justicia y la Paz con la estructura del bloque “Héroes del Llano y Guaviare”.


Este paramilitar se reconoció como autor de éste y 96 crímenes más, de los cuales la Fiscalía solo asumió 56 casos, entres ellos el de Gonzalo y Humberto.


En la tercera audiencia, donde se iba a juzgar a Benjamín Parra sólo se abordaron siete casos de los 56 asumidos, quedando una audiencia aplazada para el 27 de mayo de 2009, la cual fue cancelada por inasistencia del abogado defensor. 


A la fecha, debido a la verdad adulterada por el paramilitar que se reconoció como el único responsable del crimen, la fiscalía se ha negado a investigar los autores intelectuales quienes han orquestado la persecución a los miembros del Comité Cívico de Derechos Humanos del Meta, miembros de la Unión Patriótica.


Gonzalo y Humberto permanecen en la memoria de sus familiares, de sus amigos y conocidos. Se mantienen en la memoria colectiva de los sobrevivientes de los llanos orientales, luego de años de exterminio. Sus familiares hoy siguen esperando el esclarecimiento de la verdad, que se haga justicia y se generen garantías de no repetición de nuevos crímenes en el Meta.


Gonzalo y Humberto Zarate Triana en la Memoria
Gonzalo y Humberto Zarate Triana Sin Olvido