miércoles, 25 de mayo de 2016

Genaro Potes

26 de Mayo de 2007- 26 de Mayo de 2016.


Yo soy hombre del campo o mejor dicho soy campesino 
así que les ruego, suplico y pido, ya no más preguntas, no me jodan más” Jorge Veloza

Genaro Potes, un campesino honesto, hijo del cacao y de las llanuras, sin ninguna relación con la violencia, afiliado al Sindicato de Trabajadores Independientes del Meta y a la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria.

Han pasado 9 años desde aquel 26 de Mayo, cuando Genero fue torturado y asesinado con un tiro en la cabeza, este día quedo grabado en la memoria de su familia y en las listas que señalan a este campesino de ser una nueva víctima de lo más de 4500 “falsos positivos” que ha cobrado el absurdo conflicto armado colombiano.

El 26 de Mayo del año 2007, a las 3:00 de la tarde, Genaro Potes, procedente de San Martin, departamento del Meta, salió del rancho de su hermano, en la vereda de Campo Alegre del municipio el Castillo. Bajo el sol abrasador y montado sobre el lomo de su caballo, se dirigía a una reunión en la vereda de Puerto Esperanza.

En el camino, fue detenido a las 4:00 de la tarde por miembros del Batallón 21 Vargas del Ejército Colombiano. Según testigos, Genaro potes fue amarrado a un cultivo de Cacao, y enseguida el ejército le hizo señalamientos de guerrillero.

Para el domingo 27 de Mayo, los campesinos de la vereda Puerto Esperanza, cuentan que el cuerpo de Genaro Potes fue bajado de una camioneta militar y trasladado al municipio de Granada (Meta). El Comandante Perez del Batallón 21 Vargas, asegura sin argumentos, con impunidad y falacia que Genaro Potes era un guerrillero.

Cuando su familia fue a medicina legal en Granada, a hacer la petición de que se les entregue el cadáver, se les fue negada debido a que no poseían la cedula del asesinado. 

Este caso como miles más a lo largo de todo el territorio nacional, es evidencia del negocio de la guerra sucia del Estado que cobra la vida del pobre obrero, del pobre campesino que es siempre el más perjudicado del conflicto.

Esta guerra que solo le ha servido a los grandes capitales y elites políticas para mantenerse en el poder marcando las vidas de los colombianos, sigue agudizando la crisis en el campo, en que el campesino solo cuenta en las elecciones, pero su trabajo, su familia y su siembre sigue estando al margen del Estado.

Genaro Potes en la memoria.
Genaro potes Sin Olvido

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